Los clientes, entre la independencia y la comodidad

La decisión de comprar los materiales no pasa solamente por una cuestión de presupuesto. Muchos clientes prefieren, por gusto personal o por falta de confianza, ocuparse de la compra y administración de los materiales. Cabe aclarar que por esta tarea los arquitectos suelen cobrar el servicio de asesoramiento y de lo que se conoce en la jerga como administración de la obra. “En nuestro caso, los materiales para la construcción los compra el arquitecto. Él nos pasó un presupuesto que incluía cemento, arena y esas cosas y nosotros lo aprobamos. El resto, lo elegimos nosotros. Desde el calefón y los muebles de la cocina, hasta los cerámicos , cuenta Marta Villalba, quien está refaccionando su PH en Almagro. Para ella, “el problema es que, como no es decorador, no nos tira ideas sobre posibles combinaciones de colores , se queja, esperando que su arquitecto los asesore. “Cuando uno no sabe, es un verdadero lío porque primero te tenés que empapar, entender y después comprar , agrega.

Diego Suero está pensando en la casa donde se irá a vivir con su pareja. Si bien tiene un arquitecto de confianza, quiere involucrarse directamente en la obra, aunque sabe que esta tarea es engorrosa y requiere de tiempo y conocimiento. “También depende del dinero del que se dispone. Una cosa es cuando tenés toda la plata y le decís al arquitecto: cuando esté la casa terminada, dame la llave y entro. Pero cuando no la tenés, no te queda otra que meterte en la obra . Y ahí es donde a veces se ve el costo oculto de la independencia. Ante algunas compras que requieren cierto conocimiento técnico, se puede incurrir en errores importantes si no se cuenta con asesoramiento. “Yo quiero tener losa radiante, por ejemplo. Por ahí ves dos presupuestos que no tienen nada que ver porque son prestaciones distintas. Sin embargo los dos corresponden a calefacción de la casa , explica.

Gerardo López ya casi es un especialista, después de prácticamente un año de obra en su empresa y de lidiar con distintos contratistas y profesionales. “Para el arquitecto, el uso de los materiales es parte de su composición , dice casi entendiéndolos. “La discusión es, a veces, interminable. Porque el cliente va por el precio y el arquitecto, por la calidad. En la obra hay algo que funcionalmente se podría resolver con Durlock, pero ellos insisten en que deben utilizar determinada madera y eso nos encarece mucho el costo final , cuenta resignado. Para él, los arquitectos deberían presentarle al cliente varias opciones que resuelvan lo mismo pero con distintos materiales y precios. “A: lo hago de oro. B: lo dejo dorado. C: pongo papel pintado de dorado , ejemplifica.

Un caso en el que el conflicto no encontró solución fue el de Pablo Domínguez, quien compró una casa en construcción en un barrio cerrado del conurbano. “Quise hacer cambios con respecto a algunas cosas que venían definidas de antemano , explica. Concretamente, quería sacar unas ventanas y poner otras de otra calidad y modelo. “Pedí que me descontaran el costo y me dijeron que no era posible. Así como con esto, me pasó con otros materiales de la casa. Y me puse a discutir con la empresa, sobre todo porque me obligaban a poner lo que ellos me imponían , comenta todavía ofuscado.

Los arquitectos y la calidad que no se negocia

“Yo les insisto mucho a mis clientes en que todo lo que va debajo de las terminaciones tiene que ser bueno , comienza Adriana Pérez Moralejo. Como la mayoría de sus colegas, ella no negocia cuando se trata de estructuras e instalaciones. “Pero también insisto mucho en la mano de obra. Porque un piso de muy buen material y mal colocado queda igual horrible , comenta. Para ella, todo lo decorativo y lo que se cambia fácilmente puede resignarse si no hay un presupuesto amplio. “Si querés cambiar la grifería, viene un plomero, desenrosca y lo cambia. Pero no sucede lo mismo con los caños que están adentro , agrega. En el caso de las terminaciones, siempre le muestra opciones al cliente “con un producto hiper barato, con uno intermedio y con otro muy bueno. Y siempre les doy el precio más la colocación. Porque, a veces en uno barato y uno intermedio no hay tanta diferencia, porque la colocación es la misma. Entonces está bueno que puedan evaluar que aunque un material es más barato que otro, el piso no sale la mitad , explica la arquitecta, que prefiere hacer cálculos y costos desde el principio y mostrarle comparativas al cliente, por más tiempo que le lleve.

El Grupo Construya implementó la certificación de calidad para aquellas obras que se hagan con sus productos. “Usar las primeras marcas nos ayuda para mostrarle al cliente que también lo que no se ve está hecho con materiales de calidad. La grifería la ven, pero los caños no , dice Lucas Salim, gerente general del Grupo Proaco, una desarrollista de Córdoba que está construyendo 15.000 m2 cubiertos. Su empresa utiliza los productos de este grupo y, con esto, puede obtener el emblema de calidad. Se trata de un certificado que se entrega a los clientes como garantía del uso de materiales de primeras marcas. El inconveniente es que los usuarios no tienen mucho margen para cambiar. “Sí podríamos modificar cuestiones de diseño. Un cambio de tipología es más factible que un cambio en los materiales , agrega.

El arquitecto Luis Borghi, del estudio rosarino Carrasco Borghi, cuenta que a sus clientes les gusta cuando reciben el certificado de calidad. Hace más de tres años que ellos trabajan con el Grupo Construya. “Mostrar la vinculación con marcas líderes es parte de la venta. En cada obra usamos todos los materiales porque son básicos. Pero antes de estar con el grupo, ya los usábamos , aclara el arquitecto.

Otro ejemplo es el de la arquitecta María Viegas, quien ofrece a sus clientes la posibilidad de que ellos mismos realicen la compra de materiales, con el compromiso de que los entreguen en la obra cuando ella se los solicite. Una segunda opción es que el profesional haga las compras, de acuerdo con una pauta de calidades y precios pactados con el cliente. “Una variante es fijar qué elementos va a encargar uno y otro. Por ejemplo: el arquitecto se ocupa de los áridos (arena, cal, cemento, piedra) y los hierros mientras que el cliente busca los revestimientos y los artefactos , dice. También se puede realizar la compra acompañado del arquitecto, quien puede asesorarlo en la elección.

Lorena Obiol