

El intercambio comercial de la Argentina con el resto del mundo se mantuvo sin grandes cambios durante febrero y generó un superávit de u$s 706 millones para el país. Y a pesar de que las exportaciones crecieron más que en el mes anterior, el ingreso de productos del exterior sigue aumentando a un ritmo muy superior.
Las ventas externas durante febrero sumaron u$s 3.032 millones, lo que implica un incremento del 17% en comparación con el mismo mes del 2005. Una vez más, los productos de origen agropecuario fueron los principales responsables del empuje de las exportaciones. Según reveló ayer el Indec en su informe mensual de Intercambio Comercial Argentino (ICA), los residuos y desperdicios de la industria alimenticia, la harina y los pellets de soja encabezaron la suba de las ventas exteriores. Le siguieron en importancia los embarques de carburantes, vehículos de transporte terrestre y productos como el mineral de cobre.
Como principal destinatario de las ventas del país se ubicó la Unión Europea, seguida muy de cerca por el Mercosur, bloque en el que Brasil se destaca por lejos como el mayor cliente. Otros mercados importantes fueron el Nafta, Chile y el conglomerado de países que forman la Asean, China, Corea, Japón e India.
Por el lado de las importaciones, febrero tampoco arrojó muchas sorpresas. El último mes, el ingreso de productos al país registró un valor total de u$s 2.326, aumentando un 25% en relación con febrero del 2005. El rubro de mayor incremento fue el de bienes de capital, gracias a las mayores compras de teléfonos celulares así como de cosechadoras y trilladoras demandadas por el sector agropecuario. También fue importante el ingreso de piezas y accesorios para bienes de capital, tales como partes de carrocerías de automóviles y cajas de cambio.
¿Señales de alarma?
En el primer bimestre del año, el superávit de la balanza comercial suma unos u$s 1.542 millones. De no mediar ningún imprevisto, el 2006 finalizará nuevamente con un importante saldo favorable a la Argentina. En el Gobierno se encargan de destacar que por primera vez en mucho tiempo se habrá logrado un cuarto año de expansión de las exportaciones con superávit para el país. El presupuesto nacional prevé que un saldo comercial de u$s 9.762 millones aunque el Banco Central proyecta un beneficio de hasta u$s 11.500 millones.
Sin embargo, algunos analistas advierten sobre el deterioro que viene sufriendo la balanza de intercambios debido a que las importaciones crecen a una tasa que duplica a la de las exportaciones. En particular, encienden señales de alarma por el déficit sostenido que mantiene la Argentina con Brasil desde hace 16 bimestres.
Desde el Gobierno, en cambio, restan importancia a los pronósticos más fatalistas y dicen que el incremento de las importaciones se explica en gran parte por ingreso de bienes de capital y de piezas y accesorios para la industria. En este sentido, afirman que el proceso actual no es preocupante dado que no se compara con lo que ocurría en la última década, cuando la mayor parte de lo que ingresaba eran bienes destinados al consumo.










