La calificación crediticia, esos tres dígitos celosamente guardados que determinan cuánto dinero pueden tomar prestado los estadounidenses, y a qué costo, quedarían por primera vez a disposición de los consumidores.

FICO, la compañía que desarrolla el tipo más buscado de calificación crediticia en EE.UU., alentó a grandes bancos como JPMorgan Chase y Wells Fargo a compartir la información con sus clientes, comunicaron personas cercanas a las discusiones.

Los bancos le compran la puntuación a FICO y las usan para evaluar riesgos. Debido a que lo habitual es que las entidades mantengan esa información oculta, el cliente que quiere conocer su calificación crediticia deben comprársela a FICO o a otras de las grandes oficinas de crédito como TransUnion, Experian o Equifax.

La decisión de compartir la calificación crediticia con los clientes es parte de una campaña encarada por las entidades financieras para recuperar la confianza de los consumidores tras la crisis reciente, que expuso las prácticas predatorias de otorgamiento de crédito en el sector hipotecario y el de las tarjetas de crédito.

“Las instituciones financieras tienen que empezar a tratar a sus clientes de manera más transparente , dijo Shon Dellinger, responsable de la división de FICO encargada de vender las calificaciones.