La alimentaria suiza Nestlé pretende maximizar el impacto positivo que tuvo la devaluación en el mercado de alimentos para mascotas. Esto es, aspira a incrementar un 30% sus exportaciones en el corto plazo. Para ello, la compañía concentró su producción en la planta que posee en Santo Tomé, en la provincia de Santa Fe, lo que le permitiría alcanzar una mayor eficiencia operacional.

La decisión de fortalecer el mercado externo fue tomada hace un año atrás, cuando Nestlé Purina invirtió 12 millones de dólares en la ampliación de la planta santafesina. A partir de ahora, la empresa suiza dejará de producir alimentos para mascotas en Saladillo, donde tiene previsto armar un Centro de Distribución para Capital Federal, GBA y el sur del país.

Pocos años atrás, gran parte de los alimentos para mascotas eran importados. Si embargo, la devaluación del peso revirtió el panorama y volvió muy rentable la exportación de productos y subproductos agrícolas. En este sentido, son varias las empresas que, al igual que Nestlé, apuntalaron sus inversiones con vistas al mercado externo durante la depresión económica del 2002. La estadounidense Procter & Gamble, por ejemplo, invirtió u$s 25 millones en la construcción de una planta en el Parque Industrial de Pilar, donde nacionalizó la producción de Eukanuba.