

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), disminuyó la alícuota de percepción del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que se aplica sobre las operaciones de compraventa de cosas muebles, locaciones y prestaciones gravadas. De esta manera, la alícuota de percepción se contrajo desde 5% a 3%.
Para la AFIP la medida, que tendrá un costo financiero de
$ 60 millones, significa mayor equidad desde el punto de vista comercial entre las empresas competidoras de un mismo sector económico, puesto que sólo algunas están obligadas a actuar como agente de percepción. Asimismo, representa una ventaja para los sujetos pasibles de percepción, ya que disminuye en un 2% el monto total de la factura de compra, que ahora se calcula como la suma del precio neto, el 21% correspondiente al IVA y sólo el 3% de percepción.
Según precisó la AFIP, la medida atiende las inquietudes planteadas por cámaras y asociaciones de distintos sectores económicos integrantes de una misma cadena tributaria. Este es el caso, entre otros, de los molinos harineros y arroceros, los establecimientos faenadores de pollos, los fabricantes y comercializadores de hilados de algodón, transporte automotor de cargas, comercialización de lácteos laborados y mayorista de productos alimenticios y de limpieza.
Según explicó el titular de la AFIP, Alberto Abad, la medida también actuará como incentivo, para reducir la propensión marginal a la evasión por parte de los contribuyentes. El funcionario precisó que el mantenimiento del régimen de percepción y el respectivo régimen informativo permitirá continuar con los cruzamientos de información para detectar inconsistencias entre montos percibidos y los créditos y débitos fiscales indicados en la declaración jurada del IVA.










