

Con la recaudación en baja y el gasto electoral en alza, el superávit primario se reduciría a apenas 1,7% del Producto Interno Bruto (PIB), casi la mitad del 3% logrado el año pasado. Además, el ahorro sería exclusivo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) y serviría para cubrir 30% de las necesidades de financiamiento del año. El resto deberá cubrirse con recursos del Banco Nación o el Banco Central.
Según el pronóstico del IERAL de Fundación Mediterránea, el superávit primario sumaría $ 20.200 millones en 2009. En lo que va del año, el resultado primario sumó $ 4.503 millones, un 49,1% menos que el resultado del año anterior. Esto fue consecuencia de que el crecimiento del gasto primario de 28% resultó el doble que el de los ingresos (13,7%).
Un informe de la entidad hizo pronósticos en base a diferentes escenarios. “En el escenario base se supone que el resto del año siguen el mismo comportamiento que evidencian en el primer trimestre de este año y con respecto al gasto se plantea que el gobierno cumple con el plan de obras públicas que implica erogaciones por alrededor de $ 34.000 millones. Además, se supone un aumento en las remuneraciones del 5% a partir de mayo, y que las jubilaciones tienen el segundo aumento del año en septiembre , comentó la entidad.
En tal escenario, los ingresos totales en 2009 serían de $ 247.200 millones y el gasto primario de $ 234.600 millones. En consecuencia, el superávit primario resultaría de $ 12.700 millones, equivalente a un 1,1% del PIB. Además, se consideraron dos variaciones al escenario base. La primera fue una situación en donde el gasto primario sufre un ajuste luego de las elecciones. Se plantea una menor obra pública con relación a la anunciada y las transferencias corrientes a empresas y provincias disminuyen a la mitad.
Incertidumbre
La segunda variación se refiere a los ingresos ante la posibilidad de que el freno en los recursos se agudice y los ingresos tributarios y las contribuciones a la seguridad social pierdan al menos 5 puntos porcentuales. En este caso, la cifra anual de recaudación sería de $ 242.000 millones, y el superávit primario quedaría entre $ 8.200 y $ 20.200 millones, según si el gasto se ubica en el escenario base o con ajustes después de las elecciones de junio.
El gobierno había originalmente presupuestado alcanzar una meta de superávit primario de 3,1% del PIB para este año. Esto le hubiese permitido afrontar el 90% de las necesidades financieras, luego de descontar los servicios de la deuda refinanciables y el canje de los préstamos garantizados. Sin embargo, en el nuevo contexto, la situación será más grave. El superávit primario esperado en el escenario base sólo alcanzaría para afrontar el 30% de los servicios de la deuda (amortización más intereses).
En esta situación, las necesidades financieras netas para el año 2009 trepan hasta 7.500 millones de dólares y, por el cierre de los mercados voluntarios de crédito, “es evidente que se deberá recurrir a nuevos canjes o solicitar financiamiento al Banco Nación. Si no alcanza, el Banco Central deberá resignar parte de sus reservas , resaltó el Ieral.
En el escenario con ingresos base y gasto postelecciones ajustado, el superávit primario cubriría un 50% de los servicios de la deuda (netos), y la necesidad neta de financiamiento se ubicaría en 5.500 millones de dólares. En este caso, la ayuda del Nación y del BCRA al Tesoro sería algo menor.










