

Los fabricantes de maquinaria agrícola buscan encontrar el equilibrio luego de años de ventas récord por el reequipamiento que realizó el campo, enfrentando ahora un panorama de caída de facturación. El sector espera que la compra de nuevos equipos disminuya durante 2006 entre 15 y 20% en sintonía con la desaceleración del ritmo de inversión entre los productores agropecuarios.
Sin embargo, no se trata de un cuadro que genere preocupación dado que los fabricantes apuestan a consolidar su nivel actual de producción y a crecer en los mercados externos.
Los primeros meses del 2006 muestran una continuidad en la caída de ventas que se verificó el último año. Según datos del informe de coyuntura de la maquinaria agrícola elaborado por el Indec, el despacho de nuevas unidades disminuyó levemente en comparación con el mismo período de 2005 aunque bajó 29% respecto de los últimos tres meses del año. En cambio, se verifica un aumento del 4% en la facturación, la cual alcanza los 519 millones de pesos.
La información relevada por el organismo oficial entre 50 empresas comprende tanto a las que fabrican en el país como a las que comercializan unidades importadas. Estas últimas dominan el 61,4% del mercado en el primer trimestre, un porcentaje alto pero que se ubica muy por debajo del que ostentaban tres años atrás. Según datos del sector, la presencia extranjera es muy importante en las categorías de tractores y cosechadoras mientras que las nacionales pisan fuerte en sembradoras.
Los fabricantes locales preveían que las ventas serían menores al iniciarse este año dado que los productores agropecuarios vienen disminuyendo su ritmo de compra de maquinaria, tras varios años de fuerte demanda. La venta de equipos para el campo pasó de $613 millones en 2002 a $1.657 millones en 2003 y $2.390 millones en 2004. En cambio, en 2005 se mantuvo en el mismo nivel que en ciclo previo. Para este año, en el sector pronostican un volumen de operaciones similar y dicen que se trata de un proceso normal de equilibrio de ventas tras los años de récords.
“Veníamos de períodos inusuales porque durante los siete años previos casi no se había realizado inversión en el agro. Ahora es el momento de encontrar un nivel óptimo para las industrias , explicó Jorge Médica, presidente de la Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma). El empresario destacó como un hecho importante de estos años de reactivación que las empresas nacionales vengan ganando terreno a los equipos de origen extranjero.
Puertas afuera
Otro dato alentador que suma al optimismo de los fabricantes son las incursiones que el sector viene realizando con éxito en los mercados externos. El puntapié inicial para el despegue exportador se produjo el año pasado cuando Venezuela se comprometió a comprar maquinaria argentina por un valor anual de u$s 100 millones, en un período de cinco años. Gracias a esto, otros países como Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Rusia comenzaron a mirar con atención hacia las empresas locales y son muchos los que ya están concretando operaciones atraídos por la calidad y los precios competitivos.
De hecho, para este año se esperan exportaciones por u$s 150 millones, una cifra diez veces superior al promedio de ventas externas anuales de la década pasada.










