

El ministro de Economía de Ecuador, Ricardo Patiño, investigado por una supuesta manipulación de la deuda externa ecuatoriana, fue ayer removido de su cargo por el presidente Rafael Correa, y será reemplazado Fausto Ortiz, un economista respetado por Wall Street que deberá liderar ahora el proceso de reestructuración de los pasivos del país.
De todas formas, Patiño continuará en el gobierno como titular del nuevo Ministerio de Litoral.
Ortíz, hasta ayer viceministro de Finanzas, es considerado por inversores y analistas como un funcionario más abierto a respetar las reglas del libre mercado, pese a compartir la línea nacionalista de su predecesor y de Correa.
A lo largo de su gestión, Ortíz ha apelado a operaciones “amigables para reducir las deudas estatales. Sin embargo, tendrá que cargar con una pesada herencia de Patiño, incluida una comisión de expertos de izquierda que audita la deuda externa para determinar la existencia de pasivos “ilegítimos .
Patiño y Ortiz juraron sus cargos ayer durante una ceremonia en Guayaquil encabezada por Correa, quien destacó la gestión de Patiño al frente de la cartera de Economía y le encomendó llevar adelante la descentralización del Estado en la zona costera. Además, destacó los avances en materia de gasto social y se encargó de desestimar que vaya a haber un cambio en la orientación de su plan económico.
“(Ortíz) No solamente continuará la agenda soberana si no que su aporte será evidencia que no somos una cofradía , sostuvo Correa al tomarle juramento al tecnócrata.
El cambio en Economía es el último coletazo de una tormenta política alimentada por las acusaciones de la oposición sobre un supuesto manejo perjudicial por parte de Patiño de la deuda externa, que habría beneficiado a bancos venezolanos con posesiones de títulos ecuatorianos.
La salida de Patiño, en el cargo desde enero, representa un revés para Correa, quien se negaba a remover a uno de sus hombres de confianza y un firme seguidor de sus políticas de izquierda.
Hasta ayer, Patiño logró esquivar los embates de la oposición, que lo acusa de haber manipulado el mercado de bonos de la deuda exterior del país, durante su gestión al frente de la cartera de Economía.
El escándalo se desató cuando se difundió un video clandestino de una reunión, en los días previos al pago de los intereses de los bonos, entre Patiño e intermediarios financieros estadounidenses con los que discutió un controversial mecanismo para reducir el peso de los compromisos financieros. La oposición no perdió tiempo y acusó al ministro de estar al frente de una operación de especulación financiera con el pago de intereses de los bonos ‘Global 2030‘.
Esa grabación, que había sido autorizada por Patiño, según él, para demostrar la supuesta corrupción en las operaciones de deuda externa, salió en noticieros de televisión y la oposición no dudó en tomarla para enjuiciar al ex ministro en la Cámara. El pasado 13 de julio, Patiño fue censurado en una polémica sesión del Parlamento, que pidió a la Fiscalía que investigue si el ex ministro entregó “información privilegiada a intermediarios financieros.
No obstante, como lo demuestra su nombramiento en la cartera de Litoral, Patiño aun goza de la confianza de Correa.
Ayer, no bien asumió, el nuevo ministro de Economía Ortiz remarcó que “no va a haber ningún tipo de variación en cuanto a la política financiera desarrollada por Patiño y que su equipo seguirá dando prioridad al gasto social, siempre en el marco de la revolución socialista que afirma liderar Correa.











