El tapering se acerca: qué espera el mercado de la reunión de la Fed

El FOMC de la Fed dará a conocer su decisión de tasas de interés. El mercado estará concentrado en cualquier tipo de indicio respecto al inicio del programa de compras de activos y el futuro de las tasas de interés.

La reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), vuelve a acaparar la atención del mercado. Tal como viene ocurriendo con cada uno de los últimos cónclaves, los inversores vigilarán cualquier indicio que pueda dar la entidad que preside Jerome Powell respecto al inicio

Si bien no se esperan grandes novedades, los inversores esperan que el Comité de Política Monetaria (FOMC) de la Fed establezca las bases y un punto de partida para que se tome finalmente la decisión del indicio del tapering en noviembre.

Por otro lado, el comunicado que se suele publicar luego de la reunión del FOMC incluye proyecciones actualizadas de tasas de interés. Es decir, el llamado Dot Plot de la Fed y en el que establece el curso futuro de los tipos de interés de referencia.

En junio, el Dot Plot sorprendió a los inversores al mostrar que la mayoría de los funcionarios esperaban aumentar las tasas de interés en al menos medio punto porcentual en 2023. Esto significaría una velocidad de aumento más agresivo de lo esperado previamente.

¿Tapering sí o no?

La cuestión clave para los inversores es cuándo la Fed comenzará a recortar, o reducir, sus u$s 120.000 millones mensuales en compras de bonos. Es decir, si iniciará el famoso tapering ahora en septiembre o esperará a la reunión de noviembre para hacerlo.

Powell buscará convencer al mercado de que podría llegar el momento de comenzar a retirar los estímulos, aunque dicho programa tiene riesgos relacionados con la potencial nueva ola en el mundo generado por las nuevas variantes de coronavirus y su impacto en la economía mundial.

Actualmente, la hoja de balance de la Fed es u$s 8,44 billones, más del doble de los niveles que exhibía cuando estalló la crisis de coronavirus. La Fed decidió, el año pasado, llevar la tasa de interés a cero e iniciar un histórico programa de compras de activos financieros para darle liquidez al mercado. 

Este programa de compras de activos es el más agresivo en la historia, superando a todos los programas de Quantitative Eeasing (compras de activos) llevados a cabo en medio de la crisis de 2008.

Es decir, en poco más de un año, la Fed compró más activos financieros que todo lo que compró entre 2009 y 2013 cuando se implementaba el QEI, QEII y QEIII.

Los analistas de TSA Bursátil, del Grupo Transatlántica, afirmaron que ante la aceleración de la inflación y recuperación del mercado laboral, los bancos centrales comienzan a retirar sus políticas monetarias laxas.

"Cuando deciden reducir el ritmo periódico de compra de activos, estamos frente a lo que se conoce como tapering. Habitualmente los bancos centrales dan indicios de cuándo podría comenzar este proceso, por medio de minutas de sus reuniones de política monetaria y en las conferencias de prensa. El mercado, por lo general, interpreta que el tapering es una señal de endurecimiento de la política monetaria en el futuro, a través de un aumento en las tasas de interés", señalaron.

¿Progreso sustancial?

Los funcionarios de la Fed habían dicho en diciembre del año pasado que seguirían comprando bonos a un ritmo de u$s 120.000 millones mensual hasta que se observe que se ha logrado un "progreso sustancial adicional" hacia sus objetivos de desempleo e inflación.

El mercado cree que esa recuperación sustancial de la economía norteamericana ya se produjo. Es por ello que la atención se centrará en la rueda de prensa que brindará Powell al término de la reunión. Allí, los inversores conocerán si la Fed considera si ese "progreso sustancial adicional" se consiguió o no.  

La inflación core, que es la que más mira la Fed, a julio fue de alrededor del 4,2% sobre una base anualizada. Eso es el doble del objetivo del 2% de largo plazo que la Reserva Federal había planteado como objetivo y límite para comenzar a tener una postura más agresiva en su política monetaria.

Esto significa, entonces, que desde el lado inflacionario tiene sobrados argumentos para ponerse más restrictiva en su política monetaria.

Si bien la inflación aceleró, aún la economía no se encuentra en pleno empleo. La economía estadounidense ha agregado alrededor de 4.7 millones de empleos este año hasta agosto, lo que no ha cerrado ni la mitad del déficit que existía en diciembre. De esta manera, el déficit de empleo sigue siendo un obstáculo para el inicio del tapering.

Juan Manuel Franco, economista de Grupo SBS, indica que si bien el mercado hace meses descuenta que la Fed eventualmente comenzará a reducir el ritmo de compras de activos, dando inicio al tapering, los últimos datos con relación a la inflación y al mercado laboral en Estados Unidos quitaron algo de presión sobre la Fed para hacerlo.

"Si bien la inflación marcó una desaceleración mayor a la esperada en agosto, la creación de empleo estuvo por debajo de lo esperado. El consenso del mercado sigue siendo el anuncio del tapering para este año. La fenomenal expansión monetaria de la Fed desde marzo del año pasado comenzó a evidenciarse sobre los precios pese a la desaceleración inflacionaria de los últimos meses", advirtió el especialista de Grupo SBS.

Una de las variables clave en relación al tapering no es solo el momento en que lo hagan sino el lenguaje que utilice para anunciarlo. De hecho, Powell ha trabajado sobre este punto al remarcar que el inicio del tapering no implica necesariamente el inicio de un período de suba de tasas.

Al respecto, Franco explicó: "La Fed ha manifestado en varias oportunidades que al momento de iniciar el tapering lo hará con aviso, ya que hacerlo de modo inesperado podría afectar las valuaciones del equity norteamericano. Esto es algo que está directamente vinculado al consumo de los hogares dado que la mayoría tiene algún ahorro e inversión en el mercado de capitales y el consumo es el motor de la economía de Estados Unidos".

Evergrande y la Fed

La volatilidad reciente que generó el potencial riesgo de colapso del gigante chino Evergrande genera un contexto menos propicio para ver a una Reserva Federal anunciando el inicio del tapering.

Evergrande hizo un anuncio que disipa los temores de los mercados, pero bonos locales siguen en rojo

El temor que se tiene sobre el gigante chino es que mucho de los bancos de inversión más importantes de Wall Street poseen deuda de Evergrande. Además, el tamaño de la deuda de la compañía es cerca del 2% del PBI de China, lo cual podría generar un efecto contagio y desestabilizador en los mercados y en la economía global.

Entre los principales tenedores de deuda se encuentran, de hecho, el gigante inversor de mercados emergentes Ashmore, seguido de BlackRock, UBS y HSBC.

Por otro lado, los miembros de la Fed se han enfrentado a una serie de acontecimientos conflictivos desde finales de julio que también alejan la probabilidad del inicio del tapering en la reunión de hoy. Entre ellas se destacan señales de una desaceleración en el sector de servicios, un aumento de COVID-19 y un mercado laboral más débil.

Por esto es que el contexto no es el idea para que la Fed se ponga más agresiva en su política monetaria.

Manuel Carpintero, head portfolio manager de Nash Inversiones, remarca que aún ven a una Fed bastante cauta en todos sus anuncios. "Si las noticias de China y Evergrande continúan generando volatilidad estos días, vemos poco probable que la Fed vaya a anunciar ahora mismo el inicio del tapering. De ser así, incrementaría aún más la volatilidad, cosa que la Fed parece vigilar bastante de cerca a la hora de dar señales al mercado", explicó.

Impacto en Argentina

El temor que se tiene es que, si la Fed comienza a tener una postura más agresiva en su política monetaria, los impactos en los mercados podrían ser negativos ya que hay una alta correlación entre el nivel de liquidez y las acciones.

Evergrande: por qué los activos locales sufrieron más que el resto de la región

En ese escenario, si Wall Street comienza a operar con mayor volatilidad, el resto de los mercados podría sentir también el impacto, incluyendo el local.

Martin Saud, senior trader de Balanz, advierte sobre el potencial impacto en los activos domésticos. "Es una noticia que quitaría liquidez en el mercado de capitales donde llevará a una suba de tasas que impactaran negativamente tanto en los bonos argentinos como en las acciones", sostuvo.

Con relación a Argentina, Juan Manuel Franco, economista de Grupo SBS, agregó que "el impacto de un inicio de tapering debería ser marginal dado que nosotros jugamos otro partido". El desacople, agregó, responde a que los activos locales hoy dependen más de "los desequilibrios macroeconómicos que tarde o temprano deberán encararse para iniciar un sendero de estabilización que brinde mayores certezas a los inversores".

Tags relacionados

Compartí tus comentarios