Los analistas buscan oportunidades para la inversión de los cupones tanto en bonos soberanos como en otros activos que el Gobierno saldará este viernes. Qué recomiendan.
Para garantizar la operación, la semana pasada se llevó a cabo un canje de Boncer por Bonos en dólares entre el tesoro y el BCRA.
De esta manera, la entidad monetaria utilizó parte de su tenencia de títulos BONARES 2035 (AL35) y 2038 (AL38) y aseguró que esto se enmarca en “el conjunto de medidas implementadas por el BCRA desde el inicio de la gestión, orientadas a fortalecer las reservas internacionales del país”.

Qué hacer con los cupones
Las cuentas comitentes verán un ingreso de dólares en los próximos días correspondientes a tal vencimiento.
La clave para los inversores pasa por decidir qué hacer con dicho flujo que estarán por recibir.
Es decir, si conviene reinvertir los cupones o buscar otras alternativas de inversión.
Actualmente, todos los tramos de la curva soberana argentina opera con tasas debajo del 10%.
El tramo corto de la curva soberana rinde 8,3% en el Global 2029 y de 9% en el Global 2030.
En los títulos de mayor plazo, la curva rinde en torno al 10% en los títulos de 2035 a 2046.
Para que el inversor logre tales retornos deberá reinvertir los cupones en los bonos que posee en su cartera.

Pablo Lazzati CEO de Insider Finance, sostuvo que, para los inversores con perfil rentista, su recomendación general es reinvertir los cupones, ajustando la estrategia según el nivel de riesgo de cada cartera.
“En los perfiles más conservadores, priorizamos tramos cortos de la curva con AL29 y AL30. Para perfiles moderados, vemos valor en la parte media, con AL25, GD35 y GD38, que combinan rendimiento con una duration razonable. En los perfiles más agresivos, la estrategia apunta a capturar mayor compresión y carry en la parte larga de la curva, con AL41 y GD46”, detalló Lazzati.
Federico Filippini, head of research de Adcap Grupo Financiero, resaltó que ve una oportunidad para extender duración dentro de la curva de bonos soberanos en dólares, que permiten capturar de manera más eficiente potenciales subas ante noticias favorables que podrían materializarse en las próximas semanas.
“Esta semana el Banco Central comenzó a comprar reservas bajo el nuevo esquema monetario y cambiario. Por otro, el anuncio del REPO reduce la probabilidad de que los próximos vencimientos generen presión sobre las reservas”, dijo.
Hacia adelante, Filippini resaltó que la próxima revisión con el Fondo podría actuar como un catalizador positivo, en la medida en que brinde respaldo a las recalibraciones del programa económico.
“Seguimos considerando probable una mayor convergencia de las agencias de rating hacia una mejora en la calificación de la deuda soberana, en línea con la evolución de los fundamentos. En este contexto, nos resulta atractivo el AL35”, detalló Filippini.

Objetivo del riesgo país
Además de confirmar REPO para el pago de la deuda, el BCRA también inicio el año con compras de dólares, algo que el mercado le venia reclamando el equipo económico.
En lo que va del año el el BCRA compró u$s 104 millones. No efectuó intervenciones en el MLC el viernes, pero compró u$s 21 millones el lunes y u$s 83 millones ayer.
Asi, el BCRA volvió a comprar dólares por primera vez desde abril, recordando que, desde la introducción del esquema de bandas, el BCRA solo vendió u$s 1110 millones en septiembre y u$s 46 millones en octubre cuando el tipo de cambio llegó al techo de la banda.
Por lo tanto, este dato también juega un rol clave a la hora de las inversiones en los bonos en dólares y en particular ahora que llega el pago de los cupones y amortización de capital de la deuda local.

Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, señaló que la compra de dólares del BCRA favorecería una baja adicional en el riesgo país, siendo esta una variable clave a la hora de reinvertir los cupones.
“En las dos primeras ruedas el BCRA pudo hacerse de algo más de u$s 100 millones. Habiendo dejado atrás la volatilidad y ruido político, este año deberíamos poder observar acumulación de reservas, lo cual sumado al orden de las cuentas públicas daría la combinación perfecta para que Argentina pueda ubicarse en un riesgo país más cercano a 400 bps”, estimó Ruggieri.
En ese sentido, y en base a la forma y nivel de la curva en dólares, Ruggieri ve valor en los títulos locales.
“Salvo por los globales 2029 y 2030, todo el resto de la curva, como así también los Bonares, hoy se encuentran con rendimientos cercanos a 10%. Con lo cual, creo que es atractivo reinvertir los cupones que se pagarán el día 9 de enero, buscando en el futuro cercano una compresión de tasa”, afirmó.

Florencia Blanc, Senior Economist de Aldazabal y Cía, también espera mayores ganancias en los bonos, siendo una oportunidad la reinversión en los bonos soberanos.
“Creemos que puede haber una compresión adicional en la parte larga de la curva soberana en dólares (2035 y 2041) si se consolida la acumulación de reservas y la posición legislativa del gobierno. En tal caso, nuestro ejercicio de sensibilidad sugiere que se podrían capturar retornos en torno al 8%”, estimó Blanc.
Finalmente, desde Max Capital coincidieron en que una variable clave sobre los bonos es la dinámica de compras de dólares del BCRA, lo cual podría favorecer a los bonos y a las acciones locales.
“Creemos que las compras del BCRA son una buena señal de cara a 2026, que, combinadas con las reformas previstas, deberían allanar el camino para una suba adicional de los precios de los activos. En el informe de hoy analizamos las reformas y el potencial alcista de las distintas clases de activos”, dijeron desde Max Capital.

Un menú más amplio para las inversiones
A la hora de posicionarse y hacer trabajar los dolares, el inversor puede también optar por otro tipo de activos con más o menos riesgo.
Desde Baires Asset Management consideraron que reinvertir los cupones y las amortizaciones es clave para potenciar el interés compuesto de una cartera.
Para perfiles de inversión moderados, la reinversión de los cupones es una opción atractiva, según los analistas de Baires Asset Management.
“Para perfiles moderados la mejor opción es “estirar la duration” de la cartera de deuda soberana. Los bonos cortos (como el GD30) ya capturaron gran parte de la suba. Los bonos del tramo largo tienen mayor “convexidad”: si el riesgo país sigue comprimiendo, estos bonos subirán más de precio proporcionalmente. Ponderamos los globales GD35 o GD41, que ofrecen mejores cláusulas legales y mayor potencial de apreciación de capital”, detallaron.
En cambio, para perfiles conservadores y agresivos, ven alternativas en otros segmentos del mercado para hacer trabajar los cupones y la renta a cobrar el viernes.
Para perfiles conservadores, desde Baires Asset Management ven las Obligaciones Negociables (ONs) como la mejor opción si el objetivo es mantener la renta en dolares y alejarse del riesgo puramente estatal, la deuda corporativa es el refugio natural.
“Empresas con flujo de caja en dólares como Tecpetrol, Vista Oil & Gas y Pampa Energía son ideales en este contexto. Con tasas entre el 7% y 8% anual en dólares, es la forma de asegurar un flujo previsible sin la volatilidad de los bonos soberanos”, detallaron.
Finalmente, para perfiles agresivos que creen que la baja de tasas dinamizará la economía real, el paso lógico es de Bonos a Acciones.
“Los sectores que nos gustan son los bancos y el energético ponderando los papeles de Vista Energy (VIST), Pampa Energía (PAMP) o Grupo Financiero Galicia (GGAL)”, dijeron.

Con una visión similar, Maximiliano Bagilet, gerente comercial de TSA Bursátil, detalló que una cartera conservadora, aparecen varias opciones de inversión.
“Para una cartera diversificada recomendamos una parteen bonos soberanos, en especial el GD35 y GD41, con un rendimiento en torno al 9,5%”, dijo.
A su vez, también ve valor en posicionarse en obligaciones negociables.
“También recomendamos una parte de esos de esos dólares reinvertirlos en deuda privada en dólares como Pampa Energía 2028, YPF Luz 2032, Tecpetrol 2030 y Vista 2031. Todos en torno a un rendimiento promedio de 7%. Creemos que son muy buenos rendimientos de deuda privada, y para un cliente que quiere diversificar y salirse un poco de lo que es deuda soberana, le recomendamos reinvertir una cartera un poco más diversificada en otros sectores”, dijo Bagilet.

Menos riesgos de default
Si bien el mercado no desconfió nunca sobre la voluntad de pago del Gobierno y en el que se tenía plena seguridad de que se evitaría cualquier default, el Gobierno esperó hasta último momento para confirmar la operación y asegurar el pago de enero.
De esta manera, el cierre del REPO implica una señal positiva para la deuda local ya que se evita un default de deuda.
Esta señal de confianza ya estaba siendo incorporada en el mercado en las semanas previas, sobre todo desde las elecciones.
Por otro lado, la curva dejó de tener pendiente negativa y paso a tener una pendiente levemente positiva.
Tal comportamiento refleja que el mercado ve hoy menos riesgos de default en los bonos soberanos.
El hecho de que la curva opere con tasas más bajas y con una pendiente normal implica que el mercado tiene una mayor confianza sobre la capacidad de pago de la deuda soberana, haciendo que la probabilidad implícita caiga.
En ese sentido, los seguros de default de los bonos también cayeron, lo cual marca una señal de confianza por parte del mercado sobre la capacidad de pago de Argentina.
Los analistas de Portfolio Personal Inversiones resaltaron las bajas tasas de interés con los que operan los bonos locales, haciendo que tenga un correlato de menores probabilidades de default.
“Este buen desempeño de los soberanos también se reflejó en el mercado de CDS. Las probabilidades acumuladas de default implícitas se desplomaron hasta mínimos desde la última reestructuración de deuda de Guzmán. En particular, la probabilidad de default acumulada a 1 año cayó ayer al 7,9%, lo que implica una compresión de 2,2 pp. en lo que va de la semana”, dijeron.
Asimismo, desde PPI agregaron que “la probabilidad de default acumulada a 4 años se redujo de 36,6% a 33,6% en el mismo período, reflejando el renovado optimismo del mercado tras los anuncios del BCRA y el avance en el programa de acumulación de reservas”.















