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En un escenario global atravesado por disputas entre potencias y un sostenido aumento del gasto militar, las empresas vinculadas al sector de defensa y tecnología bélica volvieron a quedar en el centro de la escena. En este contexto, estas compañías recuperaron protagonismo y comenzaron a captar con mayor fuerza la atención de los mercados internacionales.

Sus acciones, en consecuencia, ganaron dinamismo tanto en Wall Street como entre los inversores argentinos.

Aunque no se trata de un fenómeno nuevo, en los últimos meses el mercado empezó a mirar con otros ojos al complejo militar-industrial, tradicionalmente considerado un refugio defensivo, pero ahora también identificado como una alternativa de crecimiento en medio de la incertidumbre global.

Qué hay detrás del boom de las empresas de defensa

El interés por estas compañías está directamente ligado al contexto global. Los conflictos bélicos y las tensiones diplomáticas impulsan a los países a aumentar sus presupuestos en defensa, lo que se traduce en mayores contratos para empresas del sector.

Firmas como Lockheed Martin, que obtiene cerca del 73% de sus ingresos del gobierno de Estados Unidos, operan con contratos multianuales que les otorgan previsibilidad y resiliencia frente a otros sectores más expuestos a los vaivenes económicos.

Además, el actual escenario internacional favorece el desarrollo de nuevas tecnologías militares, desde sistemas de misiles hasta inteligencia artificial aplicada a la defensa, ampliando el negocio más allá del armamento tradicional.

En este sentido, Nahuel Bernués, fundador y CEO de Quaestus Advisory, explicó que el fenómeno responde a una transformación más profunda del orden global. “El interés no es un fenómeno de coyuntura sino de reestructuración global. El gasto militar mundial tocó récord en 2025, con 11 años consecutivos de subas”, señaló.

Según el especialista, Europa emergió como uno de los principales motores de ese incremento, mientras que Estados Unidos también redobló su apuesta. “Llevó su presupuesto de defensa por encima del billón de dólares y Trump propuso elevarlo a 1,5 billones para 2027”, detalló.

Para Bernués, la clave está en la previsibilidad del negocio: “Opera con contratos estatales plurianuales, lo que le da ingresos mensurables”. A esto se suma la innovación tecnológica, que viene impulsando las valuaciones: “Es decir, viento de cola fiscal, geopolítica y tecnología, todo al mismo tiempo”.

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Ahora bien, el impacto de los conflictos en los precios no siempre es directo. “Conviene distinguir entre lo que el conflicto hace con el relato y lo que hace con el precio, porque no siempre van juntos”, advirtió Bernués.

En el corto plazo, las tensiones suelen funcionar como catalizador de expectativas y pueden impulsar subas en el sector. Sin embargo, el experto explica que hay un dato contraintuitivo: “Durante la guerra entre EE.UU., Israel e Irán, las grandes acciones de defensa no lograron traccionar y replicaron la caída del S&P 500”.

La razón es que el mercado suele anticiparse a estos escenarios. “Ocurre porque el mercado descuenta las guerras antes de que ocurran. Cuando estalla el conflicto, gran parte del crecimiento ya está en el precio”, concluyó.

Por qué invertir en Cedears de defensa

En Argentina, el interés por estas compañías se canaliza principalmente a través de los CEDEARs, instrumentos que replican acciones de empresas que cotizan en el exterior, pero se negocian en el mercado local.

Entre sus principales ventajas, Bernués destaca “ingresos previsibles por contratos estatales, opcionalidad en IA y espacio y un sector con baja deuda”. Además, remarcó el rol de los ETF como alternativa: “ETFs como ITA y CIBR permiten estar diversificados con un solo papel”.

Sin embargo, no se trata de una apuesta libre de riesgos. El experto también advirtió sobre varios factores a monitorear:

  • Valuación: algunas empresas operan con buena parte del crecimiento ya descontado.
  • “Riesgo de paz”: como el mercado anticipa las guerras, un avance en las negociaciones puede gatillar una toma de ganancias.
  • Factor político-regulatorio: “La presión de Trump sobre los contratistas y las dudas sobre la aprobación del presupuesto de 1,5 billones para 2027, en un contexto de deuda creciente”, indica el asesor financiero.
  • Factor específico del instrumento CEDEAR: si la brecha cambiaria en Argentina se comprime, las ganancias en pesos pueden “erosionarse” aunque la acción suba en Wall Street, y por eso, conviene un horizonte de al menos uno o dos años.

Las empresas de defensa que eligen hoy los inversores

Dentro del universo de empresas vinculadas a defensa y tecnología militar, hay varios nombres que concentran el interés de los inversores. Según un relevamiento de Rankia, estos son los 9 CEDEARs del sector con mayor potencial de crecimiento impulsado por el conflicto en Medio Oriente de cara a 2026:

Contratistas aeroespaciales

  • Lockheed Martin (LMT)
  • Raytheon Technologies (RTX)
  • Boeing (BA)
  • Embraer (ERJ)

Ciberdefensa e inteligencia artificial

  • Palantir Technologies (PLTR)
  • Palo Alto Networks (PANW)

Proveedores industriales y motores

  • Honeywell International (HON)
  • General Electric (GE)
  • Howmet Aerospace (HWM)

Para Bernués, algunos nombres explican gran parte del interés actual. “Los CEDEARs de defensa más seguidos son Lockheed Martin (LMT), RTX (Raytheon) y Boeing (BA), y por el lado de software de defensa, Palantir (PLTR)”, indicó.

Cada uno presenta características propias. RTX, por ejemplo, “llega con la mayor cartera de pedidos de la industria, con proyectos récord de unos 268.000 millones de dólares”, mientras que Lockheed se apalanca en programas estratégicos como los F-35 y sistemas antimisiles con contratos de largo plazo.

Además, destacó el crecimiento de alternativas diversificadas: “Desde fines de septiembre de 2025, para un inversor que busca exposición al sector sin jugarse a una sola compañía, cotiza el cedear del ETF ITA (iShares US Aerospace & Defense). Está compuesto por unas 50 empresas, de las cuales conforman el top 3: GE Aerospace (19%), RTX (14%) y Boeing (10%)”.