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Tras varios años en los que el plazo fijo y las obligaciones negociables (ON) concentraron buena parte de las preferencias de los inversores conservadores, la mejora en las expectativas sobre la deuda argentina volvió a poner en el radar a algunos bonos soberanos de corto plazo que ofrecen rendimientos en dólares.
Entre ellos, se destaca el Bonar 2027 (AO27). Aunque se trata de un bono emitido por el Tesoro Nacional, distintas características de su estructura hicieron que ganara protagonismo en las carteras de los inversores.
En diálogo con El Cronista, Nahuel Bernués, economista, asesor financiero y CEO de Quaestus Advisory, explica cuáles son sus principales ventajas, qué rendimiento ofrece y qué riesgos conviene evaluar antes de invertir.
AO27: el bono que volvió a captar la atención del mercado
El Bonar 2027 (AO27) es un bono soberano argentino emitido en dólares bajo ley local. A diferencia de la mayoría de los títulos públicos, que pagan renta de manera semestral, este instrumento ofrece un cupón del 6% nominal anual con pagos mensuales, lo que permite al inversor contar con un flujo constante de dólares.
El bono tiene vencimiento el 29 de octubre de 2027 y devuelve el 100% del capital al finalizar el plazo, ya que se trata de un título bullet.
Actualmente, el AO27 puede adquirirse desde 1 valor nominal y cotiza a u$s 1,028 aproximadamente hoy, reflejando una paridad superior al 100%, mientras que su rendimiento hasta el vencimiento se ubica en torno al 4% anual en dólares.
¿Por qué los especialistas destacan al AO27?
Para Bernués, el atractivo del AO27 va más allá del rendimiento que ofrece. Una de sus principales ventajas es la estructura del bono, ya que distribuye intereses con una frecuencia poco habitual dentro de la deuda soberana.
“El AO27 resulta conveniente porque combina algo poco habitual en la curva soberana: el cupón del 6% anual se paga de forma mensual, en lugar de semestral como la mayoría de los soberanos, lo que genera un flujo de caja en dólares mucho más frecuente”, explicó.
El economista señaló que otro de sus puntos fuertes es la corta duración, de apenas 1,3 años, lo que reduce la sensibilidad del precio del bono frente a cambios en las tasas de interés. Además, destacó que el vencimiento está previsto para octubre de 2027, “siendo conocido el compromiso de pago del mandato presidencial actual”.
A esto se suma que puede adquirirse desde un valor nominal, una característica que, según Bernués, amplía el acceso para los inversores minoristas.
El especialista también consideró que el contexto cambiario podría jugar a favor del instrumento. “En caso de continuar las restricciones cambiarias, puede ser un bono demandado, lo cual haría subir su precio y dar salida incluso antes del vencimiento”, afirmó.
La ventaja frente al plazo fijo en dólares y las obligaciones negociables
El diferencial del AO27 frente a otras alternativas conservadoras aparece tanto en el rendimiento como en la frecuencia con la que distribuye la renta.
Mientras que los plazos fijos en dólares ofrecen actualmente tasas de entre 0,75% y 1,5% anual para colocaciones a 30 días, el AO27 permite acceder a una TIR cercana a ese nivel con un flujo mensual de intereses.
Las obligaciones negociables emitidas por compañías con buena calidad crediticia también pueden ofrecer retornos similares. Sin embargo, Bernués señaló que la diferencia está en la periodicidad de los pagos. “La disponibilidad de flujos no es mensual, sino trimestral o semestral”, indicó.
Los riesgos de invertir en el AO27
A pesar de las ventajas que presenta, el AO27 no deja de ser un bono soberano y, por lo tanto, está expuesto a distintos factores de riesgo. Bernués explicó que, aunque su corta duración reduce parte de la volatilidad, el instrumento continúa dependiendo de la capacidad de pago del Tesoro Nacional y de la evolución del frente fiscal.
A ello se suma el riesgo de mercado. Como ocurre con cualquier bono, una suba en la tasa exigida por los inversores puede traducirse en una caída del precio del título. “Si la TIR sube por un shock de mercado que cambie la percepción de riesgo, el valor del bono en cartera puede caer, algo que un plazo fijo no tiene”, sostuvo.
El economista agregó que, si bien el vencimiento ocurre dentro del mandato presidencial actual, el bono no queda completamente al margen de la volatilidad política. “Aunque su vencimiento en octubre de 2027 lo saca del calendario electoral más inmediato, no está exento del ruido político que suele afectar a toda la curva en dólares”, concluyó.
¿En qué otros bonos también conviene invertir?
Además del AO27, Bernués señaló que existen otros títulos que pueden resultar atractivos para quienes buscan obtener renta en dólares con un perfil de riesgo moderado.
Uno de ellos es el AO28, que replica el esquema de pagos mensuales y el cupón del 6% anual, aunque extiende su vencimiento hasta octubre de 2028. Esa mayor duración hace que el mercado le exija una tasa más elevada y actualmente ofrece una TIR cercana al 7,6% anual en dólares.
Otra alternativa es el AL30, que presenta una duración similar, aunque con un esquema diferente de pagos de intereses y amortización, ambos de carácter semestral.
Por último, el especialista destacó al Bopreal Serie 1D, un bono que también vence en octubre de 2027 y ofrece un rendimiento cercano al 4% anual en dólares. Su principal diferencial es que devuelve el 50% del capital en octubre de 2026, mientras que los intereses se pagan semestralmente.