

Cuando se habla de exportaciones argentinas, los nombres que surgen son siempre los mismos: Brasil, Estados Unidos, China e India dominan las estadísticas de comercio exterior. Sin embargo, un análisis realizado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), con un enfoque novedoso, arrojó resultados sorprendentes que desafían la percepción tradicional sobre los socios comerciales del país.
El estudio propone una métrica novedosa: medir las exportaciones en relación a la población de cada país de destino. Esta perspectiva “per cápita” permite visualizar la intensidad real del vínculo comercial, más allá del volumen absoluto de las transacciones.
Ni China ni Brasil: quién lidera el ranking
Según los datos del informe, Uruguay se posicionó como el principal destino de las exportaciones argentinas en términos per cápita, con un valor de u$s 526 por habitante durante 2024. Esta cifra representa un incremento del 33% respecto al promedio del período 2019-2023, lo que evidencia un fortalecimiento sostenido del intercambio bilateral.
El país oriental, que ocupa apenas el octavo lugar en el ranking de destinos por monto total exportado, emerge como el socio más intensivo cuando se ajusta por población. Con apenas 3,5 millones de habitantes, cada uruguayo representa un mercado significativamente más importante para los productos argentinos que un brasileño, estadounidense o chino.
Le sigue Chile en el segundo puesto, con exportaciones cercanas a u$s 340 por habitante. Los vecinos trasandinos, históricamente integrados a la economía argentina, mantienen una relación comercial profunda que trasciende los volúmenes absolutos.
Paraguay y Suiza completan el podio, con valores en torno a los u$s 190 por habitante cada uno, mientras que Países Bajos cierra el top 5 con más de u$s 95 por habitante, beneficiándose de su rol como plataforma logística europea.
Los gigantes demográficos en perspectiva
El contraste con las grandes economías es revelador. Brasil, principal socio comercial de Argentina en términos absolutos, registra apenas u$s 62 por habitante. La diferencia es dramática: mientras Uruguay no supera los 3,5 millones de habitantes, Brasil cuenta con más de 220 millones de personas, lo que diluye significativamente el indicador per cápita.
Vietnam, que en las últimas décadas se ha convertido en un socio comercial creciente, importa u$s 31 por habitante de productos argentinos. Estados Unidos, potencia económica global y destino tradicional de las exportaciones del país, demanda apenas u$s 19 por habitante.

Pero las cifras más bajas corresponden a los dos únicos países con más de mil millones de habitantes. China, segundo destino en valores absolutos y principal comprador de materias primas argentinas, registra aproximadamente u$s 4 por habitante. India cierra la lista con u$s 3 por habitante. Estas cifras, aunque parezcan magras, representan volúmenes millonarios cuando se multiplican por poblaciones que superan los 1400 millones de personas.
El sector agroindustrial redibuja el mapa
Cuando el análisis se enfoca exclusivamente en las exportaciones agroindustriales, que representan más de la mitad de la canasta exportadora argentina, el ranking experimenta cambios significativos. Chile asciende al primer puesto con aproximadamente u$s 107 por habitante, desplazando a Uruguay al segundo lugar con u$s 101 por habitante.
Es importante destacar que el 31% de las exportaciones a Chile consiste en productos agroindustriales, proporción que alcanza el 20% en el caso de Uruguay. Esta diferencia explica el reordenamiento en el podio cuando se filtra por este sector específico.
Detrás de los vecinos sudamericanos aparecen tres economías europeas: Irlanda, Letonia y Países Bajos. Las exportaciones agroindustriales representan prácticamente la totalidad de los despachos a Irlanda y Letonia, mientras que esta proporción ronda el 75% en Países Bajos, lo que justifica su cercanía con los socios regionales en este ranking sectorial.
El top 10 del sector agroindustrial incorpora nuevos actores: Perú, Israel, Chipre, Malasia y Arabia Saudita. Todos estos destinos comparten una característica común: la elevadísima proporción de productos agroindustriales en el total exportado. Mientras que el 67% de las ventas a Perú corresponden a este sector, en el resto de los países mencionados la proporción supera el 80%.
Para las grandes economías, las exportaciones agroindustriales per cápita muestran valores más modestos: Brasil totaliza u$s 17, Estados Unidos u$s 5,3, China u$s 3,6 e India u$s 2,4.
Una relación estructural con la región
El informe de la BCR revela que Chile y Uruguay no solo lideran el ranking en 2024, sino que también se mantienen entre los primeros puestos al observar el promedio del período 2019-2023. Esta consistencia demuestra que se trata de una característica estructural de los flujos comerciales argentinos, no de una anomalía coyuntural.
La elevada intensidad en demanda agroindustrial per cápita de estos mercados refleja factores que van más allá de las simples estadísticas: la cercanía geográfica reduce costos logísticos, la integración productiva regional facilita complementariedades económicas y la estabilidad de la demanda permite planificar estrategias de largo plazo.
Este tipo de análisis complementa la lectura tradicional basada en valores absolutos y arroja luz sobre aspectos que suelen quedar ocultos en las estadísticas convencionales. Mientras los grandes mercados como China, India o Brasil continuarán siendo fundamentales por el volumen total de operaciones, los mercados regionales y de menor escala poblacional demuestran ser estratégicamente vitales para el sector agroindustrial argentino.
La mirada per cápita permite identificar oportunidades que podrían pasar inadvertidas en un análisis puramente volumétrico. Un mercado de 10 millones de habitantes que demanda u$s 200 per cápita puede ser más valioso, en términos de potencial de crecimiento y estabilidad, que un mercado de mil millones que demanda apenas u$s 3 por habitante.
Para los diseñadores de política comercial, este enfoque sugiere la importancia de fortalecer vínculos con mercados medianos donde Argentina ya tiene una presencia significativa per cápita. Los acuerdos de integración regional, las facilidades logísticas y la reducción de barreras arancelarias con estos socios podrían multiplicar el impacto de las exportaciones.

















