Entrevista

Manuel Tagle: "Tiene que haber un shock, un gradualismo acelerado"

El presidente de la Bolsa de Comercio de Córdoba instó a los empresarios a embanderarse en los principios del libre comercio, la disciplina fiscal, la inserción en el mundo, en el contexto de iniciativas que la institución mediterránea está respaldando para elaborar un plan de gobierno alternativo.

El presidente de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Manuel Tagle, un empresario de vasta trayectoria en la provincia, no tiene pelos en la lengua. 

Dispara definiciones políticas y económicas, embarcado en conquistar a los empresarios en el diseño de un plan económico que lo piensa poner a disposición en un recambio político nacional en 2023.

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Hoy Tagle encabezó una presentación en la institución precedida por la exposición de lineamientos para un plan económico a cargo del ex presidente del Banco Central durante el gobierno de Juntos por el Cambio Guido Sandleris.

Desde hace algunos meses, la Bolsa de Comercio de Córdoba comenzó a difundir una serie de posicionamientos sobre la situación económica del país. Coincidió con la incorporación de Sandleris como asesor estratégico y parte del Instituto de Investigaciones Económicas de la institución del mercado. 

Identificado con Juntos por el Cambio, Tagle comentó que el Instituto de la Bolsa, junto con la Universidad Siglo XXI, la Bolsa de Cereales e Idesa, que dirige Jorge Colina están contribuyendo con un plan para poner a disposición de ese espacio opositor, con eje en la actividad de Sandleris, articulado con el ex ministro de Economía de la Nación, Hernán Lacunza.

En ese contexto, Tagle promovió hoy un cambio radical de políticas con un "shock, que sea un gradualismo acelerado". Propuso recuperar espacios de libertad económica que la Argentina perdió hace 80 años, cuando encaró "políticas socialistas, que en definitiva este populismo no es otra cosa que esa orientación".

Previamente a la presentación, Tagle fue entrevistado por El Cronista, oportunidad en la que se explayó con las propuestas de la Bolsa, su visión del momento económico y político, y en particular, acerca del rol que deben tener los empresarios. 

-¿Cómo es el escenario, qué están pensando como empresarios en este contexto político? 

-Tenemos como institución de 121 años de existencia, que siempre estuvo identificada por supuesto con los principios que deberíamos defender los empresarios porque no todos los defienden, vinculados a la libertad, el libre mercado, a la disciplina fiscal, la integración al mundo, el respeto por las instituciones. Creo que eso sintetiza un país ordenado, un país confiable, un país previsible. Y esta institución los ha defendido siempre y desde hace ya un tiempo con la irrupción del Kirchnerismo y la presidencia un poco mía que tengo convicciones liberales bastante firmes, o por lo menos fuertes. Venimos levantando un poco la voz para tratar de contribuir a que este país reencuentre su rumbo, reencuentre su destino que lo tuvo hace muchos años y que lo perdió cuando abandonó casualmente estos principios. 

-¿Por qué dice que los empresarios no siempre defienden estos intereses?¿Hay inacción o una voluntad de manifestarse?

-Creo que es una mezcla entre las confusiones que anidan en la clase política sobre el destino y las políticas que deberían sacar a nuestro país de la frustración y de la postración después de tantos años y también de los empresarios que han estado acostumbrados te diría en los últimos ochenta años a recibir una especie de asistencia permanente, complacencia del sector público del Estado, de la clase política, para resolverle los problemas o por lo menos para protegerlos y estimular el crecimiento económico sobre la base de un sector privado que mira más el mercado interno y no el mercado externo. Y entonces estas políticas de protección de algunos subsidios, no han generado otra cosa que el desaliento a la inversión por parte del sector productivo por que en un esquema como ese no es necesario invertir tanto para ganar el dinero que hace falta para subsistir como empresa, entonces obviamente el empresario toma el camino más corto, el camino más fácil y trata de convencer al funcionario, o al Gobierno o al político para que esto continúe, sin darse cuenta que lamentablemente este pequeño veranito que generan estas políticas en definitiva terminan atrofiando el proceso de inversión, el proceso de crecimiento consistente y sustentable sobre la base de la estabilidad monetaria. Estas políticas terminan generando inflación por los déficit fiscal que esto genera, por los desequilibrios macroeconómicos que esto significa y en definitiva se convierten en un boomerang que empiezan a perjudicar al sector productivo y requieren nuevas dosis o mayores dosis de controles en la economía para subsanar los desajustes que se producen, ¿no?.

"Indudablemente hay que enfriar la economía para doblegar el proceso inflacionario. Y no se ha inventado en la ciencia económica una medida que pueda reactivar la economía y el consumo y controlar la inflación al mismo tiempo".

-¿Y cómo se cambia? Entiendo que ese plan necesita un cambio político, un plan económico diferente. ¿Cómo se atraviesa la coyuntura? ¿Cómo llegan las empresas y qué se hace mientras tanto?.

-Uno tiene que saber que por el camino por el cual estamos, con un 40% de pobreza, con un estancamiento económico desde hace ya muchos años, con una falta de integración al mundo, con una economía que no es competitiva por que tenemos un sector público que ha crecido desmedidamente para absorber la mano de obra, que el sector privado no absorbe porque no tiene los estímulos ni las inversiones suficientes para crecer y por lo tanto absorber a la sociedad y a la mano de obra disponible. Hemos llegado a conformar un sector público demasiado macrocefálico que subió del 23%, en el año 2003/2004, al 43% o 42% en el año 2015. Bajó al 37% en el 2019 y ahora ha vuelto a subir a un casi 40%. Estos son factores que hay que revertir, y para revertirlos hace falta convicción, hace falta determinación y coraje. Y sobre todo, capacidad de convencimiento a la sociedad diciéndoles que por este camino cada vez estaremos peor y que hay que pasar por un período de cierto sacrificio, de cierto ordenamiento de las grandes variables macroeconómicas para comenzar a ver el renacer de un país serio, respetado, con un crecimiento consistente y sustentable sobre la base de estabilidad. 

"Renace una situación que es fundamental que es la confianza y la previsibilidad, y luego al anunciar un plan consistente de control del proceso inflacionario, que es la madre de todas las batallas".

-¿Cuáles etapas hay que atravesar en ese proceso?

-Es cierto que no se logra de la noche a la mañana. Pero se logra bastante más rápido de lo que uno cree porque, en este momento hay un desánimo por falta de confianza y de previsibilidad en las políticas económicas y en las políticas públicas, y uno decide cambiar y orientarse a los principios que te acabo de definir como los que tenemos que adoptar para reconstruir el país sobre la base de la libertad, el libre mercado. Renace una situación que es fundamental que es la confianza y la previsibilidad, y luego al anunciar un plan consistente de control del proceso inflacionario, que es la madre de todas las batallas. Porque este proceso está prácticamente descontrolado, no nos olvidemos que estamos con una inflación reprimida con controles de precios, prohibiciones de importación, prohibiciones de exportación, cepo cambiario, y sin embargo tenemos una inflación que está preocupando a toda la clase política y la sociedad. 

-¿Cómo se remonta la actividad económica?

-Si nosotros anunciamos un plan que sea consistente y creíble va a cambiar el estado de ánimo del sector productivo de la sociedad en su conjunto, y va a sobrevenir la recuperación sobre la base de la confianza y de un proceso de estabilidad que no será rápido, y bastante rápidamente, con los famosos créditos en UVA, cuando el combate a la inflación es creíble, los créditos indexados comienzan a ser interesantes y atractivos, y eso comienza a ser un proceso de recuperación para refaccionar las viviendas, comprar terrenos, comprar casas, automóviles, heladeras, etc.

"Un proceso de estabilidad no será rápido pero se puede instrumentar bastante rápidamente con los famosos créditos indexados en UVA, cuando el combate a la inflación es creíble, los créditos indexados comienzan a ser interesantes y atractivos, y eso comienza a ser un proceso de recuperación".

-¿La secuencia sería, estabilización, confianza y darle aire a la construcción a través de créditos indexados a la inflación?

-Todos querríamos tener como en EE.UU., créditos a 30 años con el 3%, 4% anual de interés fijo, pero eso no es factible hasta que el proceso de estabilidad no se consolide. Que la gente, al ver que es serio el proceso, se anima a incorporarse y eso empieza a generarse el crédito de largo plazo, y eso es un aliciente muy importante para revertir el proceso de enfriamiento de la economía. Indudablemente hay que enfriar la economía para doblegar el proceso inflacionario. Y no se ha inventado en la ciencia económica una medida que pueda reactivar la economía y el consumo y controlar la inflación al mismo tiempo. Sería maravilloso que la ciencia económica descubra ese proceso porque lo podríamos aplicar todos de la noche a la mañana.

-¿Puede ser una oportunidad el ordenamiento que surja de este programa del FMI para poder encaminar algunas variables o definitivamente hay que ir a algo más grande?

-Nosotros somos medio escépticos porque para cambiar tantos desajustes y tantos desequilibrios que tiene la economía argentina el plan acordado con el FMI no es muy ambicioso teniendo en cuenta el contexto político que vive la Argentina. Sería útil como un primer paso siempre y cuando el Presidente, el Ministro de Economía, el sector político de la oposición, estén convencidos de ello y dispuestos a aplicarlo con firmeza y convicción. No va a funcionar es un plan económico y un proceso de correcciones y de ajustes que no se realicen con firmeza y convicción.

"No va a funcionar es un plan económico y un proceso de correcciones y de ajustes que no se realicen con firmeza y convicción".

-Entre las medidas que están sobre la mesa en esta situación fiscal de emergencia para poder superarlo obviamente está el impuesto a la renta inesperada.

-Indudablemente las dos medidas que anunciaron el otro día el ministro (Martín) Guzman con el Presidente están en las antípodas de cualquier proceso de recuperación de la economía seriamente, aumentar los subsidios por más que exista alguna necesidad social -que yo no convalido por que ya hay demasiados subsidios- es una de las cosas que hay que revertir y ponerle un límite. Genera una situación fiscal absolutamente indeseable que es aumentar el déficit fiscal en un contexto inflacionario como el que tenemos en Argentina que tendrá que ser cubierto con emisión. Y si a eso le sumamos que piensa cubrir con un impuesto a la renta inesperada o el otro impuesto de los activos fugados, son decisiones que conspiran contra la confianza de los inversionistas, de las empresas, que ven que aumenta la presión fiscal. Y si hay algo que el país ya no tolera más es un aumento de la presión fiscal por el tamaño del sector público y la presión fiscal que se requiere para sostenerlo

-¿Qué está viendo en términos de actividad? Se viene hablando de un repunte a principios de año ¿Qué observa en una provincia como Córdoba, tan productiva?.

-Hay algunos sectores con algún proceso de reactivación, claramente es por el nivel tan bajo que tuvimos después de la pandemia, y que se debe fundamentalmente al gran paquete de estímulo que instrumentó el Gobierno con emisión de moneda, con desequilibrios para apoyar la sociedad en la pandemia. Lo cual tiene una connotación razonable en una pandemia como la que vivimos el Gobierno después de resolver los problemas más urgentes debió tomar una decisión más clara en revertir esta política de estímulos tan generosa y tan abierta para controlar el proceso inflacionario. Entonces ese exceso de liquidez que hay en el mercado es lo que está contribuyendo entre muchos sectores están más o menos dinámicos, no nos olvidemos también con el cepo cambiario. Los argentinos pueden salir poco al exterior, y están saliendo con el turismo nacional, que ha generado una cierta reactivación en el sector hotelero, en los restaurantes. Pero es superfluo por que no va a ser consistente ni va a ser duradero, hay sectores como el automotriz que está con falta de disponibilidad de dólares para poder importar autos, esas falencias en la oferta está generando incrementos de precios muy importantes para el consumidor por que no hay autos, no hay cubiertas y hay una serie de otros sectores que están sufriendo las carencias de divisas para poder importar tanto insumos como productos terminados. 

"Esta reactivación no va a ser consistente ni duradera, hay sectores como el automotriz que está con falta de disponibilidad de dólares para poder importar autos, esas falencias en la oferta está generando incrementos de precios muy importantes".

- Mencionó que se puede disparar el proceso inflacionario por la situación política

-Hay una situación a raíz de la gran emisión de moneda que ha habido la insuficiencia de oferta que hay en muchos sectores productivos por carencia de divisas para producir y para importar bienes que está generando una escasez de oferta y por lo tanto hay una demanda que no está satisfecha y por lo tanto hay un proceso inflacionario que está latente y con ciertos síntomas de espiralizar en cualquier momento. Y esto me parece que es peligroso por que ya más controles de precio no podemos tener, más controles de exportación no podemos tener ni de importaciones tampoco, entonces es como que los controles del Gobierno han llegado a su punto máximo y hay poco para hacer para controlar los desajustes de las variables económicas, y las variables económicas están nerviosas. Entonces, hay que tener mucho cuidado en este contexto y tomar las medidas correctas para evitar que esto se dispare.

-Yendo a su rol como entidad del mercado de capitales, ¿hay posibilidades de una reactivación del mercado sin que se corrijan las variables macro? ¿Se puede desarrollar el mercado sin detrás un plan de estabilización consistente?.

-El mercado de inversiones está actuando en consonancia con las dificultades que está teniendo la situación económica, la precariedad y la incertidumbre que hay sobre la evolución de la actividad económica y de las variables económicas entonces, en este contexto yo no soy optimista. No hay nada serio que haga pensar de qué va a haber una recuperación de los precios, tanto de los bonos como de las acciones si no hay un plan consistente de corrección de todos los desajustes y de los desequilibrios macroeconómicos que el país tiene, que bueno, sabemos cuales son: déficit fiscal, una reforma previsional que hace falta introducir, una reforma laboral, está la política, hay subsidios que tenemos ciento ochenta y pico de subsidios en el país que ya se hace prácticamente inmanejable, y creo que las cosas generan una gran desconfianza y en ese contexto no veo mercados en el alza por ahora.

"No hay nada serio que haga pensar de qué va a haber una recuperación de los precios, tanto de los bonos como de las acciones si no hay un plan consistente de corrección de todos los desajustes y de los desequilibrios macroeconómicos".

-Algunos ya hace aproximadamente un mes vienen mencionando que puede darse un trade electoral, con la perspectiva de un recambio político market friendly en el próximo turno. ¿El mercado tiene tanta seguridad de que el proceso político irá en ese sentido?

-Este comentario persiste en los operadores, en los empresarios, en la sociedad en general, de que se vislumbra un cambio por que esta situación es insostenible en el largo plazo y la única forma de revertirla es cambiándola, y obviamente que va a haber un cambio seguramente del signo político del Gobierno. Es una expectativa, ahora en este país hay que esperar que esos hechos se concreten, siempre puede suceder algo, siempre puede haber alguna maniobra inesperada pero me parece que en esa oportunidad, el desgaste que tiene el populismo y las políticas de intervencionismo del estado, de déficit crónicos, han llegado a un agotamiento de tal magnitud que la sociedad también le está dando la espalda y creo que va a buscar una corrección de estos rumbos, un cambio de estos rumbos para tratar de enderezar los destinos del país. En este sentido yo soy optimista pero por supuesto, con la prudencia que significa la política argentina. Y en ese sentido los empresarios tenemos que contribuir no confundiendo la clase política con nuestras ideas si no que tenemos que hacer hincapié en estos conceptos para que se sepa que pensamos monolíticamente de una forma, en consonancia con estas ideas y que por lo tanto el país necesita recuperarlas y necesita aplicarlas, ¿no?.

-Lo escucho a Ud. como a otras iniciativas y muchas voces empresarias que empiezan a expresarse, en un escenario diferente al que había hacia 2015, de posicionamientos de empresarios frente al kirchnerismo. ¿Qué cambió ahora?

-Nosotros creemos que los empresarios han tenido, han aportado a este proceso de decadencia por que han jugado un partido egoísta que es mirar el beneficio de sus empresas y no mirar el beneficio del país, nadie puede convalidar como empresarios estimular los desequilibrios de un sector público para beneficiarse económicamente aunque sea de manera transitoria, sabiendo que eso va a perjudicar al país en el mediano y largo plazo, y creo que eso ha cambiado, hay muchos empresarios que se han dado cuenta, pero aún todavía hay muchos que no. Me parece que por ejemplo ahora hay empresarios que se juntan para con la Cancillería, con el Ministerio de la Producción y la Agencia de Inversiones para poder formar a mil empresas pymes capaces de exportar y generar dólares para la economía argentina. Y eso incluye un error de concepto. Si queremos recuperar mil pymes capaces de exportar, tenemos que cambiar la orientación económica. Tenemos que generar confianza y previsibilidad y tenemos que generar la famosa estabilidad monetaria. Todo lo demás va a ser un paliativo de corto plazo y no va dar el resultado que se busca. Entonces, estas cosas son las que yo dije al principio, los empresarios tenemos que tener cuidado en sugerir políticas que en definitiva están condenadas al fracaso por que en definitiva al final nos desprestigiamos nosotros y le hacemos daño al país. Bueno, por eso es que después el Gobierno nos echa la culpa de que somos los responsables del proceso inflacionario y la verdad es que nosotros, las ideas que nosotros defendemos no tienen nada que ver con eso, queremos nosotros un proceso de estabilidad, un proceso que nos permita vivir con menor rentabilidad pero con tranquilidad en el mediano y largo plazo. Sabiendo que no hay riesgos de cambio fuertes de las reglas de juego y de las variables económicas.

-No sé si todos los empresarios están dispuestos a ceder estabilidad. Es un debate que se debe dar incluso antes del posicionamiento político.

-Creo que los empresarios pueden opinar y pueden tener algunos desaciertos en este sentido, yo no acuerdo con ellos, no los critico porque bueno cada uno tiene derecho a pensar como quiera pero creo que también es cierto que los funcionarios de los gobiernos son los que tienen que tener las ideas claras y saber que no deben dejarse tentar por medidas y propuestas que son estériles, que son ineficaces y que en definitiva son las culpables de que el país esté en un proceso de un profundo deterioro económico.


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