Ya sea por cuestiones estacionales, así como por variables de flujos, los rendimientos en moneda local apuntan a la baja.
En medio de la merma en las tasas, los analistas buscan oportunidades en pesos en un contexto de sorpresa inflacionaria y de cara a la tercera licitación de deuda en pesos del tesoro en este 2026.
Retroceden las tasas
La curva a tasa fija evidenció una fuerte compresión en la última semana. El extremo más corto de la curva pasó de 3,4% (TEM) y 3,2% (TEM) los últimos días de enero a niveles de 2,8% (TEM) actualmente.
En el tramo medio, la compresión fue más leve y pasó de niveles de 2,9% (TEM) a 2,7% (TEM), mientras que el tramo mas largo se mantiene en torno al 2,4% (TEM).
Lo mismo ocurrió con la caución, que supo tener jornadas de extrema volatilidad, aunque en las últimas semanas se mantuvo estable en niveles debajo del 30% (TNA).
Incluso se evidenciaron bajas en las tasas en la curva que ajusta por CER.
Tras el dato de inflación de enero por encima de lo esperado (2,9% versus 2,3%), la curva CER siguió comprimiendo como venía sucediendo durante las ruedas anteriores.
Los CER pasaron de tasas en el extremo más corto desde niveles de 6% al 4,5%, mientras que el tramo medio comprimió desde 7% a 6% y el tramo mas largo se mantuvo inalterado.
Es decir que, en términos generales, todo el escenario de tasas en pesos se ve con menor volatilidad y a la baja.

La baja en las tasas de interés responde a dos variables clave.
Por un lado, la demanda de dinero entra en una fase estacional a la baja. Si los agentes demandan menos pesos, entonces el precio del dinero debe caer, es decir, la tasa apunta a la baja.
Por otro lado, el BCRA viene inyectando liquidez en el mercado a partir de las compras de dólares y en las que supera los u$s 1600 millones este año.
Si bien el BCRA inyecta pesos para comprar esos dólares, luego los absorbe con emisión de activos dólar linked.
De cualquier manera, este proceso contribuye en ver una merma en el nivel de tasas en pesos.
Facundo Barrera, socio en Fincoach, agregó que recientemente se dio una baja en la volatilidad de tasas de la mano de una merma en la demanda de dinero.
“A partir de la última semana de enero y primera semana de febrero se ha evidenciado menor volatilidad en las tasas de corto plazo dado por una caída en la demanda de dinero mejorando la liquidez del mercado y evitando situaciones de stress que repercutan en la tasa de corto plazo”, explicó.
Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, coincidió en que la baja reciente en las tasas en pesos tanto en Lecap como en caución responde principalmente a un factor de liquidez.
“En las últimas semanas se vio una mayor oferta de pesos en el sistema producto de dos fuentes claras. Por un lado, la liquidación de dólares del agro, que al convertirse a moneda local incrementa el stock de pesos circulando; y por otro, las emisiones de ON corporativas, que también inyectan liquidez en el mercado. Cuando hay más pesos disponibles que demanda de financiamiento, el precio del dinero baja, y eso se traduce en compresión de tasas”, sostuvo.

La demanda de dinero como factor clave
La demanda de dinero sube con fuerza entre diciembre y alcanza su pico en la segunda quincena de enero, momento en el que comienza a caer.
Desde esa fecha y hasta mayo, la demanda de pesos retrocede hasta alcanzar su piso a finales del quinto mes del año.
Desde junio, y de cara a las vacaciones de inverno, la demanda de pesos vuelve a subir, tocando su valor mas alto de mitad de año en julio.
Luego, se registra nuevamente una merma en la demanda de pesos hasta su nuevo piso en noviembre, para luego volver a reiniciar su ciclo alcista.
Por lo tanto, teniendo en cuenta la demanda de pesos se puede inferir también en la dinámica que pueda llegar a tomar las tasas de interés ya que a medida que se demandan mas pesos, la tasa puede presionar a la baja y verse una merma en las tasas a medida que la demanda de dinero cede.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, explicó que tal como se esperaba, varios indicadores comenzaron a evidenciar, durante las últimas ruedas de enero, que la demanda estacional de pesos comienza a menguar.
“La liquidez del sistema en pesos comienza así a reponerse en el margen, una incipiente recuperación de los depósitos en pesos a plazo y un rollover de 124,2% en la última licitación de deuda en pesos del Tesoro en enero. De aquí a mediados de año, se espera que la estacionalidad en la demanda de pesos vaya contrayéndose mes a mes, por lo que en principio podría darse cierta merma en la presión sobre tasas cortas, tal como se vio desde fines de diciembre”, afirmó Franco. Lisandro Meroi, Analista de Research de TSA Bursátil, estimó que en el transcurso de los próximos meses debería ceder la estacionalidad en la demanda de dinero, y en la medida que no haya una búsqueda por dolarización, la lectura es que las tasas deberían ir bajando.
Además, agregó que actualmente el foco está en las compras de dólares que realiza el BCRA en mercado, aunque eso debe equilibrarse con los pesos que se emiten para realizarlas, lo que lleva a una expectativa de tasas a la baja.
“En términos de expectativas, tanto la inflación como la TAMAR encontrarían un sendero descendente hacia mitad de año, reforzando la visión de tasas mas bajas, aunque sin poder precisar el momento ni la velocidad”, indicó.

Las compras del BCRA ayudan
Ayer el BCRA volvió a comprar u$s 42 millones, lo cual hace que en el año acumule un total de u$s 1692 millones.
De esta manera, el BCRA ya lleva adquiridos el 15% del total operado en el mercado de cambios en el 2026.
El hecho de que el BCRA participe del mercado cambiario realizando micro-compras diarias, contribuye a dar mayor liquidez al sistema, bajando la tasa de interés en pesos.
Los analistas de Sailing Inversiones coincidieron en que la baja de tasas en pesos que se observó tanto en Lecap como en caución responde en gran parte a un aumento de la liquidez del sistema financiero.
“El Banco Central viene comprando reservas, lo que implica una inyección directa de pesos en la economía. A esto se suma una menor exigencia de encajes, que libera fondos dentro del sistema bancario y aumenta la disponibilidad de dinero para colocaciones financieras. En este contexto, con mayor oferta de pesos y una menor percepción de riesgo cambiario en el corto plazo, el mercado empieza a convalidar tasas más bajas para los instrumentos en moneda local”, remarcaron.

Pablo Lazzati CEO de Insider Finance, no espera presiones cambiarias hacia adelante.
“Al comprar dólares, el Gobierno está liberando pesos al mercado. Esa mayor oferta de pesos presiona a la baja las tasas de interés y, en consecuencia, facilita que las pymes y las familias puedan endeudarse a tasas más bajas, impulsando el crecimiento de la economía", dijo.
En esa línea, agregó que “no esperamos que, con el nivel de compras actuales, el dólar tienda a subir. Por el contrario, debería moverse en línea con la inflación, que viene promediando en torno al 2% mensual, manteniéndose en esos niveles a lo largo del año”,
Inversiones en pesos
En un contexto en el que la inflación volvió a subir por quinto mes consecutivo y lleva un ciclo alcista de 8 meses, el mercado busca oportunidades en pesos para que los mismos no se licuen.
Los analistas ven valor en los títulos a tasa fija, aunque también la deuda CER vuelve a ganar protagonismo en medio el rebote inflacionario.
En cuanto a las posiciones en pesos, Meroi detalló que para colocaciones en pesos de corto plazo ve valor en los bonos CER.
“El tramo corto CER permitiría obtener un diferencial ante una inflación elevada durante el primer trimestre del año, lo que podría complementarse con títulos a tasa fija 2027 (con implícitas de inflación que parecen a priori elevadas) y títulos CER más largos para capturar la compresión en tasas reales”, sostuvo.
Por su parte, y para las inversiones en moneda local, y para posiciones de corto plazo, Barrera favorece títulos a tasa fija.
“Para cash management recomendamos una posición corta en la curva de Lecaps con la S16M6 que devenga una TEM del 2,75%, diversificando con letra a tasa TAMAR M31G6 con vencimiento en agosto para quienes pueden alargar duration, la cual en caso de iliquidez en el sistema financiero funciona como cobertura ante eventuales incrementos en las tasas. Con la TAMAR manteniéndose en estos niveles actuales, este instrumento devengaría una tasa del 45%”, estimó.
El hecho de que la caución se haya estabilizado es una buena noticia para el resto de las curvas a de renta fija.
La volatilidad en la caución genera distorsiones y tensiones en el resto de las curvas, por lo que encontrar una tasa de muy corto plazo más estable contribuye también para ver una normalización en los demás títulos de renta fija.

Yendo a las oportunidades en pesos, Waitzel remarcó que ve valor en deuda a tasa fija de corto plazo.
“La estrategia que estamos aplicando en carteras es posicionarnos en Lecap de corto plazo con lógica de devengamiento, aprovechando que, aun con la baja reciente, las tasas siguen siendo altas en términos reales y permiten capturar rendimiento con bajo riesgo de duración. Esto además mantiene flexibilidad para ir recalibrando la estrategia si el escenario de tasas vuelve a moverse”, afirmó.
Finalmente, desde Sailing Inversiones agregaron que para posiciones más conservadoras, las Lecaps cortas y medias continúan ofreciendo un buen equilibrio entre carry y flexibilidad ante eventuales cambios en el escenario macro.
A su vez, afirmaron que para inversores dispuestos a asumir mayor duration, la curva CER en los tramos medio y largo mantiene atractivo por las tasas reales que aún ofrece y su rol como cobertura frente a eventuales sorpresas inflacionarias.
“En carteras en pesos, la estrategia predominante combina tasa fija corta para capturar liquidez y rendimiento con una porción en CER que permita diversificar y proteger el portafolio ante cambios en la dinámica de inflación”, detallaron.

Día de licitación
El Tesoro enfrentó un vencimiento de deuda por $9,6 billones y ofreció un amplio menú de activos con los que alcanzó un buen rollover.
Ofreció una Lecap a abril (S17A6), otra a julio (S31L6), a noviembre (S30N6) y una boncap a enero de 2027 (T15E7).
En el caso de los bonos CER; ofreció títulos a junio (TZX26), diciembre (TZXD6), junio de 2027 (TZX27) y junio de 2028 (TZX28).
Se incluyó una letra Tamar a agosto de 2026 (M31G6) y un dólar linked a abril de 2026 (D30A6).

Los analistas de Max Capital indicaron que al igual que en la licitación previa, el Tesoro no contaba con depósitos suficientes en pesos en el BCRA para cubrir todos los vencimientos.
Según remarcaron desde Max Capital, al 5 de febrero tenía $ 3,2 billones y u$s 458 millones, por lo que remarcaron que nuevamente necesitará asegurar un rollover elevado.
“Creemos que, en consecuencia, las tasas estarán por encima de las actuales de mercado, poniendo fin al descenso observado desde la liquidación de la última licitación. Si bien creemos que la tendencia general de las tasas domésticas debería ser a la baja, también esperamos que la licitación presione al alza las tasas de mercado, en particular en el tramo corto”, afirmaron.
Por otro lado, llama la atención la amplitud del menú dentro de la licitación y en la que se ofrecen títulos de todas las características de tasa y plazo.
Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, explicó que el amplio menú de instrumentos sugiere que el Tesoro buscará un roll over elevado para absorber la emisión vinculada a las compras de divisas del BCRA.
“El amplio menú contrasta con un vencimiento que corresponde íntegramente a un instrumento a tasa fija que estimamos está principalmente en poder de tesorerías corporativas, a diferencia de otras licitaciones en las que vencen instrumentos con diferentes ajustes”, dijo.
















