Finanzas personales

Los 9 trucos que usan los que saben para administrar mejor el sueldo y poder ahorrar más del 50%

Crear hábitos "saludables" permite dar los primeros pasos en el camino al ahorro y la planificación financiera

Crear hábitos financieros saludables es la mejor manera de dar el primer paso para el ahorro. A partir de allí se podrá empezar a pensar en incrementar el patrimonio para disfrutar con tranquilidad del retiro y también para proteger a los seres queridos frente a los imprevistos que pueden surgir en la vida.

Por eso, siempre conviene tener en cuenta cuáles son los motivos por los que se está ahorrando dinero y, a partir de allí, establecer metas que sean posibles de cumplir.

1. Planificar. Hay que hacer una plan realista. Para ello se debe partir de los ingresos habituales y descontarle los gastos fijos. Así se tendrá una base sólida para ordenar las cuentas y empezar a guardar dinero.

2. Evitar el optimismo excesivo. Cuando se hace la planificación se tienden a sobreestimar las posibilidad de ahorro. El optimismo es bueno, pero si se pretende guardar más plata de los que se puede, todo terminará en frustración y, probablemente, se abandonen los objetivos antes de empezar.

3. El ahorro como "gasto". En el presupuesto hogareño el ahorro tiene que ser un ítem más, como todos los demás gastos. Lo ideal es guardar al menos el 10% de los ingresos.

4. Poner nombre a todo. Siempre hay distintos motivos por los que se está guardando dinero. Renovar el hogar, cambiar el auto, irse de vacaciones... Conviene dividir la categoría ahorro en diferentes subcategorías, asignarle a cada una un porcentaje, en función de las distintas metas y no usar la plata más que para ese destino. Esto facilita el compromiso con las finanzas y visualiza el objetivo del ahorro.

5. Hacer un chequeo permanente. Monitorear permanentemente las finanzas personales es un punto clave. Siempre conviene tener el dinero en inversiones que permitan realizar un seguimiento continuo. Especialmente se eligen inversiones con alta volatilidad.

6. Saber cuándo ajustar el cinturón. Cuando llega una crisis siempre se piensa que se solucionará más pronto que tarde. Sin embargo, lo lógico es que, si se reducen los ingresos, se deberá cortar gastos. Hacer un plan coherente y priorizar dónde ajustar ayudará a no perder el norte en el objetivo de ahorro.

7. Contemplar los ingresos extra. El aguinaldo, un bono o una venta extraordinaria en el caso de los independientes son una gran oportunidad para incrementar la cuenta ahorro. Siempre conviene planificar qué se hará cuando haya más plata en los bolsillos. Así se evitará gastarla.

8. Presupuestar los gastos adicionales. Los pequeños gastos no suelen estar contemplados en el presupuesto. Por eso, ya sea un café, una salida a comer o comprar un regalo. siempre es mejor asignarles un lugar y evitar pasarse del munto establecido.

9. Prever los gastos inesperados. Si se rompe la heladera o se pincha un caño de agua habrá que gastar plata de manera obligada. Es cierto que son desembolsos inesperados, pero también es cierto que siempre se pueden prever. Asignar al presupuesto un monto fijo para contingencias. En el caso de que no se tenga que utilizar la cuenta ahorro será aún mayor.

Nunca es tarde para empezar a organizar las finanzas y plantear reglas claras en la forma como se administra el dinero.

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