Existen ciertas señales que el dato de febrero podría ubicarse debajo del dato de enero y así romper la racha alcista del IPC que se viene registrando desde mayo de 2025 y en el que la inflación mensual pasó del 1,5% al 2,9% de enero.
El dólar apuntó a la baja en las últimas semanas, en línea con la baja en la tasa de interés. Ante la previa del dato de inflación, los analistas buscan oportunidades en bonos en moneda local.
Esperando el dato de febrero
Hay varios indicios que estarían indicando que la inflación de febrero podría estar por debajo de la de enero, cortando la racha alcista de la inflación desde mayo del año pasado hasta la fecha.
Desde mayo de 2025, la inflación pasó del 1,5% hasta el 2,9% actual de enero.
Sin embargo, se cree que, para febrero, el IPC podría ubicarse debajo de esa marca.
Por un lado, el último REM espera que el IPC de febrero sea de 2,7% mensual, es decir, debajo del 2,9% de enero.
Sin embargo, pese a ello, vale advertir que han desplazado al alza su expectativa inflacionaria ya que en el REM pasado se proyectaba que el IPC de febrero daría 2,1%.
El mercado también tiene incluido un IPC más bajo en febrero respecto de enero, ya que los break even están indicando un 2,7% de inflación mensual para el mes pasado.
Por otro lado, las mediciones de las consultoras privadas estuvieron en un rango de entre 2,6% y 3,0% mensual, con una mediana del 2,9% mensual.

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores revisó al alza su proyección de inflación para febrero de 2,6% mensual a 2,75% mensual.
Sin embargo, mirando a mediano plazo, Yarde Buller remarca que los datos del primer trimestre justificaron recalibrar la proyección anual, pero no el actual pesimismo, por lo que considera que hay razones para esperar una desaceleración desde el segundo trimestre del año.
“En general, las presiones evidenciadas en lo que va del verano estuvieron mucho más motivadas por factores transitorios ligados a subas de precios Estacionales y ajustes en Regulados que por un deterioro de la dinámica subyacente”, explicó.
Además, agregó que los fundamentals macro predominan a la hora de determinar la dinámica inflacionaria a mediano plazo.
“Los dos factores que determinarán la tendencia decreciente de la inflación a mediano plazo son el equilibrio fiscal, que frenó la monetización del déficit, y la eliminación del déficit cuasifiscal, que detuvo la creación endógena de dinero. Los demás factores que habitualmente se enfatizan, como el tipo de cambio, la actividad o las paritarias, solamente sirven para explicar fluctuaciones alrededor de esa tendencia”, dijo.

Esta semana se conoció el dato de inflación de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), la cual descendió a 2,6%, y extrapolando tal dato a la inflación nacional, la misma daría 2,2% mensual, lo cual podría representar un fuerte descenso respecto del 2,9% del mes de enero.
“Al reponderar el dato de CABA al IPC nacional, la inflación implícita sería cercana a 2,2% mensual. Sin embargo, algunos ajustes puntuales, como las tarifas aéreas, que cayeron 32,5% mensual, tienen un menor peso en el índice nacional, lo que sugeriría un aumento ligeramente mayor”, dijeron desde Max Capital.
Por su parte, el pronóstico de inflación de los analistas de Adcap Grupo Financiero es de 2,7% para febrero, cercano al 2,8% que están indicando los datos de alta frecuencia de inflación de las consultoras privadas.
Bajo este escenario, y desde el lado de las inversiones, desde Adcap Grupo Financiero señalan que la buena dinámica de los títulos en pesos recientemente podría encontrar una pausa de corto plazo, por lo que recomiendan bonos en dólares.
“Los bonos soberanos en pesos superaron a los bonos en moneda dura en aproximadamente 7% desde fines de enero, impulsados por la estabilidad cambiaria y un tipo de cambio que se fue desplazando hacia $1400. Tras este fuerte rally, la relación riesgo-retorno cambió, ya que el potencial adicional frente a los bonos en dólares se redujo a alrededor de 1%–2%. Por ello, recomendamos tomar ganancias en posiciones en pesos y rotar parte de la exposición hacia el tramo largo de la curva en moneda dura”, afirmaron.
En cuanto a las inversiones en moneda local, desde Adcap favorecen bonos ajustables por CER.
“Para los inversores que mantengan exposición en pesos, seguimos prefiriendo bonos ajustados por inflación frente a los de tasa fija —en particular Boncer TZXD6 (rendimiento real de 5,7%) y DICP (8,2% real)— que ofrecen mejor protección si la inflación resulta más persistente o si se debilita la estabilidad cambiaria”, dijeron.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, agregó que espera un registro más bajo en febrero respecto de enero.
“La inflación de enero sorprendió al alza, producto del impacto de precios estacionales, con la inflación núcleo desacelerando. Sin embargo, con datos de alta frecuencia mostrando algo de presión subyacente para febrero que mostraría una inflación más baja que en enero”
Se frenó la expectativa de desinflación
A pesar de haber evidenciado un mantenimiento del equilibrio fiscal y de tener una política monetaria restrictiva para bajar la inflación, las expectativas de desinflación se aplacaron en los últimos meses.
Para los próximos meses el REM espera 2,5% en marzo, 2,2% en abril, 1,9% en mayo y 1,8% en junio, cayendo a 1,5% en agosto de este año.
Todos los registros mensuales esperados están por encima del REM anterior, marcando que el mercado espera más desinflación, aunque a un ritmo más lento.
Cuando se analiza los break even de inflación en el mercado secundario, hace prácticamente un año que las mismas lateralizan en el rango 20% a 30%.
Estos son registros que se mantienen por encima del percentil 75 de las proyecciones del REM y recorriendo cierto sendero alcista desde el tercer trimestre de 2025
La inflación implícita para el año en 27% indica que el mercado muestra cierto pesimismo en relación al consenso de economistas del REM, el cual espera una inflación más baja, a la vez que se descuenta que habrá muy pocos avances en el proceso de desinflación este año.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, agregó que espera un descenso mas gradual de la inflación a mediano plazo.
“En mis proyecciones trabajo con una inflación del 2,7% para febrero, 2,4% para marzo y 1,6% promedio en lo que resta del año, cerrando el 2026 con una inflación anual del 25%”, indicó.
Además, agregó que el proceso de desinflación continúa, pero a un ritmo más gradual en el corto plazo.
“En este contexto, en las carteras en pesos estoy priorizando bonos ajustados por CER, que vienen siendo el segmento más demandado del año, combinados con instrumentos duales en el tramo medio de la curva, para capturar tasas reales positivas manteniendo flexibilidad ante un escenario volátil”, sostuvo.

Desde IEB remarcaron que, tras la publicación del REM, los analistas esperan un 2,7% para la inflación de febrero, dato que se conocerá el próximo jueves.
“Las estimaciones aumentaron considerablemente respecto a relevamientos anteriores. En el cierre de 2025 se esperaba un dato menor al 2% para este mismo mes; una vez conocida la inflación de diciembre –un 2,8% que tomó por sorpresa al mercado–, las estimaciones se ajustaron”, indicaron.
Bajo este escenario, y desde las inversiones en pesos, desde IEB remarcan que mantienen su interés en los bonos duales (Tasa fija-TAMAR) y en bonos CER.
En particular, ven valor en el TTJ26, que rinde TAMAR + 2,3% para junio 2026.
“Los duales se muestran atractivos para devengar tasa, con una tasa breakeven en la zona del 28% y brindando el beneficio de la cobertura para un esquema monetario-cambiario con alta volatilidad de tasa. Además, vemos atractivo en los CER del tramo corto-medio, particularmente el TZX26 que rinde CER + 2,8%, y tiene una inflación breakeven promedio de 2,1% entre febrero y abril, por debajo de nuestras estimaciones”, comentaron.

Carry y dólar más lejos del techo
Ante el dato de inflación y las decisiones de inversión en pesos, resulta clave también la dinámica cambiaria para poder definir el éxito en las estrategias de carry trade.
De hecho, en las últimas semanas se ha evidenciado un dólar que se alejó del techo, junto con tasas de interés en pesos más bajas.
Actualmente, toda la curva de bonos a tasa fija opera con tasas efectivas mensuales debajo del 2,5% (TEM). La curva se aplanó ya que cotiza prácticamente en el mismo nivel a lo largo de la misma.
Por su parte, la curva CER opera con rendimientos de 6% de tasa real en el tramo corto y en niveles de 8,5% en el tramo medio y largo.
El tipo de cambio, tensionado por cuestiones globales, pero también empujado al alza por el contexto de tasas mas bajas en lo local, pasó de $1390 hasta los $1430 actualmente, es decir, avanzó cerca del 3% en la última semana.
En nivel del tipo de cambio, y el alejamiento respecto del techo de la banda, hace que el mercado mire con mayor cautela el posicionamiento en pesos, encontrando mayor atractivo en los títulos indexados, bonos a tasa variable, o bien en cobertura cambiaria.

Lisandro Meroi, Analista de Research de TSA Bursátil, agregó que hoy el foco del equipo económico pasa por administrar la cantidad de dinero en circulación, para lo cual constantemente hace un balance entre los pesos emitidos para comprar reservas y los pesos que libera o absorbe con las licitaciones.
Además, agregó que el escenario hasta ahora, con relativa calma cambiaria ha permitido que los inversores se inclinen por estrategias de carry trade.
“Las estrategias de carry podrían continuar hacia delante de no mediar eventos de volatilidad. Si bien sería deseable que el Tesoro logre extender duration en las colocaciones, lo cierto es que la incertidumbre local por la inflación y el tipo de cambio, sumando ahora a los eventos internacionales, podrían desalentar el apetito inversor por tomar duration”, explicó.
En cuanto al posicionamiento, Meroi agregó que, para títulos en pesos de corto plazo, mantiene su preferencia por CER respecto a tasa fija, sobretodo pensando en un horizonte hasta octubre.
A su vez, agregó que para quienes apuesten a compresión de tasas reales, Meroi entiende que todavía hay espacio en títulos CER 2028.
Finalmente, los analistas de Cohen agregaron que el alivio reciente en las condiciones de liquidez, producto de una mayor inyección de pesos en la última licitación de febrero y de un BCRA activo en la compra de divisas, podría contribuir a poner un techo a las tasas en pesos y, además, establecer un piso para el tipo de cambio, aunque manteniendo la estabilidad en el corto plazo.
En ese sentido, agregaron que las menores tasas desincentivan las estrategias de carry trade, aunque seguimos viendo valor en algunos tramos de las curvas en pesos.
“Los Duales continúan siendo una buena alternativa, ya que, si bien las tasas podrían mostrar cierta distensión, no deberían bajar de manera significativa, considerando que en enero la inflación se aceleró a 2,9% m/m y estimamos que en febrero se ubicaría en 2,6% m/m, frente a una TAMAR que promedia 33% TNA (2,75% TEM) en lo que va del mes. Particularmente, destacamos el Dual TTJ26 (TAMAR +2%)”, dijeron.
















