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Desde el dato de inflación, la curva CER se desplazaron a la baja y la curva a tasa fija se desplazó al alza. La curva a tasa fija tomó mayor pendiente, aunque bajo la expectativa de una desinflación futura, estiman que la curva a tasa fija en pesos podría invertirse.

Esto deja oportunidades en bonos más largos. Cuales son los preferidos por el mercado.

Divergencia en las curvas

Desde el dato de inflación publicado la semana pasada, las curvas en pesos se movieron de manera divergente y con desplazamientos dispares en los distintos tramos de la curva en pesos.

La curva en pesos a tasa fija se desplazó ligeramente al alza en las últimas jornadas, en particular desde el dato de inflación y el ajuste de bandas cambiarias.

En contraposición, se evidenció una compresión de tasas en la curva CER, con los bonos subiendo y viendo una baja en las tasas reales.

Por su parte, la curva a tasa fija tomó un mayor empinamiento en las últimas jornadas. El tramo corto de la curva a tasa fija se hundió a niveles de 20% (TNA), mientras que el tramo medio y largo opera con tasas de 25% a 32% (TNA).

Los analistas de Outlier remarcaron que las curvas de pesos durante la semana pasada se comportan de manera divergente.

“Se evidencian bajas considerables de las tasas reales y subas ligeras de la tasa fija nominal. Eso generó que durante la semana se elevaran las inflaciones implícitas”, dijeron.

El consenso del mercado es que la dinámica de inflación a mediano plazo debería apuntar a la baja, por lo que se debería esperar que la curva a tasa fija se torne negativa.

En el pasado, cuando el mercado esperaba una mayor desinflación y tasas en pesos a la baja, los inversores se apresuraban en alargar duration en posiciones en pesos, demandando bonos más largos para fijar tasa más tiempo.

Es decir, ante la expectativa de una nominalidad más reducida en el futuro, el mercado se apresuraba por demandar bonos más largos y fijar tasa a mayor plazo.

Esto hacia que los bonos mas largos suban mas que los mas cortos, provocando una inversión en la curva a tasa fija.

Hoy, con las expectativas de inflación a la baja, la curva a tasa fija se mantiene positiva y se empina, por lo que el mercado ve atractivo en títulos a tasa fija en moneda local, esperando una futura inversión de esta nuevamente.

Desde Research Mariva explicaron que el mercado de bonos denominados en pesos se tornó defensivo esta semana tras los nuevos anuncios del banco central, que aumentaron la probabilidad de que la inflación se mantenga en torno a los niveles actuales.

Desde la compañía se mantienen optimistas sobre el sendero de desinflación.

“Contrariamente a la opinión predominante del mercado, creemos que la inflación podría retomar pronto su trayectoria desinflacionaria si se cumplen las condiciones clave de política monetaria, en particular la preservación de un superávit fiscal y el mantenimiento de una postura monetaria restrictiva”, dijeron.

En esa línea, agregaron que, eliminar la monetización del déficit y estabilizar la deuda pública permitiría satisfacer la demanda de dinero mediante la venta de activos del sector privado al banco central, lo que facilitaría la acumulación de reservas internacionales sin presiones inflacionarias.

Los break even de inflación indican un IPC mensual de 2% en diciembre, perforado luego dicho nivel hacia el 1,9% mensual en promedio hasta mayo.

Luego, desde mayo de 2026 en adelante, la expectativa inflacionaria es de 1,5% mensual.

Bajo este panorama, desde Research Mariva consideraron que la curva de bonos a tasa fija (Lecap) aún no refleja la narrativa des inflacionaria que proyectan, y que normalmente se expresaría mediante una curva de rendimiento invertida.

“La curva de Lecap se mantiene prácticamente plana, con rendimientos que oscilan entre el 2,3% y el 2,4% sobre la base de la tasa efectiva mensual (TEM). Las tasas de inflación de equilibrio actuales implican una inflación del 22,5% para 2026, muy por encima de nuestra proyección base del 11,2% para ese año, e incluso por encima del punto medio entre nuestros escenarios base y pesimista (19,5%)”, explicaron.

En este contexto, consideran que los bonos Lecap son más atractivos que los instrumentos vinculados a CER, en particular los instrumentos a largo plazo como el T30A7 y el T31Y7, que cotizan muy por encima de nuestra banda cambiaria superior proyectada.

Por su parte, desde Facimex Valores detallaron que, dada la forma de la curva y las expectativas de inflación, luce atractivo alargar duration en las carteras en pesos.

“Los break-evens de inflación lucen algo optimistas en el tramo corto de la curva y particularmente pesimistas en el tramo largo, con un sendero que incorpora una aceleración inflacionaria entre fines de 2026 e inicios de 2027. Como la subvaluación del tramo largo más que compensa la sobrevaluación del tramo corto en relación a nuestras proyecciones de inflación, vemos valor en títulos a tasa fija largos como el Boncap de abril y mayo de 2027 (T30A7 y T31Y7) en 32% TEA”, detallaron.

Además, desde Facimex Valores agregaron que “estos son instrumentos que permitirían capturar una tasa real de doble dígito si se cumplieran nuestras proyecciones de inflación, algo que hoy no es alcanzable mediante los Boncer”.

Tasas nominales más bajas

Lo que se percibe en las distintas curvas es que la nominalidad es más baja.

Es decir, la curva a tasa fija muestra retornos nominales bajos, con la curva en valores de 2,3% (TEM) en los distintos tramos de la curva.

En lo que respecta a la tasa CER, toda la curva opera debajo de 9%, cuando antes de las elecciones llegó a operar en valores de 20%, e incluso en zonas superiores.

La tendencia en la inflación y de tasas se espera que sea a la baja a mediano plazo, y las curvas en pesos deberían acompañar, tanto en su nivel como en su forma.

El Gobierno dejó de ofrecer títulos de corto plazo en las licitaciones, empujando a los inversores a posicionarse en tramos más largos.

Así, para alcanzar retornos similares, los inversores deberán alargar duration en sus colocaciones en pesos.

Esto podría provocar una inversión futura en la curva en pesos ante un aumento en la demanda de títulos de mayor plazo, en detrimento de la demanda de bonos más cortos.

Los analistas de Grupo SBS consideraron que la estrategia del Gobierno empuja a los inversores a extender duration en las carteras en pesos.

“El impacto monetario de los anuncios del gobierno y en base al hecho de que en la práctica pueda haber un corredor de tasas que ponga “techo”, puede poner algo de atractivo al estirar duration. Sin embargo, el inversor deberá seguir atento a cuestiones vinculadas a expectativas, demanda de pesos y flujos externos, ya que la tasa seguirá siendo un instrumento al que apelar si existiera algo de presión cambiaria”, dijeron desde Grupo SBS.

Mirando hacia adelante, y en relación al posicionamiento en pesos, desde Grupo SBS entienden que deberá contemplarse la variación esperada en el tipo de cambio, en un contexto de acumulación de reservas y la dinámica inflacionaria que ello podría traer.

“Si bien estamos convencidos de que el mix acumulación de reservas potencial desinflación más lenta es positivo, esto podría afectar posiciones en tasa fija algo más larga”, indicaron.

Por este motivo, desde la compañía encuentran al segmento CER como top pick.

“Mantenemos como bonos preferidos a octubre (TZXO6), a diciembre (TZXD6), a junio de 2027 (TZX27) y junio 2028 (TX28) destacando que, al menos de momento, la inflación viene mostrando cierta resistencia a volver a perforar el 2% mensual”, dijeron.

A su vez, advirtieron que “el riesgo en CER serían flujos fuertes de dólares que contengan la inflación más allá de la acumulación de reservas anunciada y que, además, lleven a bajar Riesgo País fuertemente y subir demanda de pesos, situación en la que el trade relativo favorecería a los papeles tasa fija en pesos”.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, sostuvo que en instrumentos en pesos, privilegia bonos CER y Lecaps largas por su perfil asimétrico favorable.

“La mayor credibilidad del régimen cambiario reduce el riesgo de eventos disruptivos, mientras que las implícitas de tipo de cambio real en bonos CER limitan el downside y dejan margen de apreciación en moneda dura. A su vez, las implícitas de inflación descuentan un sendero de desinflación muy gradual, lo que favorece a los Boncaps largos. Destacamos CER largos como el TZXD7 y Boncaps como el T30A7, recomendando complementar estas posiciones con instrumentos de menor duration para controlar riesgos en carteras en pesos”, dijo Tessio.