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Wall Street tiene una larga tradición de resumir cada gran revolución tecnológica en una sigla. Primero fueron las FAANG, que simbolizaron el auge de internet, las redes sociales y el consumo digital. Más tarde llegaron las Siete Magníficas, impulsadas por el crecimiento de la computación en la nube, los chips y la inteligencia artificial.

Ahora, el mercado empieza a mirar hacia un nuevo grupo de empresas que promete definir la próxima etapa de la innovación tecnológica: las MANGOS. El término comenzó a ganar fuerza en las últimas semanas, junto con el nuevo boom de la inteligencia artificial y el reciente debut bursátil de SpaceX.

La sigla reúne a Meta, Anthropic, Nvidia, Google (Alphabet), OpenAI y SpaceX, un grupo de empresas que hoy compiten por liderar el desarrollo de modelos de inteligencia artificial, la infraestructura tecnológica que los hace posibles y la nueva carrera espacial.

De las FAANG a las MANGOS: cómo evolucionaron los gigantes tecnológicos

El acrónimo FAANG se popularizó en 2013 para describir a las compañías que lideraban la revolución digital: Facebook (hoy Meta), Amazon, Netflix y Google. Poco después, Apple se sumó al grupo, consolidando una de las siglas más influyentes del mercado.

Con el paso de los años, la transformación tecnológica llevó a la aparición de una nueva generación de líderes. Netflix perdió protagonismo y el mercado incorporó a Microsoft, Nvidia y Tesla para dar origen a las denominadas “Siete Magníficas”, un grupo que llegó a representar cerca del 40% de la capitalización total del Nasdaq 100.

Las MANGOS marcan un nuevo paso en esa evolución. Mientras las FAANG estaban asociadas al consumo digital y las Siete Magníficas al desarrollo de la nube y la inteligencia artificial, este nuevo bloque pone el foco directamente sobre la infraestructura que permitirá construir la próxima generación tecnológica.

Quiénes son las nuevas protagonistas del mercado

El grupo está compuesto por seis compañías que ocupan posiciones estratégicas dentro del ecosistema global de inteligencia artificial:

  • Meta redobló su apuesta por la IA y se posiciona como uno de los mayores inversores corporativos del mundo en el sector, con planes de destinar sumas récord al desarrollo de modelos y centros de datos.
  • Alphabet (Google) acelera su presencia en inteligencia artificial con nuevas generaciones de modelos y alianzas multimillonarias, en un intento por sostener su liderazgo en búsqueda y servicios digitales.
  • Nvidia se consolidó como el gran ganador del ciclo actual gracias a su dominio en el mercado de GPUs, piezas clave para entrenar y ejecutar modelos avanzados.

A ellas se suman OpenAI y Anthropic, dos de las compañías privadas más importantes del sector. Ambas desarrollan modelos de inteligencia artificial y son consideradas candidatas para futuras salidas a bolsa. Por último, se suma SpaceX, cuya llegada a Wall Street terminó de consolidar el concepto.

El factor SpaceX: la empresa que cambió las reglas del juego

La llegada de SpaceX al mercado bursátil fue uno de los eventos financieros más importantes de los últimos años. La compañía fundada por Elon Musk debutó con una valoración cercana a los u$s 1,7 billones y llegó a escaló hasta los u$s 2,6 billones, llegando incluso a superar la valuación de Amazon.

El entusiasmo de los inversores se vio alimentado por varios factores. Entre ellos, el crecimiento de Starlink, la expansión del negocio aeroespacial, el desarrollo de aplicaciones vinculadas a la inteligencia artificial y la adquisición de Cursor, una de las startups más prometedoras del sector.

Sin embargo, tras subir más de 60% en sus primeras jornadas de negociación, las acciones comenzaron a mostrar una fuerte volatilidad. El mercado ahora debate si las expectativas de crecimiento justifican las valuaciones alcanzadas o si parte del entusiasmo responde al fenómeno especulativo habitual que acompaña a las grandes innovaciones tecnológicas.

¿Cómo invertir en las MANGOS?

Por ahora, las “MANGOS” funcionan más como una categoría conceptual que como un vehículo de inversión consolidado. Aunque ya comenzaron a surgir propuestas de ETF diseñadas para replicar este nuevo concepto, todavía no existe un instrumento ampliamente adoptado que replique esta canasta.

Sin embargo, los inversores pueden acceder a varias de estas compañías mediante Cedears. Entre las alternativas disponibles aparecen Google, Nvidia, Meta y SpaceX, cuyos certificados pueden adquirirse en el mercado local con montos relativamente accesibles que van desde los $ 9000 hasta los $ 30.000 para quienes buscan exposición al sector tecnológico estadounidense.

El acceso es más limitado en el caso de OpenAI y Anthropic, que siguen siendo empresas privadas. Aun así, el mercado ya empieza a descontar la posibilidad de que alguna de ellas avance hacia una oferta pública a fines de este año.