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El primer trimestre del año en arrancó con el pie izquierdo para la Bolsa porteña. El valor de mercado agregado de las principales empresas del S&P Merval se redujo cerca de u$s 8000 millones, una contracción de más del 12% respecto a los niveles con los que terminó en 2025.
Según datos del mercado, la capitalización conjunta de las compañías que configuran el Panel Líder pasó de aproximadamente u$s 66.314 millones a u$s 58.334 millones, en un período marcado por mayor volatilidad global, suba del petróleo por el conflicto en Medio Oriente y una rotación hacia activos considerados más defensivos.
La corrección no fue pareja. El sector financiero concentró gran parte de la destrucción de valor. Cabe recordar que los últimos balances de la industria expusieron el deterioro en el riesgo crediticio, mayor morosidad, más previsiones por incobrabilidad y presión sobre la rentabilidad en entidades.
En ese contexto, Grupo Financiero Galicia lideró la caída, con una pérdida cercana a u$s 2075 millones de capitalización, seguido por Banco Macro, que retrocedió alrededor de u$s 1289 millones, y BBVA Argentina, que recortó otros u$s 882 millones. En conjunto, los bancos explican una porción significativa de la contracción del marketcap del índice.
A ese grupo se sumaron otras compañías ligadas al ciclo económico local. Mirgor, la ensambladora de Tierra del Fuego, perdió cerca de u$s 1048 millones de valor bursátil, en medio de una ola de con concursos preventivos, defaults y quiebras por parte de varias empresas medianas y que enfrentan un mismo combo adverso: caída del consumo, mayor competencia de importaciones, dificultades de financiamiento y presión de costos.
También empresas vinculadas a energía e infraestructura como Pampa y Central Puerto también registraron descensos relevantes en sus valuaciones.
La lectura predominante entre operadores es que, tras el fuerte rally de 2024 y parte de 2025, el mercado comenzó a recalibrar precios ante un contexto internacional más adverso y una toma de ganancias en activos argentinos que habían acumulado subas significativas, aunque la pregunta de fondo es sí el modelo económico comienza a pasar factura a los negocios de las empresas cotizantes en la Bolsa.

El trimestre también mostró algunas compañías con resiliencia dentro del mercado local. Algunas firmas consiguieron aumentar su capitalización bursátil pese al clima global más incierto. YPF sumó cerca de u$s 321 millones de valor de mercado, mientras que Transener y BYMA también registraron mejoras. Los datos se desprenden de una consulta hecha por El Cronista a Cocos Capital.
Resultados bancarios flojos y riesgo país en alza presionan al mercado
Al respecto, Tobias Sanchez, portfolio manager de Cocos, dijo en declaraciones a El Cronista que el equity argentino sufrió un mal primer trimestre del año.
“En lo que va de 2026, la capitalización bursátil de las principales compañías locales cae cerca de 12% en dólares, en una corrección bastante generalizada entre sectores”, señaló el experto.

Sanchez comentó que, dentro de ese contexto, el sector financiero fue el más golpeado, con varias de las mayores bajas del período. “Parte del ajuste responde a que los resultados de 2025 de los bancos terminaron siendo más flojos de lo que esperaba el mercado, con niveles elevados de morosidad y un crecimiento del crédito todavía bajo”, sentenció.
Para el experto, la corrección también estuvo influida por factores externos. “Si bien el frente local venía mostrando algunas señales relativamente positivas, como la apreciación del peso y la acumulación de reservas por parte del BCRA, el mercado argentino volvió a acoplarse al clima internacional, en línea con lo ocurrido en otros mercados emergentes”, deslizó.
Y concluyó que ese cambio de humor global terminó reflejándose en los precios de los activos locales y se tradujo en una suba del riesgo país, que volvió a presionar sobre las valuaciones del mercado accionario.
El S&P Merval cae más de 13%
Por su parte, Piedad Ortiz, economista y MBA en finanzas, en charla con este medio, recordó que el S&P Merval acumula una caída de -13,1% (CCL) en lo que va del año (YTD) y mantiene un nivel elevado de volatilidad desde comienzos de 2026.
Ortiz comentó que a nivel local persiste la cautela de los inversores “frente a un consumo que todavía no logra despegar y un contexto de tasas que no termina de acompañar la recuperación de la actividad”.
A esto, según esa mirada, se suma un escenario internacional más inestable, marcado por las fuertes inversiones y gastos de las grandes tecnológicas, cambios abruptos en la política arancelaria global y distintos focos de tensión geopolítica que generaron rotaciones importantes en los mercados financieros internacionales. "
En este marco, la Bolsa local volvió a acercarse a los mínimos observados en octubre de 2025, cuando el mercado atravesaba la incertidumbre del proceso electoral", advirtió la estratega.
Sucede que si se comparan las capitalizaciones bursátiles actuales con las de cierre de 2025, el deterioro del mercado accionario se vuelve más evidente.
“Solo tres compañías del Panel Líder lograron incrementar su valor de mercado: BYMA, Transener e YPF. El resto mostró caídas generalizadas, que en conjunto implican una contracción cercana al 19% en la capitalización del índice. Entre las mayores pérdidas se destacan Telecom, Transportadora Gas del Sur y Banco Supervielle, reflejando el deterioro del sentimiento inversor hacia los activos locales”, comentó la experta.
Para Ortizl, en el corto plazo, la probabilidad de que esta tendencia de volatilidad se mantenga es elevada. “La persistencia de tensiones geopolíticas, el crecimiento todavía débil de la actividad y balances que reflejan debilidad del consumo y márgenes en retroceso (con costos creciendo por encima de la inflación y ROE) en descenso en los bancos— continúan pesando sobre las expectativas”, aseguró.
Además, el aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos complica el escenario financiero global y reduce las probabilidades de una baja rápida del costo de financiamiento para los mercados emergentes, agregó la especialista.
Sin embargo, destacó que el panorama de mediano plazo aparece más constructivo. “Diversos factores podrían impulsar una reactivación del mercado local, entre ellos una cosecha agrícola récord, el aumento de la producción de petróleo, el desarrollo de proyectos mineros y una eventual recuperación del consumo y la inversión”, señaló.
A esto se suma la expectativa de que, una vez superados los vencimientos de deuda soberana de julio, la continuidad en la acumulación de reservas y el avance de las reformas estructurales contribuyan a mejorar la confianza institucional y a reducir el riesgo país, explicó Ortiz.
En paralelo, un eventual estímulo al crédito en dólares durante el segundo semestre, si se formaliza sin restricciones macroprudenciales severas, podría reactivar el negocio financiero y ampliar las fuentes de financiamiento para las empresas. Dentro del panel accionario, algunos papeles aparecen mejor posicionados para capturar esa mejora del ciclo.
Ortiz mencionó que IRSA podría beneficiarse de una recuperación del consumo y del mercado inmobiliario, mientras que Ternium y Aluar tendrían potencial si logran avanzar en la optimización de costos en un contexto de mayor demanda de metales industriales.
“A su vez, empresas vinculadas a tarifas y generación eléctrica como Edenor y Transener podrían estabilizar sus flujos y mejorar sus valuaciones, mientras que los activos ligados a Vaca Muerta seguirían ganando atractivo por el aumento de producción y la creciente demanda energética”, concluyó.
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