Un verano inusual en lo cambiario para la Argentina: siempre enero se caracteriza por la escasez de divisas y el inicio de la cuenta regresiva para la llegada de los dólares de la soja. Las grandes crisis cambiarias en el país ocurrieron en el estío. El año 2026 asoma con un sueño cumplido del mercado financiero: el Banco Central (BCRA) recompone reservas con compras diarias desde el inicio de enero.
El viernes el BCRA compró u$s 43 millones y acumula u$s 218 millones desde que salió de shopping cambiario hace una semana. Incluso esta aparición de Santiago Bausili comprando dólares no impactó en su cotización y cerró el viernes en 1490 pesos.
El ánimo en mercados emergentes está caracterizado por la apatía, en un contexto en el que todos los operadores siguen de cerca los efectos de la caída de Nicolás Maduro en Venezuela y los próximos pasos que pueda llegar a adoptar Donald Trump.
¿Próxima escala La Habana? Los precios de los bonos emergentes están mostrando ligeras caídas en lo que poco que se lleva recorrido del 2026. Pero los de la Argentina sin embargo se mueven contra la corriente con el impacto positivo del BCRA en modo “shopping cambiario” y finalmente el pago del vencimiento de deuda de los Globales y Bonares del viernes pasado por u$s 4300 millones.
“En el plano cambiario el comienzo del 2026 es auspicioso, con el debut del programa de compra de reservas y del ajuste de las bandas por inflación. Lo más destacado fue que el Banco Central efectivamente empezó a comprar dólares, acumulando más de US$ 200 millones en la primera semana. Un guiño al mercado, que estaba reclamando esto desde hace tiempo”, destacó Miguel Kiguel en el último informe de Econviews.
Presión cambiaria
“Pero el nuevo esquema no estuvo exento de turbulencias. Entre fines de diciembre y principios de enero, se vio algo más de presión cambiaria y el gobierno dio señales de que no está dispuesto a tolerar demasiada volatilidad en el tipo de cambio. El Tesoro salió a vender dólares y el BCRA ofreció bonos dólar linked para calmar las aguas (ver pág, 16). La duda ahora es si van a poder seguir comprando reservas sin que el dólar se mueva mucho, algo clave para que el riesgo país afloje de una vez", agregó.
Pero la suerte de los bonos argentinos depende también del clima en Wall Street respecto a la política monetaria de la Reserva Federal en 2026. Jerome Powell su presidente deja el cargo en mayo. ¿Hará una nueva reducción de las tasas antes de irse? El viernes, una caída en el dato de desempleo al 4,4% hizo reducir a casi cero las chances de un nuevo recorte de las tasas norteamericanas.
El GD35, también el GD38, asoma como el papel preferido para los inversores, según Grit Capital para las reinversiones de los dólares que recibieron los bonistas en el pago del viernes pasado. esto se da en un contexto iliquidez en la plaza local con tasas inusualmente altas. El repo captado por el BCRA con bancos por u$s 3000 millones tuvo efectos monetarios. El Tesoro debió comprarle al BCRA esos dólares con pesos que tenía depositados en bancos de la plaza, por lo que implicó una contracción monetaria. Por ello es que Bausili luego inyectó pesos no sólo con la compra de dólares sino también comprando bonos.
¿Podrá el BCRA seguir con el actual ritmo de compras de dólares? La clave pasa por la demanda de pesos. El equipo económico no desea que esa inyección de pesos que se hace al comprar dólares genere inflación. Esa inyección de pesos debe ser igual al aumento de la demanda de la moneda. Mañana se conocerá el dato de inflación de diciembre y por ende el saldo de 2025. Seguramente estará por encima del 2%, en torno al 2,5% lo que refleja que la batalla contra la inflación no está aún ganada. El partido no está definido.
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