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El endeudamiento de las familias del país sigue creciendo y se ubica en niveles elevados, en un contexto en el que la disparada de la inflación deteriora el poder adquisitivo, por lo que deben recurrir a tomar créditos bancarios y personales o a postergar pagos para poder cumplir con los compromisos.
Un estudio elaborado por Focus Market señala que 4 de cada 10 hogares se encuentra endeudado con alguna entidad bancaria, en base a datos del Banco Central, mientras que 8 de cada 10 mantienen deudas no bancarias, de acuerdo con un relevamiento realizado en 3550 hogares del país en el último mes.
"Los hogares argentinos están teniendo una pérdida de poder adquisitivo muy importante de su ingreso. A su vez, en muchos casos han tenido que recurrir a tocar sus ahorros para pagar sus gastos corrientes. Sin embargo, no pueden equilibrar sus cuentas y siguen tomando deuda", señaló Damián Di Pace, titular de la consultora.
Di Pace agregó que el Gobierno, como no logra desacelerar la inflación, baja las tasas de interés para el crédito al consumo, a los efectos de que las familias se sigan endeudando, pero "el problema es que el ingreso se ve superado por su gasto corriente y hay riesgo que luego no puedan pagar los créditos tomados".
El estudio señala que el promedio de la deuda bancaria de los hogares es de $ 361.686 y la sumatoria de todos los créditos asciende a $ 1,47 billones. Están conformados por préstamos a sola firma, hipotecarios, prendarios, personales, de tarjetas de crédito y adelantos de dinero a través de los plásticos.
DEUDA NO BANCARIA
Además, muchas familias se financian por fuera del sistema bancario. De acuerdo con el estudio, optan por no abonar algunos gastos corrientes, tales como impuestos, servicios y cuotas. A la vez, recurren a prestamistas o a "fiar" sus consumos. Este tipo de deudas, en promedio, es de $ 189.000 por hogar.
Las deudas no bancarias se generan principalmente a través de préstamos personales (26,3%) y compras "fiadas" (26,1%), con promedios de deuda de $ 320.619 y $ 274.194, respectivamente. Estos tipos de endeudamiento se encuentran en más de 1,2 millones de hogares, superando al promedio general de la deuda no bancaria.
Le siguen no pagar impuestos (11,9%), préstamos de familiares y amigos (9,3%), no abonar las expensas (6,9%), no pagar las cuotas del rubro educación (5,7%) y no abonar servicios como luz, agua o internet (3,2%). Este tipo de deudas representa montos de entre $ 81.000 y $ 195.000 en promedio.
Di Pace sostuvo que el crecimiento de la pobreza hace que más familias recurran al crédito no bancario y son las más perjudicadas porque en estos casos el costo financiero total va del 260% al 380% anual, lo que hace insostenible su repago y genera altos niveles de mora, debido al deterioro de los ingresos por la inflación.