

Con el estreno del nuevo esquema cambiario, el mercado financiero empieza a ponerle número al precio del dólar en 2026 y anticipa su evolución de cara a los próximos meses.
Al respecto, Orlando Ferreres, uno de los economistas más escuchados de la City, anticipó una cifra concreta al valor que debería tener la divisa para ser competitiva. En diálogo con Canal E, el titular de la consultora OJF & Asociados trazó un panorama sobre la situación del país, donde puso la lupa sobre el tipo de cambio.
Uno de los puntos centrales de su análisis fue la insuficiencia del ritmo de devaluación actual. En ese sentido, Ferreres planteó una duda central: “Para conseguir reservas, ¿tengo que seguir aumentando muy de a poco el tipo de cambio o tengo que hacer una devaluación importante del 20%, 21% más la inflación que eso genere?“.
Cuánto debería valer el dólar para “no estar atrasado” según Orlando Ferreres
El economista estimó que ese ajuste del 21% en el tipo de cambio oficial tendría un traslado a los precios (pass-through) de aproximadamente el 10%. Este impacto inflacionario, puntualizó, se sumaría a la presión que ya ejercen los aumentos en servicios públicos como electricidad, gas y agua programados para este verano.
Respecto a las proyecciones para el cierre del año, Ferreres estimó: “La paridad teórica de equilibrio nos da $ 1.650 o $ 1.750 por dólar". Sin embargo, Ferreres fue más allá y consideró que el valor para diciembre de 2026 debería ubicarse en $ 1.950.
Según el especialista, este es el “precio de equilibrio” necesario para balancear la cuenta corriente, especialmente en sectores sensibles como el turismo, los servicios financieros y la parte real de la economía.

Inflación y crecimiento: qué pasará en 2026
En cuanto a la inflación, Ferreres mencionó la presión que ejercerán los aumentos de tarifas de servicios públicos en enero.
A su juicio, esto mantendrá el IPC en niveles del 2,5% mensual al inicio de 2026, lo que complica el escenario de “atraso” del dólar si el tipo de cambio no se ajusta en sintonía con estos incrementos de costos regulados.
Hacia el segundo semestre, indicó que el panorama podría mostrar una desaceleración inflacionaria con tasas cercanas a 0, siempre y cuando se logre el equilibrio macroeconómico deseado. De todas formas, proyectó que la cifra final se ubicará en torno al 20%, el doble de lo que estima el Gobierno.
Con respecto al actividad, el economista también marcó distancia de las proyecciones de la Casa Rosada. Mientras el oficialismo espera una expansión del 5%, el economista situó su previsión en un 3,5%. Para el analista, aunque el 2025 cerró con un buen desempeño cercano al 5%, la actividad ha comenzado a mostrar señales de agotamiento en algunos sectores clave.
Finalmente, Ferreres concluyó que el 2026 será un año “relativamente bueno” aunque remarcó que el éxito dependerá de cómo se resuelvan las inconsistencias entre el valor del dólar, los salarios y la carga impositiva.















