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El cierre de empresas de consumo masivo o el reemplazo por importaciones de líneas producción que se conocieron en los últimos meses reactivó el debate por el tipo de cambio.
Ante los cuestionamientos, el ministro de Economía Luis Caputo salió a defender el esquema cambiario y utilizó el récord de exportaciones por cantidades como argumento para sostener que el actual valor de la divisa es competitivo.
Al respecto, la economista María Castiglioni dialogó con Radio El Observador sobre los dichos del funcionario respecto a que no hay atraso cambiario.
“Es difícil esa discusión de cuál es el tipo de cambio de equilibrio qué debería tener Argentina. Hay varios indicadores, uno de ellos es como planteó el ministro, pero es un poco más generalizado que el tema del comercio exterior”, afirmó.
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Si bien confirmó que Argentina mantiene superávit comercial, Castiglioni advirtió que en el corto plazo esto se ve favorecido por una caída en las importaciones, las cuales son sensibles al nivel de actividad.
“Cuando uno mira las estadísticas de corto plazo, lo más sensible al tipo de cambio son las importaciones. Sobre todo cuando hay saltos cambiarios hay caída de importaciones, aunque son situaciones muy transitorias”, puntualizó y añadió: “Cualquier país necesita importar para poder fabricar y exportar”.

Otro factor clave, indicó, es lo que sucede en el sector agroindustrial, destacando que está respondiendo positivamente no solo al tipo de cambio, sino a la “previsibilidad” y a la baja de retenciones o impuestos
Por último, destacó como dato positivo que muchas empresas están logrando colocar deuda en el mercado internacional a tasas accesibles para financiar inversiones, lo cual también influye en la oferta de dólares y sostiene la estabilidad cambiaria.
Castiglioni remarcó así que el tipo de cambio actual es el reflejo de la oferta y demanda total de dinero y que no se define solo por la balanza comercial (exportaciones e importaciones), sino por el flujo total de dinero mediante la entrada de capitales financieros y la decisión de los ahorristas de no huir del sistema, validando así el nivel actual de la divisa.













