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Los bonos soberanos argentinos emitidos bajo ley extranjera atraviesan un año desafiante: muestran en su mayoría pérdidas acumuladas de hasta 5% en lo que va de 2025.
A pesar de algunos repuntes transitorios, como el registrado a mediados de abril, la deuda en dólares continúa bajo presión en un contexto marcado por la desconfianza inversora y la incertidumbre sobre el rumbo económico, lo que por ende mantiene al riesgo país más cerca de los 800 puntos básicos que de los 700.
Al 21 de julio, la caída alcanza hasta un 5% en títulos como el Global 2041 (GD41), mientras que el Global 2030 (GD30) y el 2035 (GD35) retroceden más de 2% en el año. La única excepción es el Global 2046 (GD46), que acumula una suba de 2%, probablemente impulsado por su "duration" más larga y apuestas de mediano plazo a una eventual normalización financiera.
El desempeño de la deuda refleja la falta de catalizadores positivos y sostenidos en el tiempo. Si bien hubo cierto alivio en abril - por señales de avance fiscal o negociaciones externas-, los mercados retomaron la cautela ante la persistencia de las dudas, el ruido político y la ausencia de un ancla clara de credibilidad.
La deuda soberana bajo la lupa del mercado
Ante la consulta de El Cronista sobre si los bonos soberanos se alejan del umbral de optimismo inversor, Pedro Siaba Serrate, analista senior en Portfolio Personal Inversiones (PPI) responde que sí. Si bien ratifica que se mantiene estando "optimista/constructivo", estima que los meses que vienen van a ser "volátiles".
A modo de ilustración, Siaba Serrate explica que el precio promedio ponderado de los bonos argentinos -ajustado por el pago de julio- retrocedió un 2,2% en lo que va del mes, en contraste con el EMB, el ETF que replica deuda emergente, que avanzó un 1,5% en el mismo período.

Para el experto, esta divergencia se explica, en parte, por el inicio de la etapa preelectoral, los ruidos legislativos vinculados a proyectos impulsados por la oposición en el Congreso, y la incertidumbre que genera el inminente fallo de la jueza Loretta Preska, "que podría tener implicancias relevantes para la posición del Estado argentino en el caso YPF".
Juan Ignacio Alra, Portfolio Manager de One618, agrega en declaraciones a este medio que la deuda soberana argentina es un activo con características "muy particulares". El estratega reconoce que, en las últimas semanas, "sus precios mostraron una dinámica negativa, aunque cabe recordar que los bonos pagaron cupón recientemente".
"El retroceso de la deuda local responde tanto a factores internacionales -marcados por una elevada volatilidad global como a elementos locales, que suelen ser aún más complejos de interpretar", señala Alra.
Alra considera que este retroceso responde "tanto a factores internacionales -marcados por una elevada volatilidad global- como a elementos locales, que suelen ser aún más complejos de interpretar".
De cara a lo que resta del año, el estratega estima que la evolución de los títulos parecería estar cada vez más condicionada por "el frente electoral y la dinámica del tipo de cambio", lo que deja en un segundo plano otros factores que "anteriormente capturaban la atención del mercado".
En este contexto, para Alra, el foco parece haberse desplazado hacia las tensiones "en torno al dólar y las posibles alianzas políticas, que generarán ruido en las próximas semanas".
Los inversores no reinvirtieron el pago de los cupones
Siaba Serrate asegura que buena parte de los inversores (tanto locales como externos) "decidieron no reinvertir los pagos de julio en la misma curva", a la espera de semanas "sin grandes catalizadores". El analista sostiene que más allá de las encuestas constructivas para el Gobierno de cara a las elecciones, resulta lógico que el mercado espere los resultados para tomar una posición más activa.
"Sin embargo, en este contexto, la elección de PBA del 7 de septiembre, la cual explica cerca del 37% del padrón nacional, podría protagonizar (casi un mes y medio antes que la nacional) una reacción en la curva", concluye Siaba Serrate.

Para Alra, por su parte, como primera lectura, el escenario no luce alarmante, en particular si los inversores consideran que el Gobierno logró avances concretos en varios de sus objetivos económicos. "De todos modos, será clave monitorear de cerca el comportamiento del mercado, que transita semanas complejas, atravesadas por el cierre del capítulo LEFI y una marcada volatilidad en la tasa de corto plazo", indica el experto.
Así, la deuda soberana argentina en dólares queda condicionada por factores propios, con un fuerte foco en el escenario político. Este fin de semana, la atención del mercado se centró en la prórroga hasta este lunes para el cierre de listas de candidatos en la provincia de Buenos Aires, debido a problemas logísticos y tensiones internas.
La definición de estas candidaturas, en un contexto de alta incertidumbre, podría afectar directamente el desempeño de los bonos Globales, que se muestran extremadamente sensibles a las expectativas electorales a corto plazo.
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