Antesala electoral

Con la inflación en alza, los ahorristas salen del plazo fijo: ¿a dónde van?

La cercanía de las elecciones acrecienta la prudencia. El stock de plazo fijos en el sistema está cayendo en términos reales. Ahorristas privilegian la liquidez inmediata de sus fondos

Todo se repite en la Argentina, aunque quizás acentuado en este 2023: en la previa electoral, los ahorristas se dolarizan, cancelando plazo fijos y posicionándose en los activos más seguros. El stock de colocaciones a plazo de público y empresas viene manteniéndose o cayendo en términos nominales cuando debería estar creciendo al 12% sólo para igualar a la inflación esperada.

La última información del BCRA es al 2 de octubre cuando las colocaciones a plazo fijo del sector privado totalizaron 13,7 billones con un descenso de cerca de $80 mil millones en un mes. La contracara de esta tendencia es el sector público que muestra un incremento del 20% en un mes, alimentado por la emisión de pesos del BCRA para asistir al Tesoro o bien para sostener los precios de la deuda en pesos.

Público y empresas están así privilegiando la liquidez por encima de los rendimientos que ofrecen los plazo fijo, que trepan a cerca del 10% efectivo mensual. La realidad es que la decisión tampoco es una cuestión del nivel de tasas: llega un punto en el que, cuanta más tasa ofrece un plazo fijo, más desconfianza genera entre los ahorristas. Es una suerte de curva de Laffer, por su forma, pero aplicada a los depósitos y las tasas que ofrecen.

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Otra consecuencia de este comportamiento de los ahorristas es que se está desarmando de a poco la "bomba de Leliq". Silenciosamente ya cae el stock en términos reales de los pasivos remunerados del BCRA, a un lento ritmo, pero ya lo hacen. Este desarme de Leliq se canaliza de la peor manera, es decir, no por un traspaso a préstamos a empresas o personas, sino para posicionarse en dólares vía cualquier alternativa, ya sea la Bolsa o el blue, lo que deriva, en función de su intensidad, en una presión o "fogonazo" inflacionario.

No pocas entidades financieras en paralelo están deseosas de reducir su exposición en Leliq o pases con el BCRA. Al fin y al cabo, el fantasma de un plan BONEX siempre está presente. Por este motivo es que directamente desincentivan la colocación de plazo fijo reduciendo tasas o bien directamente rechazando la colocación de grandes empresas a un mes en tasas. Un dato adicional es que los bancos deben pagar ingresos brutos sobre los intereses que ganan de las Leliq por lo que la tasa final que obtienen de ganancia es similar a la de un plazo fijo. Sólo si el fondeo del banco se basa en depósitos en cuenta corriente y caja de ahorro la colocación en Leliq rinde sus buenos frutos para el sector.

El plazo fijo queda así sólo para los inversores atrapados en el cepo, y que no pueden acceder al dólar MEP y "contado con liqui". Al dólar blue, en general las medianas y grandes empresas no pueden acceder al tratarse de un mercado ilegal. Con tasas de inflación en 12%, la rentabilidad ya no cubre la pérdida de poder adquisitivo, dado que la inflación siempre termina siendo superior a las expectativas previas.

Filtraciones por doquier.

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