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Las Lecap (Letras del Tesoro Capitalizables en Pesos) se consolidaron como una alternativa para quienes buscan rendimiento en moneda local, ante la baja del dólar, la caída en picada de la búsqueda de cobertura en moneda dura y una inflación que se espera retome el camino descendente.
Son instrumentos de deuda del Tesoro que capitalizan intereses mensualmente, lo que permite que la inversión crezca de forma acumulativa hasta el día del vencimiento.
Para invertir, el primer paso es abrir una cuenta comitente en un broker local, un proceso digital, rápido y gratuito, y transferir pesos desde una cuenta bancaria.
Una vez acreditados los fondos, el inversor debe buscar la Lecap por su ticker dentro de la plataforma (por ejemplo, S27F6), seleccionar el monto a invertir y confirmar la operación en el mercado secundario, que hoy es la vía más utilizada por su flexibilidad para entrar y salir en cualquier momento.
La clave está en elegir bien. No todas las letras ofrecen la misma combinación de plazo y tasa, por lo que conviene analizar vencimientos, rendimiento nominal y efectivo, y comparar el retorno esperado frente a alternativas como el plazo fijo tradicional. Para eso, muchos inversores recurren a calculadoras financieras o planillas externas que permiten estimar el rendimiento real.
Un punto central es la capitalización mensual. Los intereses se suman al capital, lo que deriva en un efecto compuesto que potencia el rendimiento si se mantiene la posición hasta el vencimiento.
Sin embargo, como toda inversión en pesos, no está exenta de riesgos. La evolución del riesgo país, la inflación y la volatilidad del dólar pueden afectar el rendimiento real en términos de poder adquisitivo y muy rápido, por eso se recomienda un seguimiento continuo y preciso de las distintas variables financieras.
Lecap al 40%: la tasa en pesos le gana por goleada a la inflación
Emilse Córdoba, directora de Bell Bursátil, dijo a El Cronista que, hay tasas muy atractivas en las Lecap, siempre en el universo en pesos, con vencimientos concentrados en febrero y mayo y “rendimientos por encima del 40% anual”.
Córdoba explicó que son niveles especialmente interesantes si se los compara con las proyecciones de inflación para 2026, que se ubican entre el 20% y el 26% según las distintas consultoras.
“En ese contexto, las Lecap de corto plazo se destacan como una de las opciones más competitivas, en un mercado argentino que sigue lateralizando y sin grandes catalizadores de precio”, dijo la estratega.
La inflación, además, muestra una dinámica claramente descendente, dijo la experta. Y es que el mercado empieza a trabajar con un registro cercano al 2% para enero y no descarta que en febrero o marzo los datos ya perforen ese nivel.
Con ese escenario, “las letras ajustadas por inflación (CER) pierden atractivo relativo, algo que también quedó reflejado en el comportamiento de los inversores en la última licitación del Tesoro, donde el apetito se volcó con fuerza hacia instrumentos a tasa fija para rollear la deuda”, señaló Córdoba.

A esto se suma un dólar en baja y un mercado de futuros que acompaña esa tendencia, con tasas implícitas y volúmenes en retroceso. El combo termina de cerrar una lectura bastante clara: en el contexto actual, las inversiones en pesos son las que mejor rinden. Eso sí, sin perder de vista las dos variables que siempre mandan en Argentina: el dólar y la inflación. Porque acá, la tasa paga, pero hay que mirarla de reojo.
Carry trade en escena: dólar calmo, tasas altas y BCRA comprador
Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, dijo a este medio que, el escenario actual es propicio para una estrategia de carry trade. “Hasta el fin de la cosecha deberíamos ver un BCRA comprador de dólares, al mismo tiempo un tipo de cambio calmo y posiblemente una desaceleración de la inflación”, adelantó el experto.
Ruggieri explicó que, dado este contexto “es un buen momento para iniciar estrategias de carry, dado que las tasas también se encuentran muy atractivas. Para el cortísimo plazo de inversión podemos encontrar la S27F6 (vence el 27 de febrero) con una Tasa Efectiva Mensual (TEM) cercana al 2,8%, mientras que para los que pueden buscar un horizonte un poco más largo, se encuentra la S17A6 y la T30J6 (con vencimiento en abril y junio, respectivamente) que se ubican con una TEM en torno al 2,6%”, concluyó el experto.
Tras el ajuste, el corto de la curva vuelve a pagar arriba del 3% mensual
Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria, dijo a El Cronista que, para inversores con exposición en pesos y sesgo hacia instrumentos a tasa fija, privilegiaría el tramo corto de la curva.
“El ajuste observado la semana pasada —del orden de 400 a 600 pb— reconfiguró los rendimientos y dejó a títulos como el T13F6 y el S27F6 (con vencimientos a mediados y fines de febrero, respectivamente) con tasas efectivas mensuales superiores al 3%”, advirtió el estratega.
Y agregó que, en un escenario en el que en Criteria proyectan registros de inflación para enero y febrero en descenso respecto del 2,8% de diciembre de 2025, estos instrumentos “presentan la posibilidad de capturar retornos reales positivos en pesos”.
Florencia Blanc, Senior Economist de Aldazabal y Cía. agregó que en el tramo corto de la curva de tasa fija, los títulos que actualmente muestran los mayores rendimientos son el bono T13F6 y la letra S27F6, “ambos con vencimiento en febrero, que rinden en torno al 3,1%”.
“El tipo de cambio breakeven para estos instrumentos se ubica por encima del nivel actual, por lo que, en un escenario de estabilidad cambiaria, permitirían obtener retornos en dólares”, aseveró la experta.
No obstante, advirtió Blanc, ese nivel “breakeven” se encuentra entre 3% y 5% por debajo del techo de las nuevas bandas cambiarias previstas para ese período, calculadas en base a las expectativas de inflación de la encuesta REM del Banco Central. “En este sentido, estos instrumentos no garantizan rendimientos en dólares, ya que son niveles nominales que se podrían alcanzar ante una eventual corrección del tipo de cambio”, aclaró.
CER corto como refugio en pesos, con el tipo de cambio como principal riesgo
Por último, Alejandro Fagan, Estratega en Balanz, ofrece una mirada distinta y concluyó que para el corto plazo prefiere la curva CER, en particular el instrumento TZXM6 con vencimiento en marzo, que rinde en torno a 8% real e incorpora una inflación implícita algo por debajo de las proyecciones del broker.
“El principal riesgo que vemos es que la caída en la demanda de dinero que suele ocurrir en febrero tenga algún impacto en el tipo de cambio, erosionando su retorno en dólares. De todas maneras, para quien busca retornos en pesos es una buena alternativa”, comentó Fagan.
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