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La temporada de balances del cuarto trimestre de 2025 para las empresas argentinas arranca formalmente este miércoles 4 de febrero de 2026 y se extenderá durante poco más de un mes, con presentaciones concentradas entre febrero y la primera semana de marzo.
El cronograma combina bancos, energéticas, industriales y compañías de consumo, en un período que el mercado anticipa como clave para discriminar resultados y perspectivas de cara a 2026.
El puntapié inicial lo dio IRSA. Una semana más tarde, el martes 10 de febrero, será el turno de Cresud, mientras que Ternium publicará su balance el miércoles 18 de febrero, en lo que será una de las primeras referencias relevantes para el sector industrial.
La parte más intensa del calendario llegará en la última semana de febrero. El martes 24 de febrero, Mercado Libre dará a conocer sus resultados, en uno de los balances más esperados por su peso regional y su impacto en el humor del mercado. Al día siguiente, el miércoles 25 de febrero, presentarán Banco Macro y Vista Energy, combinando en una misma jornada al sector financiero y al oil & gas.
El jueves 26 de febrero será el turno de Banco Galicia, mientras que el viernes 27 de febrero concentrará una fuerte batería de balances energéticos, con las presentaciones de YPF, Transportadora de Gas del Sur (TGS) y Transener.
Ya en marzo, el calendario continúa el lunes 2, cuando publicarán sus resultados Pampa Energía y Grupo Supervielle. Dos días después, el miércoles 4 de marzo, presentará BBVA Argentina, y el cierre de la temporada llegará el viernes 6 de marzo, con los balances de
Además, permanecen sin fecha confirmada las presentaciones de Telecom, Central Puerto, Aluar, Globant y Havanna, que el mercado seguirá de cerca una vez que se oficialicen los días de publicación.

La primera en rendir examen ante el mercado
IRSA dio a conocer sus números. El balance mostró una combinación de estabilidad operativa y presión contable por valuación de activos.
De acuerdo con la mirada del Grupo SBS, el resultado neto arrojó una ganancia de $ 72.538 millones, lo que implica una caída real del 28,2% interanual. La baja estuvo explicada principalmente por la pérdida asociada a los cambios en el valor razonable de las propiedades de inversión, un factor contable que volvió a pesar sobre la última línea.
En términos de ingresos, la compañía facturó $ 152.667 millones, con un avance real marginal del 0,9% frente al 2T25. Dentro del negocio de centros comerciales, las ventas reales de los locatarios cayeron 9% interanual, aunque la ocupación se mantuvo elevada en 97,7%, en línea con el nivel del año previo si se excluye Terrazas de Mayo.
La ganancia antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (EBITDA) ajustada totalizó $ 69.880 millones, con una mejora real del 2,9% interanual, impulsada principalmente por el desempeño del segmento de centros comerciales, que compensó la debilidad en otros rubros.
En el plano de proyectos y activos, durante el trimestre avanzaron las obras de infraestructura de Ramblas del Plata, donde se concretó la permuta de dos nuevos lotes por u$s 11,8 millones. Además, IRSA adquirió un inmueble en el barrio porteño de Flores por u$s 6,8 millones y continuó con el desarrollo del proyecto Distrito Diagonal en La Plata.
Cómo fue la última temporada
Cabe recordar que durante el tercer trimestre de 2025, la presentación de resultados dejó un balance neutro, atravesado por una fuerte dispersión sectorial. El mercado premió la previsibilidad y castigó la fragilidad de márgenes.
Las utilities lideraron la temporada, apoyadas en marcos regulatorios más estables, expansión de márgenes y un aceptable desempeño operativo, lo que las convirtió en el sector con mejor performance del trimestre.
El petróleo y gas también mostró números sólidos, con mayor producción y estructuras de costos más ordenadas que permitieron amortiguar eventos puntuales, mientras que las distribuidoras de gas exhibieron resultados mixtos: balances robustos y altos rendimientos por dividendos, aunque con mayor volatilidad en márgenes y ganancias, con Metrogas como la excepción negativa.
El sector industrial continuó débil. Si bien se observó una recuperación parcial de volúmenes, la presión sobre los márgenes persistió por precios finales flojos y una inflación de costos que erosionó la rentabilidad. En el extremo opuesto, los bancos fueron el sector más castigado del trimestre, afectados por una fuerte compresión del margen financiero, mayores costos de fondeo y un aumento de las pérdidas crediticias en un contexto monetario y regulatorio adverso.
En el informe de bancos del noveno mes del año el Banco Central confirmó que la banca privada cerró el trimestre con rentabilidad negativa, desaceleración del crédito y un deterioro en la calidad de la cartera. Esa foto anticipó una temporada de balances compleja para las entidades financieras que anotaron bajas que en algunos casos superaron el 36% en dólares.
Lo que se viene
Ezequiel Fernández, director de Research Corporativo en Balanz Capital, dijo a El Cronista que espera buenos reportes para el último trimestre del año, pero no algo estelar.
“Las historias de Vaca Muerta van a estar impactadas negativamente por el menor nivel de Brent y la estacionalidad del negocio de gas, pero compensarán con mayor producción y avances en sus planes de expansión”, aseguró.
Fernández estimó que las redes de energía reguladas continuarían con muy buenos números y expectativas de reparto de buenos dividendos este año, tal vez de 8 a 12% de yield.
“Deberían ser la nota alta de la temporada. Para los bancos esperamos una mejora sustancial versus el mal trimestre anterior, pero vemos difícil que los retornos sobre el patrimonio (ROE) todavía se acerquen a 10%”.
Por su parte, Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, proyectó que el balance de los bancos vendrá en sintonía con lo que fueron los del tercer trimestre. “Principalmente dado por la volatilidad política, como así también la que se vio reflejada en la tasas”, advirtió.
Sin embargo, Ruggieri se mostró constructivo con el futuro del sector, ya que, según dijo, tiene mucho potencial de suba por el lado de los créditos, con base a la desaparición del riesgo político y una tasa cada vez más estable.
Escenario macro más previsible en 2026
Por su parte, Tobias Sanchez, portfolio manager de Cocos Capital, estimó en charla con este medio que 2026 debería mostrar números bastante mejores que 2025. Según ese análisis, el año pasado se sintió fuerte el ruido de la volatilidad electoral y la incertidumbre macro.
En ese sentido Sanchez estimó que, con un escenario más estable en términos de inflación, tipo de cambio y un Congreso más alineado al oficialismo, “la primera parte de 2026 debería venir con mejores comparaciones y un rebote más claro en actividad”, comentó.
Para el experto, los bancos a pesar de que los márgenes seguros presionen a la baja, el volumen de intermediación debería arrojar una mejora, aunque de a poco.
El estratega señaló que espera una mejora gradual en el volumen de créditos, con foco en hipotecarios y también en préstamos a empresas si se consolida un sendero de tasas reales menos volátil.
Y advirtió: “Hay que tener en cuenta que los hipotecarios tuvieron cierta pausa por la volatilidad de tasas reales sufrida el año pasado y esta continua en mínimos si se analiza el porcentaje de Creditos/PBI”, aseguró.
A correlación de eso, aseguró el estratega, el sector real state luce interesante a medida que mejora el volumen de créditos hipotecarios y los precios del metro cuadrado que aún continúan bajos.
“Con esa historia, empresas con exposición directa como IRSA podrían beneficiarse, y también las vinculadas al ciclo de obra y materiales como LOMA”, dijo Sanchez.
Otro sector que destacó el experto es Oil & Gas. Y es que según dijo, más allá del ruido de las noticias (lo que sucede en oriente medio, lo de Venezuela, la oferta de la OPEC+), el crudo se estabilizó en un rango donde las principales compañías argentinas pueden operar con buena rentabilidad, especialmente en Vaca Muerta donde el breakeven de producir es bajo, hay buena productividad y el declino es menor que el Permian.
“Si la producción sigue al alza como viene, deberíamos ver mejoras en los ingresos y en la caja durante la primera parte de 2026”, concluyó Sanchez.
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