

El riesgo país argentino se encuentra en torno a los 1400 puntos, 35% por encima de los niveles posteriores al canje de deuda. Esto implica que la probabilidad de default de los bonos argentinos es elevada, pero en el mercado también se mira de reojo qué potencial tiene la renta fija del país en caso de que se inicie un ciclo de normalización económica.
Los bonos argentinos rinden en torno al 17% en la parte corta de la curva y 14,5% en la más larga. Tanto la curva de bonos de ley local como la de ley extranjera se encuentran desplazadas al alza e invertidas, un síntoma de fuerte desconfianza de los inversores para con la deuda. Además, la paridad de los bonos argentinos está debajo del 40%, otro factor que refleja el recelo de los inversores sobre los bonos locales.

Miguel Kiguel, director de Econviews, afirmó que los bonos soberanos en dólares sólo pueden valer lo que valen en un escenario en donde no hay acuerdo con el FMI. Para el economista, de otra manera es difícil entender ese precio cuando no hay presión financiera hasta el 2024. “Por más que la situación no sea auspiciosa, hay valor en la opcionalidad del cambio. Si bien la posición técnica le juega en contra con un stock adicional de u$s 750 millones luego del canje de esta semana, lo cierto es que en años anteriores hubo mini ´rallies´ en los últimos días del año por el efecto de argentinos eludiendo bienes personales con inversión en bonos soberanos , explicó.
Potencial de suba
Los analistas de Delphos Investment calcularon en un estudio el potencial de suba de los bonos ante una eventual reducción de la probabilidad de default.
Según indicaron, dicha probabilidad hoy es mayor al 75%, pero ante una reducción hacia el 70%, la recuperación de los precios sería de entre 20% y 25% con cupones para la parte corta de la curva, y del 12% al 22% sin contemplar los cupones (para los bonos a 2029 y 2030). En la parte media, el potencial de suba sería del 39% al 46% con cupones y del 19% al 33% incluyendo el cobro de cupones (para los bonos a 2035 y 2038). Finalmente, en el extremo más largo, el potencial de suba sería de entre el 43% y 53% contemplando los cupones y del 30% en promedio si se toman en cuenta el cobro de los cupones (para los bonos a 2038 y 2041).
Si la probabilidad de default cayese al 50%, el potencial de suba para la parte corta de la curva sería del 42% al 49% considerando los cupones y del 34% al 45% si los mismos no se contemplan. En la parte media, las subas ante dicho escenario rondarían el 63% con cupones y 44% sin cupones. Finalmente, el potencial de suba para los bonos más largos sería del 74% en promedio con cupones y de 52% considerando el pago de cupones.
Por último, calcularon que ante una reducción de la probabilidad de default hacia niveles del 30%, el potencial de suba en la parte larga de la curva seria del 66% en promedio (con cupones) y del 60% sin considerar cupones. La parte media de la curva subiría 67% en promedio considerando lo cupones y del 56% sin cupones. Finalmente, la parte más larga de la curva podría llegar a subir hasta 99% ante dicho escenario, cobrando los cupones y 77% sin considerar el cobro de cupones.

“Según nuestros cálculos, el bono AE38 resulta el más beneficiado dados estos escenarios, sin embargo, hay una tendencia favorable a los bonos largos por sobre los cortos, explicada principalmente por el cobro de mayores cupones hasta marzo de 2024 y por la injerencia del mayor peso de cupones futuros en el cálculo del valor presente. Creemos que la posibilidad de ocurrencia de un ciclo económico similar al observado durante el período 2003-2011 podría disminuir la probabilidad de default, y el AE38 se perfila como el mejor instrumento para atravesar ese camino. Por un lado, la curva soberana se encuentra invertida y aun así el AE38 se ubica en la misma línea que los bonos cortos, es decir, los ratios favorecen al largo , explicó Leonardo Chialva, director de Delphos Investment.
“Si un inversor considera que el proceso de negociación con el FMI va a ser exitoso y que de allí surgirá un programa consistente, los actuales valores implican una oportunidad de ganancia de capital elevada. A manera de ejemplo, si el rendimiento de los bonos regresara al andarivel del 12%, la mejora en el precio promedio de los bonos sería del 25% , afirmó, por último, Rodrigo Benítez, economista jefe de Quinquela Fondos
Aislado del mundo
El escenario global al que hacen referencia los analistas de Delphos Investment es de una baja del dólar a nivel global, y suba de commodities, podría afectar de forma directa la probabilidad de default en los bonos y así su potencial upside. A ello habrá que agregarle un entorno de tasas nominales y reales bajas a nivel mundial, factor que obliga a los inversores a buscar mayores riesgos para darle retornos positivos a sus carteras. Argentina, con bonos que rinden 16% ofrece activos atractivos en el caso de que las variables macro comiencen a normalizarse.
Actualmente el riesgo país argentino se encuentra rozando los 1400 puntos, completamente alejado del mundo. Además, los bonos soberanos siguen registrando bajas paridades, reflejando cierta cautela de los inversores ante los desequilibrios macroeconómicos y fiscales. La falta de avances en las negociaciones con el FMI complica la dinámica de mejora en la renta fija local, junto con la permanencia de la crisis sanitaria.
En niveles de 1400 puntos, el riesgo país argentino es uno de los más altos del mundo, compartiendo el podio junto con Belice. Con una calificación crediticia similar (CCC+), Angola tiene un riesgo país de 1100 puntos. Los bonos Ecuador, recientemente reestructurados, operan con un riesgo país acorde a los 1050 puntos, lo cual son casi 400 puntos básicos más que el riesgo país local.
Mucho más abajo aparecen otros países emergentes que también enfrentan desafíos macroeconómicos importantes, más aún después de un año de pandemia. Sin embargo, la tasa que pagan los países para endeudarse por encima de la tasa libre de riesgo de esos países es notoriamente menor al de Argentina.
El riesgo país de Egipto, Ucrania y Turquía se encuentra en niveles de entre 450 y 500 puntos. Sudáfrica tiene un riesgo país de 400 puntos, similar al de México. En 200 puntos o debajo de dicha franja aparecen países como Brasil, Colombia, Chile, Vietnam, Rusia, Perú, Croacia, Panamá y Uruguay, entre otros.













