Nuevo billete de $ 5000: cómo sería, cuándo saldría y por qué es polémico

Un boceto del mismo circuló el fin de semana y fue rechazado por la presencia de Ramón Carrillo en su frente. Por qué se baraja su salida cuando la misma fue negada por el propio Presidente.

Todavía no salió a las calles y ya es polémico. No solo por lo que significa en cuanto a inflación, sino también por quienes son las figuras que llevaría en su frente.

El billete de $ 5000 está en el ojo de la polémica desde antes de ocupar los bolsillos de los argentinos. Cuando hubo versiones sobre su posible desembarco fue el propio presidente Alberto Fernández quien desestimó su salida: "Fue una idea que en algún momento dio vueltas, pero no lo vamos a hacer", dijo por C5N.

Sin embargo, tal como adelantó El Cronista en los pasillos de la Casa de la Moneda y en las oficinas del BCRA el debate en los últimos días era por quién sería la cara del nuevo billete de esa nominación. 

La salida de fábrica, incluso, tenía como fecha tentativa el 15 de junio, pero fue reprogramada. Con la elevada inflación proyectada y la devaluación del peso, sólo se espera el visto bueno del Jefe de Estado para la impresión y su entrada en circulación. De hecho, la Casa de la Moneda ya compró las planchas nuevas destinadas a este billete. Una alternativa era poner en el billete a Rosario Vera Peñaloza, considerada la primera maestra argentina.

Otra candidata, fue la de la médica Cecilia Grierson y también se evaluó la imagen de Ramón Carrillo, el padre del sanitarismo en la Argentina, a quien Perón designó al frente del primer ministerio de Salud del país. Durante su gestión hizo una gran tarea en combinación con la Fundación Eva Perón.

Sacar los animales y volver a utilizar figuras de relevancia histórica, un objetivo de la nueva gestión.

La posible presencia de Carrillo, que circuló junto a Grierson en unos billetes de prueba que se dieron a conocer el fin de semana generó la polémica, ya que se lo señala como un "admirador de Hitler".

En la actualidad el billete de mayor denominación equivale a u$s 8, contra los u$s 100 que valía durante toda la convertibilidad el billete de $ 100.

Entre los especialistas explican que ante la inflación y la fuerte emisión tener un billete de mayor denominación tiene sus pro, ya que los bancos se ahorran en camiones de caudales, los cajeros automáticos se pueden cargar más rápido y no faltará efectivo durante los fines de semana largos; y el Estado se ahorrará gastos de impresión, ya que es menos costoso hacer un billete de $ 5000 que cinco de $ 1000. 

La Casa de la Moneda venía teniendo problemas para la importación de este papel, ya que todos los países están imprimiendo sin parar a causa de las políticas expansivas para superar el parate económico derivado de las cuarentenas.

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