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La ONU pide aumentar la producción de carne para combatir el hambre

La organización responsable de la alimentación sostiene las proteínas animales son necesarias para abordar el hambre y la deficiencia de nutrientes en las naciones en desarrollo

El mundo debe aumentar la producción de carne para hacer frente al hambre generalizada y a las deficiencias nutricionales que sufren los habitantes de los países en desarrollo, según afirma la ONU, que pide a los habitantes de las naciones más ricas que consuman menos proteínas animales.

Las conclusiones forman parte del informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura de la hoja de ruta de los sistemas alimentarios mundiales para salvar los 1,5 ºC, publicado el domingo en la cumbre climática COP28 de Dubai. Se trata de un amplio plan para combatir el hambre y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la industria agroalimentaria a los objetivos fijados en el Acuerdo de París sobre el clima.

Los tipos de proteínas, micronutrientes, grasas e hidratos de carbono que se encuentran en la carne, los huevos y los productos lácteos no pueden obtenerse adecuadamente de los alimentos de origen vegetal, afirmó el economista jefe de la agencia alimentaria de la ONU, Máximo Torero.

"Es necesario producir más [carne y productos lácteos] porque hay una enorme cantidad de países que no consumen todos esos micronutrientes y productos", afirmó a Financial Times. Al mismo tiempo, "hay algunas partes que consumen en exceso y, por tanto, tienen problemas de salud", añadió.

El informe señala que la producción ganadera debe intensificarse "en los lugares pertinentes", y Torero cita como ejemplos Países Bajos y Nueva Zelanda.

La forma de hacer frente al déficit de suministro de carne es intensificar la producción ganadera y aumentar la eficiencia a través de la innovación científica, concluye el informe de la FAO.

Otro informe publicado el viernes por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente concluía que la carne y los productos lácteos cultivados en laboratorio eran clave para reducir la huella medioambiental del sistema alimentario mundial.

La postura de la FAO sobre la producción de carne alarmará a los grupos ecologistas y de defensa de la sostenibilidad, que afirman que la única forma de limitar el aumento de la temperatura global es frenar la ganadería intensiva.

"Es esencial que pasemos a producir menos carne en lugar de más", aseguró Alex Wijeratna, de la ONG medioambiental Mighty Earth.

El sistema agroalimentario mundial es responsable de un tercio de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, siendo la ganadería el principal contribuyente. Sin embargo, el sector agrario ha afrontado un menor escrutinio que otras grandes industrias emisoras, como la aviación y el petróleo y el gas.

Sin embargo, este año la alimentación y la agricultura han pasado a ocupar un lugar destacado en la agenda de la COP. Los representantes de la industria cárnica y láctea en la cumbre fueron 120, entre ellos un equipo de 11 miembros del grupo cárnico JBS con su consejero delegado Gilberto Tomazoni a la cabeza. La agroindustria en general estuvo representada por unos 340 delegados, según datos de la ONU.

La FAO también publicó hace unos días otro informe en el que esboza formas de reducir los gases de efecto invernadero emitidos por el sector ganadero.

Como parte de ello, la agencia está considerando la carne de origen vegetal y la cultivada como alternativas, según el informe, pero el impacto medioambiental de ambas es "muy debatido". También se afirma que "las carnes de origen celular no pueden considerarse idénticas a los alimentos de origen animal a los que pretenden sustituir, debido principalmente a las diferencias en la calidad nutricional".

Según Torero, el camino a seguir es que los países "muy eficientes en la producción ganadera", como Holanda y Nueva Zelanda, produzcan más carne y lácteos y luego envíen esos productos a todo el mundo.

Sin embargo, estos países están reduciendo su producción para cumplir los objetivos legalmente vinculantes de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. A los ganaderos neerlandeses se les ha pedido que reduzcan la cabaña ganadera o abandonen el sector para ayudar al país a reducir a la mitad sus emisiones de nitrógeno para 2030.

Esto podría inducir a otros países con modelos menos eficientes a aumentar la producción para satisfacer la creciente demanda mundial, lo que se traduciría en un aumento de las emisiones netas, añadió.

Nusa Urbancic, consejera delegada de la Fundación para el Cambio de los Mercados, afirmó que esto sugería que la agencia había "comprado por completo la narrativa de la industria cárnica".

Mientras que más de 735 millones de personas en todo el mundo no tienen suficiente para comer, los países avanzados generan un enorme desperdicio de alimentos.

Un estudio independiente de la ONU calcula que alrededor del 14% de los alimentos a nivel mundial, valorados en 400.000 millones de dólares, se pierden anualmente entre la cosecha y el mercado minorista, y se estima que el 17% de los alimentos se desperdicia a nivel minorista y de consumidor.

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Comentarios

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  • NL

    Norberto Leonardi

    12/12/23

    Y esto? cómo lo cierran con los "gases" de las vacas y el cambió climático... será que esto último es una ideología seguida por grupos de izquierda que buscan cerrar establecimientos para quedarse ellos con sus tierras?

    Responder