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Los demócratas todavía brindan por los resultados de las elecciones de medio término, pero la clase política de EE.UU. ya tiene la mira puesta en la próxima batalla electoral: la carrera de 2028 por la Casa Blanca.

Con el presidente Donald Trump impedido constitucionalmente de ejercer un tercer mandato, los dos grandes partidos buscarán un candidato a la presidencia.

Algunas de las campañas presidenciales más exitosas se lanzaron poco después de las elecciones de medio término. La candidatura ganadora de Trump en 2024 se lanzó en noviembre de 2022 desde Mar-a-Lago, y la campaña de Barack Obama de 2008 comenzó en febrero de 2007.

Esto significa que, en las próximas semanas, los candidatos empezarán a sondear a donantes, visitar los estados de las primarias y recibir asesoramiento de encuestadores y estrategas sobre su viabilidad.

Para los demócratas, la carrera está completamente abierta. El partido espera que su sensacional desempeño en las elecciones de medio término borre el recuerdo de la desastrosa campaña de 2024, cuando el presidente Joe Biden se retiró de la carrera apenas cuatro meses antes del día de la elección.

Del lado republicano, la pregunta para los aspirantes presidenciales será si tomar distancia de Trump tras las desastrosas elecciones de medio término, o mantenerse a su lado, apostando a que un posible respaldo suyo pueda darles la nominación.

Republicanos

JD Vance

El favorito de los encuestadores para suceder a Trump. El vicepresidente, de 42 años, proviene de la facción populista y no intervencionista de Maga, que atrae a los conservadores más jóvenes, y cuenta con el respaldo de destacados inversores tecnológicos, entre una gran cantidad de otros donantes.

Pero, ante los votantes de las primarias, corre el riesgo de quedar manchado por la decisión del gobierno de ir a la guerra con Irán y por su fracaso en bajar la inflación. La mañana posterior a las elecciones de medio término, culpó directamente a la guerra por la derrota. “Si quieren argumentar que valió la pena, que perder el Senado durante los próximos 6 años valió la pena, háganlo”, escribió en un posteo en X.

Vance puede ser un candidato torpe en campaña: un intercambio forzado con empleados de una tienda de donas se volvió viral en la elección de 2024. Sin duda es consciente del pobre historial de los vicepresidentes en funciones a la hora de convencer a los votantes de darles el cargo máximo. Solo uno, George HW Bush, lo logró en los últimos 190 años.

Sin embargo, Vance seguirá teniendo una ventaja natural de cara a 2028 en términos de recaudación de fondos y reconocimiento de nombre que será difícil de superar para cualquier rival.

El vicepresidente JD Vance es el favorito de los encuestadores para suceder a Trump.(Fuente: Wikimedia Commons)

Marco Rubio

La alternativa más probable, y más popular, a Vance. Rubio sin duda se ganó el aprecio de la base Maga con su lealtad a Trump, pero todavía se lo considera más cercano a los valores republicanos tradicionales que el vicepresidente, lo que lo haría más atractivo para los votantes conservadores de mayor edad y para los donantes del establishment.

Trump se burló de Rubio en reiteradas ocasiones llamándolo “pequeño Marco” durante la campaña de 2016, cuando eran rivales. Pero terminó apoyándose mucho en él durante su segundo mandato: lo designó secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, y lo puso en el centro de todas sus principales decisiones de política exterior.

Al igual que Vance, su rol en un gobierno impopular podría jugarle en contra. Pero Rubio tendría la ventaja de poder dejar su cargo para preparar su candidatura.

Donald Trump Jr

Si Trump decide que quiere mantener el cetro de Maga dentro de la familia, su hijo mayor podría ser el heredero más probable.

El hombre de 48 años se dedicó principalmente a recorrer el mundo en busca de oportunidades financieras durante el segundo mandato de su padre, pero pasó más tiempo que sus hermanos en la campaña de 2024 y cultivó a numerosos potenciales donantes a través de sus múltiples intereses empresariales. Encuestas de opinión recientes lo muestran en un tercer lugar, cerca de Rubio.

Pero si bien Don Jr no tendría ningún problema de reconocimiento de nombre, no tiene el carisma político en estado puro de su padre. Y aunque los estadounidenses se sintieron atraídos por el poder dinástico en el pasado, incluidos los Bush y los Kennedy, una continuidad del trumpismo desde dentro de la familia podría ser difícil de vender a votantes que parecen estar cansándose de Trump.

Ron DeSantis

El gobernador de Florida fue la gran esperanza de los republicanos anti-Trump durante las primeras etapas de las primarias de 2024.

Con su segundo mandato a punto de terminar, se lo ve como un posible candidato sorpresa si los votantes republicanos deciden que llegó el momento de darles la espalda a Trump y al movimiento Maga y volver al conservadurismo tradicional. En la víspera de las elecciones de medio término, criticó al gobierno de Trump en una entrevista radial por no hacer lo suficiente para combatir la corrupción política.

Pero DeSantis no logró traducir su popularidad y su éxito en Florida en un atractivo nacional más amplio hace dos años, un límite que amenazaría con perseguirlo también en 2028.

El gobernador de Florida fue la gran esperanza de los republicanos anti-Trump durante las primeras etapas de las primarias de 2024.

Ted Cruz

Trump menciona con frecuencia al senador por Texas como posible candidato a la Corte Suprema si se abre otra vacante durante su segundo mandato. Pero, de lo contrario, el hombre de 55 años podría intentar otra carrera por la Casa Blanca, después de no lograr vencer a Trump en 2016 y luego desistir de desafiarlo en 2024.

A diferencia de Rubio, Cruz mantuvo cierta distancia de Trump, por lo que le podría resultar más fácil criticar al gobierno si los índices de aprobación del presidente siguen desplomándose en 2027. Pero no está tan cerca como Vance de la generación más joven de votantes republicanos formada durante los años de Maga, lo que podría dificultarle despegar.

Otros republicanos:

Pete Hegseth: El secretario de Defensa les dijo a sus amigos que está considerando postularse en 2028. Pero su controvertido historial en el cargo podría limitar sus chances.

Robert F Kennedy Jr: El secretario de Salud y Servicios Humanos domina la facción “Maha” de la base republicana. Sin embargo, Vance tiene un perfil más alto.

Demócratas

Gavin Newsom

El gobernador saliente de California se presentó como el principal antagonista demócrata de Trump durante el primer año de su segundo mandato: provocó al presidente con posteos en redes sociales y lo atacó en cada oportunidad.

No ocultó sus ambiciones y bien podría estar entre los primeros en salir a posicionarse para la presidencia después de las elecciones de medio término. En una entrevista con el conductor del programa de humor nocturno Jimmy Kimmel la semana pasada, Newsom pronosticó el “tsunami azul” que terminó arrasando el país.

Pero el hombre de 59 años no logró consolidarse como el claro favorito para 2028 en los últimos meses, quizás una señal de que los demócratas buscan un candidato que trascienda la imagen de liberal costero que perjudicó a Kamala Harris en 2024.

El gobernador saliente de California se presentó como el principal antagonista demócrata de Trump.Wikimedia Commons

Jon Ossoff

Uno de los políticos más eficaces del Partido Demócrata en las elecciones de medio término de este año, el senador por Georgia consiguió cómodamente la reelección en un estado en disputa.

Dio discursos de campaña al estilo Obama, en los que arremetió contra el enriquecimiento de Trump durante su mandato, su fracaso para domar la inflación y los errores de la guerra con Irán. Los combinó con críticas virales al presidente, entre ellas una chicana contra Natalie Harp, su estrecha colaboradora, que molestó a la Casa Blanca.

Pese a que Ossoff insiste en que tiene “cero interés” en competir por la Casa Blanca, actualmente es el favorito demócrata de las casas de apuestas para ganar en 2028.

Kamala Harris

Pese a su derrota frente a Trump hace dos años, las encuestas muestran que la ex vicepresidenta todavía tiene un apoyo considerable dentro del partido.

Su candidatura a la Casa Blanca en 2024 se vio obstaculizada por haber sido armada a las apuradas tras la decisión de Biden de retirarse de la carrera.

Pero correría el riesgo de toparse con muchos de los mismos problemas que la persiguieron entonces: posturas tanto en política económica como exterior que no lograron conectar con los votantes y su dificultad para defender la gestión de Biden. Su campaña de 2020 también se desinfló antes de que empezaran siquiera las primarias.

La ex vicepresidenta todavía tiene un apoyo considerable dentro del partido. Fuente: Bloomberg.

Alexandria Ocasio-Cortez

“AOC” es una estrella en ascenso de la izquierda desde que ganó una banca en la Cámara de Representantes en 2018, y podría suceder a Bernie Sanders como abanderada progresista del Partido Demócrata en las primarias.

La neoyorquina dejó en claro que tiene ambiciones nacionales más amplias: hizo una campaña agresiva a favor de candidatos progresistas, entre ellos Abdul El-Sayed, de Michigan, y moderó en cierta medida algunas de sus posturas para ampliar su atractivo.

Pero tiene el tiempo a su favor. Con 37 años, es seis años menor que John F Kennedy cuando se convirtió en el presidente electo más joven de la historia de EE.UU. Una opción alternativa para Ocasio-Cortez podría ser postularse para una banca en el Senado por Nueva York, si se logra persuadir a Chuck Schumer, de 75 años y líder del partido en la cámara alta, de que la deje libre en 2028.

Josh Shapiro

Uno de los gobernadores demócratas más populares del país consiguió con facilidad la reelección esta semana en Pensilvania, un estado pendular clave.

Si decide competir por la Casa Blanca, Shapiro representaría al ala moderada y centrista del Partido Demócrata y probablemente chocaría con los progresistas tanto en política económica y temas regulatorios como en política exterior, donde es conocido por sus posturas proisraelíes.

Otros demócratas:

Rahm Emanuel: El ex alcalde de Chicago y ex jefe de Gabinete de Obama está en una ofensiva mediática para allanar el camino hacia una posible candidatura en 2028.

Pete Buttigieg: Desde que fue secretario de Transporte de Biden, “Mayor Pete” se convirtió en un destacado militante de campaña demócrata.