Apple deja de lado a Goldman Sachs y lanza su propio servicio de préstamos

El servicio Apple Pay Later ofrecerá préstamos a través de una nueva filial en lugar de proporcionar financiación a través de un banco.

Apple se dispone a dar el paso más importante de su historia en lo que se refiere a su presencia en el sector financiero, puesto que va a ofrecer directamente préstamos a los consumidores de su nuevo producto de pago aplazado. Con ello asumirá un papel desempeñado hasta ahora por socios bancarios como Goldman Sachs.

La empresa fabricante del iPhone ha comunicado que los préstamos concedidos por su nuevo servicio Apple Pay Later -que se dio a conocer el pasado lunes- correrán a cargo de Apple Financing LLC, subsidiaria enteramente de su propiedad.

La modalidad Apple Pay Later será aceptada por los millones de minoristas estadounidenses que ya utilizan los servicios móviles y online de pago del iPhone, lo que dará una amplia presencia y una envidiable base de clientes que pueden permitirse gastar lo que deseen en el último teléfono inteligente de la empresa.

La penetración de las Big Tech en el corazón del sector bancario era una posibilidad que Wall Street venía temiendo desde hacía tiempo, tras años de incómodas alianzas en ámbitos tales como los pagos móviles. En el pasado, Apple ha trabajado con Goldman para expedir una tarjeta de crédito en Estados Unidos, y con otros bancos, como Barclays (en Reino Unido), para ofrecer financiación para la compra de dispositivos propios.

Sin embargo, el papel de esos bancos se ha visto reducido en su último producto financiero.

Para facilitar el funcionamiento del servicio Apple Pay Later, Goldman permitirá a Apple acceder a la red Mastercard, ya que el fabricante del iPhone carece de licencia para facilitar directamente credenciales de pago. No obstante, la gestión de las suscripciones y de los préstamos se realizará a través de la nueva filial.

Goldman ha afirmado estar "entusiasmado con su asociación con Apple que, con toda seguridad, seguirá creciendo".

El acuerdo en cuestión permitirá a Apple ganar comisiones de intercambio con cada transacción, concederá a la empresa más control sobre los datos y ayudará a acelerar la expansión internacional de sus productos financieros. Por otro lado, si un cliente deja de pagar un préstamo, será Apple quien tenga que hacer frente a esa pérdida.

Aunque Apple ha implantado otros servicios online -como Apple Music, iCloud y TV Plus- en decenas de países a la vez que lo hacía en EEUU, la expansión de sus servicios financieros ha sido más lenta. De momento, sólo se puede acceder a Apple Card en EEUU.

Pese a que la empresa se ha negado a desvelar sus mecanismos de financiación concretos, no cabe duda de que Apple puede permitirse, fácilmente, conceder préstamos contra su propio balance, sobre todo a corto plazo. Según su declaración trimestral más reciente, a finales de marzo su saldo de efectivo neto ascendía a 73.000 millones de dólares.

El servicio de pago aplazado es la última incorporación a un creciente conjunto de servicios financieros de Apple, todos ellos gestionados por medio de la aplicación Wallet, instalada por defecto en todos los iPhone.

El servicio Apple Pay, lanzado en 2014, permite a los usuarios de iPhone y de Apple Watch utilizar tarjetas de crédito y débito pasando sus dispositivos por una serie de lectores inalámbricos instalados en los establecimientos. En 2017, Apple añadió a eso la capacidad de efectuar pagos entre usuarios a través de un servicio conocido en la actualidad como Apple Cash.

Apple ha declarado que por el momento no considera necesario solicitar una licencia bancaria.

Varias empresas tecnológicas como Amazon, PayPal, Stripe, Shopify y Block -antes, Square- ofrecen financiación a pequeñas empresas que venden a través de sus plataformas. Sin embargo, son pocos los grupos tecnológicos, aparte de firmas especializadas en el fintech como Klarna y Affirm, que se han lanzado a conceder préstamos a clientes para realizar cualquier tipo de compra, como tiene pensado hacer Apple.

Los compradores de los costosos artículos de Apple suelen tener mayores ingresos que otros clientes tecnológicos, con lo que el riesgo de concederles préstamos es menor. Además, Apple puede recurrir a otros datos de los clientes, como el tiempo que hace que tienen un iPhone o la frecuencia con la que compran aplicaciones en la App Store, para determinar hasta qué punto su situación es buena o no.

Apple ha explicado que decidió continuar por su cuenta, en parte, para evitar compartir datos personales con terceros. Siguiendo el ejemplo de Klarna y Affirm, la compañía no cobrará comisiones por pagos atrasados, aunque sí restringirá en esos casos el acceso a nuevos créditos a corto plazo.

En marzo, Apple compró la empresa británica de fintech Credit Kudos. Esta start up utiliza el aprendizaje automático para crear una alternativa a las calificaciones crediticias tradicionales, criticadas como forma de evaluar con precisión las finanzas de un cliente.

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