Reino Unido, Francia y Alemania rechazaron la exigencia de Donald Trump de participar en una misión naval para reabrir el estrecho de Ormuz.

Las tres mayores potencias militares de Europa señalaron el lunes que no quieren verse arrastradas a un conflicto directo con Irán, aunque expresaron su preocupación por el cierre de esta vía marítima clave por donde circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas.

El primer ministro británico, Sir Keir Starmer, afirmó que el Reino Unido “no será arrastrado a la guerra más amplia”, dando a entender que el envío de buques de guerra de la Royal Navy al Golfo no está sobre la mesa mientras el conflicto continúe.

El canciller alemán Friedrich Merz, que inicialmente había expresado apoyo a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, dijo el lunes que “la OTAN es una alianza de defensa y no una alianza de intervención”. Su ministro de Defensa, Boris Pistorius, agregó: “No es nuestra guerra; nosotros no la empezamos”.

La respuesta europea amenaza con generar un enfrentamiento con Trump, cuya guerra contra Irán ha provocado ataques con misiles y drones en todo el Golfo y ha alterado los mercados energéticos globales, con el precio del petróleo y del gas natural europeo subiendo cerca de un 70% desde el inicio del año.

El domingo, Trump exigió que los aliados de la OTAN ayuden a reabrir el estrecho, que permanece bloqueado para casi todos los buques desde que comenzó la guerra a finales de febrero.

“Es lógico que quienes se benefician del estrecho ayuden a garantizar que allí no ocurra nada malo”, dijo Trump al Financial Times en una entrevista. “Si no hay respuesta o si es negativa, creo que será muy malo para el futuro de la OTAN”.

Reino Unido, Francia y Grecia, tres de las principales potencias navales de la OTAN, también evitaron el lunes comprometerse con una misión naval en el estrecho mientras continúe el conflicto, una postura que también comparten Japón y Australia.

Trump afirmó el lunes que “numerosos países” le han dicho que “ya están en camino” y sugirió que los países a los que Estados Unidos ha protegido durante años serían vistos como desagradecidos si no contribuyen.

“Algunos están muy entusiasmados y otros no”, dijo Trump.

“Algunos son países a los que hemos ayudado durante muchos, muchos años, los hemos protegido de terribles amenazas externas, y no estaban tan entusiasmados. El nivel de entusiasmo me importa”.

Funcionarios europeos han destacado que la OTAN es una alianza defensiva y que atacar a Irán y a su programa nuclear fue una “guerra de elección” iniciada por Estados Unidos e Israel. Sin embargo, siguen interesados en mantener el respaldo de la administración Trump a Ucrania frente a Rusia y dependen del apoyo estadounidense dentro de la alianza.

El sistema energético europeo aún se está recuperando de la pérdida de suministros rusos tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Vladimir Putin en 2022.

Los precios del petróleo subieron en las primeras operaciones del lunes hasta los 106,50 u$s por barril, antes de retroceder ligeramente a 102,35 u$s. En enero, el crudo cotizaba cerca de los 60 u$s por barril.

Irán ha atacado al menos 19 buques en el Golfo en las últimas dos semanas, causando la muerte de 13 marineros, además de golpear tanques de almacenamiento y otras infraestructuras energéticas.

Trump afirmó el lunes que “numerosos países” le han dicho que “ya están en camino”.EFE/EPA/WILL OLIVER

El número total de ataques registrados contra países del Golfo supera los 3.400 desde que comenzó el conflicto, según cifras recopiladas por el Financial Times.

Más de la mitad de los ataques han tenido como objetivo a los Emiratos Árabes Unidos y, el lunes, el aeropuerto internacional de Dubái se vio obligado a suspender brevemente sus operaciones tras un ataque con drones.

Starmer señaló que los aliados europeos buscan encontrar un “plan creíble y viable” para proteger el estrecho de Ormuz con la ayuda de los estados del Golfo y de Estados Unidos.

En una reunión en Bruselas, los ministros de Exteriores de la Unión Europea debatieron cómo podrían ayudar los países miembros a reabrir el estrecho, aunque todos han indicado que hay poco interés en acciones que puedan derivar en enfrentamientos directos con fuerzas iraníes.

Los ministros europeos fueron muy críticos con la exigencia de Trump. El ministro de Exteriores de Luxemburgo, Xavier Bettel, calificó el enfoque del presidente estadounidense como “chantaje”.