Plato delicioso

Sangre frita: la receta realmente sencilla para preparar una comida tradicional en casa

La sangre frita, un plato tradicional de la cocina española, aprovecha la sangre de cerdo para crear un manjar rico en hierro y tradición.

La sangre frita es un plato tradicional español, parte del amplio repertorio de la cocina casera que aprovecha al máximo los ingredientes disponibles, en este caso, la sangre de animales de corral, usualmente cerdo o ave. Este plato tiene sus raíces en la cocina de aprovechamiento, donde nada se desperdicia. 

Su origen se remonta a tiempos antiguos, en los que tras la matanza del cerdo, actividad comunitaria y familiar muy arraigada en varias regiones de España, se procuraba utilizar todas las partes del animal. La sangre, rica en hierro y proteínas, se convertía en ingrediente principal de diversas preparaciones, siendo la sangre frita una de las más sencillas y populares.

Ingredientes:

  • 500 ml de sangre de cerdo (puede ser también de pollo o pato)
  • 2 o 3 cebollas grandes, finamente picadas
  • 2 o 3 dientes de ajo, finamente picados
  • 100 gr de panceta o tocino, cortado en cubitos pequeños
  • 2 o 3 pimientos verdes, picados
  • 1 cucharadita de pimentón dulce o picante, según preferencia
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • Aceite de oliva para freír
  • Perejil fresco picado para decorar
La cebolla es el otro ingrediente esencial para preparar sangre frita. (Imagen: archivo)

Modo de preparación:

  1. Preparación de la sangre: la sangre debe ser fresca. Es importante removerla constantemente tras su recolección para evitar que coagule. En algunos casos, se le añade un poco de vinagre para evitar la coagulación.

  2. Sofrito: en una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva y añade la panceta o tocino. Fríelo hasta que esté crujiente. Agrega las cebollas, el ajo y los pimientos, cocinando a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y todo esté bien pochado.

  3. Incorporación de la sangre: añade la sangre a la sartén con el sofrito. Es importante hacerlo a fuego lento y mover constantemente para evitar que la sangre se coagule rápidamente y queden grumos.

  4. Condimentos: incorpora el pimentón, sal y pimienta al gusto. Continúa cocinando a fuego bajo, removiendo constantemente, hasta que la sangre se espese y adquiera una textura similar a la de un revuelto.

  5. Finalización: una vez la sangre esté cocida y con la textura deseada, retira del fuego. Deja reposar unos minutos antes de servir.

  6. Presentación: sirve caliente, decorando con un poco de perejil fresco picado por encima. Se puede acompañar con pan de pueblo o patatas cocidas para complementar el plato.

La sangre frita es un ejemplo de cómo la cocina tradicional española ha sabido aprovechar todos los recursos disponibles, creando platos con fuerte arraigo cultural. 

Este plato, por su origen y características, no solo es un manjar para quienes aprecian la gastronomía rústica y casera, sino también una ventana a las tradiciones y la historia culinaria de España.

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