En esta noticia

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, descartó este viernes 30 de octubre presentar su dimisión tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que dejó al menos 69 fallecidos. Durante una rueda de prensa en Madrid, anunció que el Gobierno prepara una batería de medidas para reducir los fallos técnicos y recuperar la confianza de los ciudadanos en el transporte ferroviario español.

En su segunda comparecencia pública desde la tragedia del miércoles, Puente defendió su continuidad al frente del Ministerio y aseguró que su responsabilidad política consiste en permanecer “al mando”, cumplir con su “deber” y “dar la cara”.

También confirmó que Pedro Sánchez no le solicitó la renuncia

Sin embargo, fuentes del Ejecutivo confirmaron que el ministro puso su cargo a disposición de Sánchez, quien considera “injusto” apartarlo de sus funciones. En paralelo, Puente dejó abierta la posibilidad de no participar en la campaña electoral de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, al considerar que su presencia no resulta esencial.

Qué medidas prepara Óscar Puente tras el accidente

El titular de Transportes anunció que trabaja en una “batería de medidas inmediatas para reducir al mínimo los fallos técnicos” del sistema ferroviario. Entre las posibilidades que estudia el Gobierno figura una auditoría completa de la red ferroviaria española, una iniciativa que reclaman tanto la oposición como varios socios parlamentarios del Ejecutivo.

El ministro de Transportes, Óscar Puente finaliza la rueda de prensa celebrada este viernes en Madrid.
El ministro de Transportes, Óscar Puente finaliza la rueda de prensa celebrada este viernes en Madrid.Fuente: EFEJ.J.Guillen

Otra de las propuestas consiste en suspender temporalmente la circulación ferroviaria durante las obras de modernización de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona. Según explicó Puente, esta alternativa permitiría reducir los trabajos previstos de cinco años a un período de entre 12 y 24 meses.

El ministro aclaró que la eventual interrupción del servicio no responde exclusivamente a cuestiones de seguridad, sino también a la necesidad de mejorar la fiabilidad y la puntualidad de los trenes. “Nuestro sistema es el opuesto, se prima la prestación del servicio a la realización de las obras, con las consecuencias de que la fiabilidad y la puntualidad se ven afectadas”, explicó Puente, en referencia al modelo alemán, que contempla la suspensión de la circulación durante las obras de renovación.

El ministro aclaró que la eventual interrupción del servicio no responde exclusivamente a cuestiones de seguridad, sino también a criterios de fiabilidad, puntualidad y eficiencia en la ejecución de las obras. No obstante, reconoció que una decisión de estas características podría provocar una importante “contestación” social por sus consecuencias para los pasajeros.

Qué se sabe sobre las causas del accidente ferroviario de Toledo

La investigación sobre el accidente ferroviario de Toledo apunta, de manera preliminar, a un posible fallo en el centro de control de Adif. Según explicó Óscar Puente, los operadores autorizaron al AVE 2080 a reanudar la circulación “al amparo del BSL” y con “marcha normal”, pese a que el sistema de seguridad LZB permanecía fuera de servicio.

Entre las posibilidades que estudia el Gobierno figura una auditoría completa de la red ferroviaria española, una iniciativa que reclaman tanto la oposición como varios socios parlamentarios del Ejecutivo.
Entre las posibilidades que estudia el Gobierno figura una auditoría completa de la red ferroviaria española, una iniciativa que reclaman tanto la oposición como varios socios parlamentarios del Ejecutivo.Fuente: EFERaquel Manzanares

El ministro precisó que, en el momento en que se emitió la autorización, el centro de control funcionaba con “absoluta normalidad y dieciséis operadores en sala”. Asimismo, descartó que los trabajadores estuvieran sometidos a una situación extraordinaria de estrés, ya que habían comenzado su turno dos horas antes y los trenes permanecían detenidos.

A pesar de que los primeros indicios apuntan a una posible decisión incorrecta, Puente defendió su confianza en Adif y en sus trabajadores, que calificó de “inequívoca”. Sin embargo, reconoció que “nadie es infalible” y aseguró que no utilizará a ningún empleado como “escudo” ni buscará responsables de manera precipitada, antes de que las investigaciones permitan esclarecer lo ocurrido.

Las explicaciones del ministro también alcanzaron al estado de los sistemas de seguridad ferroviaria. Puente confirmó que la sustitución del LZB por el sistema europeo ERTMS en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla acumula retrasos. El proyecto debía haber concluido en abril de 2026 y, aunque su instalación física terminó en junio, todavía debe superar las pruebas y validaciones administrativas necesarias para entrar en funcionamiento.

De acuerdo con el nuevo calendario, el ERTMS no estará operativo hasta principios de enero de 2027.

No obstante, Puente insistió en que el LZB es un sistema seguro y sostuvo que las 170 incidencias registradas durante 2026 se encuentran dentro de los parámetros habituales europeos.

La comparecencia también estuvo marcada por el recuerdo de las víctimas. Puente expresó su “absoluta desolación” por las personas fallecidas y se refirió especialmente a la exministra Fátima Báñez, una de las víctimas del siniestro. Aunque aseguró que no llegó a conocerla personalmente, afirmó que le “inspira cariño y simpatía” y expresó su pesar por su muerte: “Lo lamento en el alma”.