

El Parlamento Europeo instó este jueves a crear mecanismos que permitan a la Unión Europea suspender los desembolsos a un país socio, y recuperar los fondos ya pagados, si este no coopera o pone en riesgo los intereses de un Estado miembro. La medida, incluida en una resolución sobre la entrada masiva de migrantes en Ceuta del pasado julio, alude de forma clara a Marruecos, aunque sin mencionarlo directamente.
El texto salió adelante por 339 votos a favor, 225 en contra y 16 abstenciones, con el apoyo de populares, ultraconservadores, extrema derecha, soberanistas y la mitad del grupo liberal, frente al rechazo de socialdemócratas, verdes, izquierda y la otra mitad de los liberales. Populares y socialdemócratas habían fracasado dos días antes en su intento de pactar un texto conjunto.

Qué reclama la resolución sobre los fondos y Marruecos
Los eurodiputados reclaman mecanismos que “permitan la suspensión inmediata y la plena recuperación de los fondos en caso de falta de cooperación o cuando estén en juego los intereses de la Unión”, así como un marco “más estricto y transparente” para regular la financiación europea a terceros países.
Se trata de una de las enmiendas impulsadas por Vox que sí prosperó. Quedó fuera, en cambio, otra petición del mismo grupo para suspender de inmediato toda la financiación a Marruecos hasta que se resuelva la crisis. Fuentes de Vox se dieron por “satisfechas” con la mención a la pérdida de fondos, y aseguraron que buscarán ahora sacar adelante una comisión especial de investigación en la Eurocámara sobre lo ocurrido.

La preocupación europea por la regularización española
La resolución también expresa una “profunda preocupación” por la regularización masiva de migrantes impulsada por el Gobierno español, de la que afirma que “genera un efecto llamada y transmite el mensaje equivocado”. El texto sostiene que “la entrada ilegal nunca debe convertirse en un atajo hacia la residencia legal”.
Por ello, pide a la Comisión Europea que analice la posible repercusión de esas regularizaciones en el funcionamiento y la seguridad del espacio Schengen. Conviene precisar, en todo caso, un matiz que la propia Comisión ha aclarado: los migrantes regularizados en España solo tienen permiso para residir y trabajar en territorio español, no en el resto de la UE.
El choque político entre el PP y Vox contra el rechazo del PSOE
La resolución provocó lecturas opuestas. El PP celebró que el Parlamento “reclama a Marruecos que respete la soberanía española” y exige al Gobierno restablecer “la normalidad” en Ceuta. En paralelo, el líder popular, Alberto Núñez Feijóo, pidió este jueves al comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, que la UE medie para que Marruecos acepte la devolución de quienes entraron irregularmente, y defendió un despliegue permanente de Frontex. Vox, por su parte, aplaudió lo que llamó “un duro golpe a Sánchez y a Marruecos”.
En el lado contrario, el PSOE rechazó la resolución por usar un “lenguaje ofensivo que no responde a la verdad” y por criticar al Gobierno “sin aportar soluciones”.
El eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar censuró que el texto hable de que Ceuta “ha sido invadida” y defienda expulsiones sin procedimiento, incluidas las de menores no acompañados, para los que existe un proceso vinculante. Desde Sumar, la eurodiputada Estrella Galán coincidió en que la moción “no busca soluciones” y acusó al PP de “instrumentalizar la crisis con fines electoralistas”.













