

El Gobierno de Ceuta, en España, calcula que unas 13.000 personas, entre adultos y menores, permanecen todavía en la ciudad después de las entradas irregulares registradas durante los días 30 y 31 de julio. El Ejecutivo autonómico volvió a reclamar su “inmediata devolución” a los países de origen.
La estimación fue presentada este viernes por el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, a partir de datos sobre la ocupación de los distintos espacios habilitados y cálculos realizados en los asentamientos que continúan en playas y montes de la ciudad.
Según informó EFE, Vivas puso el foco en el peso que esta cifra representa sobre una ciudad de las dimensiones de Ceuta: los 13.000 migrantes equivaldrían aproximadamente al 15% de su población.
Dónde están los 13.000 migrantes que permanecen en Ceuta
Las estimaciones del Gobierno autonómico sitúan a 1300 personas en Loma Margarita y otras 1200 en Loma Colmenar. El mayor asentamiento se encuentra en la playa del Trampolín, donde se calcula que permanecen unos 4500 migrantes.
A ellos se suman unas 2700 personas distribuidas entre las naves del Tarajal, la barriada del Príncipe y una carpa de acogida instalada por la ONG Luna Blanca. Otras 270 permanecen en el área de la Hípica.
Estas cifras elevan hasta aproximadamente 10.000 el número de adultos y otros migrantes contabilizados fuera de los principales centros oficiales. Además, la ciudad tiene bajo su tutela a alrededor de 2000 menores, mientras que otras 1000 personas están alojadas en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
Vivas comparó estos números con la capacidad que considera habitual para Ceuta: alrededor de 600 personas en el CETI y unos 200 menores tutelados, y rechazó que la ciudad pueda asumir de forma permanente una carga de acogida de esta magnitud.
Dentro de esta presión sobre el sistema de acogida, la situación de los cerca de 2000 menores tutelados es uno de los principales desafíos para el Ejecutivo ceutí.
Vivas reclama que Marruecos asuma a los menores que todavía permanecen en Ceuta
Precisamente, la elevada cantidad de menores acogidos ha pasado a ocupar un lugar central en las reclamaciones de Juan Jesús Vivas.
Ante los cerca de 2000 niños y adolescentes que actualmente están bajo tutela de la ciudad, el dirigente defiende que aquellos de origen marroquí puedan retornar a su país mediante la reagrupación con sus familias o quedar bajo tutela de instituciones asistenciales solventes en Marruecos.
Vivas ha utilizado en varias intervenciones recientes la futura organización del Mundial de fútbol por parte de Marruecos como argumento sobre la capacidad del país para hacerse cargo de sus menores. “Un país que tiene para organizar el Mundial tiene para acoger menores”, sostuvo esta semana al reclamar una solución para los niños y adolescentes que permanecen en Ceuta.
El presidente ceutí también ha planteado la creación de un marco de cooperación entre España, la Unión Europea y Marruecos para acelerar los retornos, siempre dentro de la legalidad y respetando el interés superior del menor.
La devolución de menores no puede realizarse de manera automática, sino que debe analizarse individualmente y contar con las garantías legales correspondientes. De esta forma, su situación se ha convertido en uno de los principales puntos de la negociación sobre cómo aliviar la presión que soporta actualmente el sistema de acogida ceutí.
Ceuta reclama reducir la presión migratoria sobre la ciudad
De la misma forma, Vivas insiste en que la dimensión de la crisis supera ampliamente la capacidad ordinaria de Ceuta y reclama que la respuesta no recaiga exclusivamente sobre la ciudad autónoma.
“¿En qué ciudad de España la cifra de migrantes representa el 15% de la población total?”, cuestionó el presidente ceutí al presentar las nuevas estimaciones. Según sus cálculos, incluso con solo 800 personas acogidas, Ceuta ya multiplicaría ampliamente la media nacional en relación con su población.

El Gobierno autonómico sostiene por ello que la prioridad debe ser reducir progresivamente el número de personas que permanecen en la ciudad y encontrar soluciones específicas para los menores extranjeros no acompañados.
Más de un mes después de las entradas de finales de julio, la situación continúa condicionando los servicios de acogida y la vida cotidiana de Ceuta. Las nuevas cifras elevan a 13.000 el número estimado de migrantes que siguen allí y refuerzan la presión del Ejecutivo ceutí para que el Gobierno central y Marruecos acuerden una salida.












