El choque de un tren AVE contra un convoy de Iryo detenido en la vía, este miércoles en Urda (Toledo), es el segundo accidente entre trenes de alta velocidad con víctimas mortales en España este año y uno de los más graves de todos los registrados en la red ferroviaria del país, según recoge EFE.
Con, hasta el momento, al menos 68 muertos, según el balance que dio el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, supera a Adamuz y solo queda por debajo de tres tragedias: Angrois, el ferrobús Cádiz-Sevilla y Torre del Bierzo.
Del accidente de Adamuz al de Urda: los dos siniestros mortales de la alta velocidad en 2026
El primero se produjo hace nueve meses en Adamuz (Córdoba), el 18 de enero de 2026, cuando un tren Iryo que iba de Málaga a Madrid descarriló e invadió la vía contigua, por la que circulaba un Alvia de Renfe Madrid-Huelva. Murieron 46 personas.
Dos días después, aunque en una línea que no era de alta velocidad, murió un maquinista de Rodalies al chocar su tren contra un muro de contención caído sobre la vía entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona), en un accidente que dejó también 41 heridos.
El 12 de octubre, un AVE sufrió un incendio a la altura de Ricla (Zaragoza) sin daños personales, pero con la línea Madrid-Barcelona interrumpida en ambos sentidos.

Los accidentes de tren con más víctimas de la historia de España: Torre del Bierzo, Angrois y el ferrobús de 1972
El peor de todos fue el de Torre del Bierzo (León), el 3 de enero de 1944, cuando el correo expreso 421 Madrid-Galicia, repleto de viajeros, chocó contra una locomotora en maniobras. El régimen franquista silenció el siniestro y, aunque la cifra oficial que dio Renfe después fue de 78 muertos y 75 heridos, se estima que murieron unas 500 personas.
En Angrois (A Coruña), el 24 de julio de 2013, descarriló un Alvia que cubría la ruta Madrid-Ferrol y murieron 80 personas, con 143 heridos. Aunque se vinculó a la alta velocidad, ese servicio combina tramos de alta velocidad con líneas convencionales y no alcanza la velocidad punta del AVE en todo el trayecto. Y en julio de 1972, 79 personas murieron al chocar el ferrobús Cádiz-Sevilla con un expreso entre El Cuervo y Lebrija.
Cronología de los accidentes ferroviarios más graves de España desde 1944
Fuera de esas tres, la lista que recoge EFE reúne siniestros de entre 18 y 34 muertos. En los años sesenta hubo cuatro: el choque del expreso de Valencia con un mercancías en Barcelona en 1961 (24 muertos), el incendio de tres vagones del tren correo Madrid-Barcelona en Zaragoza en febrero de 1965 (34), la colisión del sudexprés Irún-Lisboa con un mixto en Villar de los Álamos (Salamanca) en diciembre de ese año (31) y la de un automotor con un mercancías en Villafranca del Campo (Teruel) en 1966 (21).
En 1970 dos trenes chocaron de frente en Urduliz (Vizcaya) y murieron 33 personas. Siguieron el choque en Corbera de Llobregat en 1977 (22 muertos y 87 heridos) y el de un tren Madrid-Valencia con un autobús en un paso a nivel con las barreras levantadas, en Chirivella (Valencia) en 1980, con 27 muertos, todos pasajeros del autobús. Más cerca en el tiempo están el descarrilamiento del Intercity “Miguel de Unamuno” en Uharte-Arakil (Navarra) en 1997, por exceso de velocidad al llegar a un cambio de agujas (18 muertos y cien heridos), y el choque frontal de un Talgo con un mercancías en Chinchilla (Albacete) en 2003 (19 muertos y 38 heridos).











