La inflación registró en marzo una subida hasta el 3,3% interanual, lo que supone un incremento de un punto respecto a febrero y marca su nivel más alto desde junio de 2024. Este repunte se explica principalmente por el encarecimiento de los carburantes, impulsado por la subida del precio del petróleo tras el estallido de la guerra en Oriente Medio.
Según el indicador adelantado difundido este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), también contribuyeron al aumento de la inflación, aunque en menor medida, el encarecimiento del gasóleo para calefacción y la electricidad, cuyo descenso fue menos acusado que el registrado un año atrás.
Por su parte, la inflación subyacente —que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos— se mantuvo estable en marzo, con una tasa del 2,7 % interanual, idéntica a la contabilizada en febrero.
Fuerte alza de los productos energéticos
Los grupos especiales, que el INE comenzó a adelantar el mes pasado, muestran un fuerte incremento de los productos energéticos, que se dispararon un 7,5 % interanual.
Este dato contrasta con febrero, cuando estos productos registraban una caída del 3,1 %. El avance de marzo refleja tanto la escalada del gasóleo y la gasolina como la entrada en vigor de medidas destinadas a mitigar el impacto de los precios de los combustibles.
Además, el barril de petróleo brent, que antes del conflicto cotizaba en torno a los 70 dólares, inició este viernes la sesión cerca de los 110 dólares.
Por su parte, los datos publicados esta semana por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) indican que el precio del gasóleo en las estaciones de servicio oscila entre 1,432 y 2,205 euros por litro tras la aplicación de la rebaja fiscal. A pesar de esta medida, el precio sigue siendo un 23 % superior al máximo registrado el 28 de febrero, cuando comenzó el conflicto contra Irán.
Evolución de los precios de alimentos, electricidad y renovables
Pese al conflicto, los alimentos no han sufrido un impacto directo en sus precios. Los alimentos elaborados, bebidas y alcohol mantuvieron una tasa interanual del 2,3 %, mientras que los alimentos sin elaboración moderaron su crecimiento hasta el 4,8 %, frente al 6,5 % registrado en febrero.
El Ministerio de Economía señaló en un comunicado que la evolución de la electricidad ayudó a contener la inflación en marzo. En este sentido, destacó que la apuesta por las energías renovables —que actualmente fijan el precio de la luz en el 84 % de las horas, frente al 25 % en 2019— está actuando “como escudo frente al shock energético por la guerra en Irán”.
Medidas para contener el impacto en los hogares
Desde el Ministerio también se defendió que el plan de respuesta aprobado esta semana en el Congreso busca evitar que este impacto externo “no se traslade de forma permanente ni a la inflación, ni al poder adquisitivo de los hogares”.
Asimismo, Economía subrayó que en los últimos días los carburantes ya han comenzado a bajar gracias a las rebajas fiscales incluidas en el decreto ley en vigor desde el 21 de marzo. No obstante, advirtió de que los precios siguen presionados al alza por la cotización del petróleo, los costes de transporte y los márgenes de refino.
Subida mensual del IPC y comparación internacional
Los datos del INE muestran que, solo en marzo, los precios de consumo aumentaron un 1 % respecto a febrero, previsiblemente debido también al encarecimiento de las gasolinas.
El índice de precios de consumo armonizado (IPCA), que permite realizar comparaciones internacionales, se situó igualmente en el 3,3 % interanual, lo que supone ocho décimas más que en febrero. En términos mensuales, el IPCA subió un 1,5 %. Finalmente, la inflación subyacente medida por el IPCA alcanzó el 2,8 % interanual.