

España vive en estos momentos un final de mayo extraordinariamente cálido, con récords de temperaturas máximas y mínimas que superan incluso valores típicos de julio y agosto. Sin embargo, este episodio de calor intenso tiene los días contados y ya adelantan un frío polar.
Según los modelos meteorológicos europeo y GFS, un cambio radical de tiempo se aproxima con la llegada de un chorro polar que modificará la circulación atmosférica y traerá una notable bajada de temperaturas a gran parte del país.

¿Cuándo llega el chorro polar para dar lugar al frío en el país?
El verano dará marcha atrás a partir del martes 2 de junio. Una masa de aire procedente del Atlántico norte, de carácter marítimo polar, reemplazará progresivamente al aire cálido actual.
De acuerdo a Meteored, este cambio no será inmediato: comenzará a notarse el lunes en el oeste peninsular, pero el martes y miércoles ya afectará de forma más generalizada.
Los modelos insisten en una normalización térmica tras el calor récord. No se trata de un frío polar extremo, sino de un alivio significativo que devolverá las temperaturas a valores más habituales para principios de junio, aunque con diferencias importantes según la zona.
Cuáles son las zonas más afectadas por el bajón de temperaturas
El descenso no será uniforme en todo el territorio:
- Vertiente atlántica y mitad norte: aquí el cambio será más acusado. Galicia, Cantábrico (Asturias, Cantabria, País Vasco), Castilla y León y oeste peninsular verán las caídas más notables. En estas regiones, las temperaturas diurnas podrían situarse incluso por debajo de lo normal para la época, con valores frescos a partir del martes 2.
- Interior de la mitad norte: si el chorro polar se ondula profundamente alrededor del 6-7 de junio, se esperan anomalías térmicas negativas de hasta -15°C respecto a las temperaturas actuales. Este sería el punto más destacado del episodio.
- Resto del país: en el centro, interior y mitad sur, el descenso será más moderado, con anomalías entre -3°C y -6°C.
- Vertiente mediterránea y este: el bajón se notará, pero en menor medida. Las temperaturas se mantendrán claramente por encima de la media, aunque sin los valores extremos actuales. En zonas cálidas del sur y este aún podrán superarse los 30°C en algunos momentos.

Las posibles lluvias y caída de nieve
Además del descenso térmico, el cambio de patrón traerá inestabilidad. Se esperan chubascos convectivos en el interior norte y noreste peninsular. En la fachada cantábrica, las precipitaciones serán más débiles inicialmente tras el paso de un pequeño frente frío.
Si la ondulación del chorro polar se confirma, podrían registrarse precipitaciones en forma de nieve en cotas altas de la Cordillera Cantábrica y los Pirineos durante el fin de semana. Este contraste sería especialmente llamativo tras el calor excepcional de finales de mayo.
El frío podría continuar en España
Aunque los modelos europeo y GFS muestran buena consistencia para el descenso inicial del martes 2, existe mayor incertidumbre de cara al fin de semana y principios de la segunda semana de junio.
Algunos escenarios sugieren que el aire fresco atlántico podría prolongarse, con posibles vaguadas en altura que favorezcan tormentas, especialmente en el noreste.
El patrón de NAO+ predominará, con el chorro polar trazando meandros más pronunciados y permitiendo el avance de masas de aire más frescas desde el oeste.












