

El expresidente del Gobierno español Mariano Rajoy volvió a referirse a la crisis económica que atravesaba España cuando asumió el poder en diciembre de 2011 y lanzó una dura valoración sobre la situación que heredó del Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.
Las declaraciones tuvieron lugar durante la 16.ª edición del Foro ABECEB, celebrada el jueves 5 de noviembre en el Faena Art Center de Buenos Aires. Bajo el lema “RADAR: del ruido a la señal”, el encuentro reunió a expresidentes, exministros, economistas y referentes empresariales para analizar los cambios en el orden económico internacional, las tensiones geopolíticas y los desafíos que enfrentan los gobiernos y las empresas.
Rajoy participó en el panel “Conversación de líderes: gobernar cuando cambian las reglas”, junto a la exvicepresidenta de Colombia Martha Lucía Ramírez, con la moderación de Inés Capdevila, directora de noticias de Latinoamérica de CNN.
Durante el intercambio, el exmandatario español reflexionó sobre las dificultades de gobernar en períodos de incertidumbre, la necesidad de adoptar decisiones impopulares y su experiencia al frente del Ejecutivo durante la crisis económica que atravesó España a partir de 2011.
“La economía española era entonces, en fin, por utilizar una expresión, era una broma, un déficit por encima del 10%, la deuda pública aumentando”, afirmó Rajoy durante una conversación sobre liderazgo y toma de decisiones.
El dirigente del Partido Popular, que gobernó España entre 2011 y 2018, utilizó aquel episodio para explicar cómo su Ejecutivo afrontó la presión de las instituciones europeas y por qué decidió conservar el control de la política económica nacional, pese a las dificultades financieras que atravesaba el país.

Rajoy cuestiona la herencia económica de Zapatero: “Era una broma”
Durante su intervención en el panel Gobernar cuando cambian las reglas, Rajoy recordó las condiciones económicas que encontró tras la victoria electoral del Partido Popular en noviembre de 2011.
El expresidente describió un escenario caracterizado por un elevado déficit público, un aumento de la deuda, millones de desempleados y una economía que atravesaba una profunda crisis.
Sus declaraciones constituyen una crítica retrospectiva a la gestión económica del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, aunque el expresidente socialista no fue mencionado directamente en ese fragmento de la intervención.
La gravedad de la situación también quedó reflejada en las estadísticas oficiales. Según las revisiones posteriores de Eurostat, España cerró 2011 con un déficit público equivalente al 9,6% del producto interior bruto (PIB), por encima de los objetivos de estabilidad presupuestaria comprometidos ante las instituciones europeas.
El deterioro de las cuentas públicas, junto con las dificultades del sistema financiero y la contracción de la actividad económica, marcó la política económica de los primeros años del Gobierno de Rajoy.
“Aquí de rescate no hay nada”: Rajoy recuerda cómo enfrentó la presión de Europa
El expresidente también relató el debate que mantuvo su Gobierno sobre la posibilidad de aceptar una intervención económica de las instituciones europeas.
“Y nos encontramos de repente con dos opciones, una Europa que quería rescatarnos y otra nosotros que queríamos hacer la política económica”, explicó.
Rajoy sostuvo que su Ejecutivo consideraba necesario preservar la capacidad de decisión sobre las medidas económicas que debía aplicar España.
Según su relato, aceptar un rescate general habría supuesto ceder una parte importante de esa autonomía a las autoridades europeas. “Éramos un partido que acababa de llegar al gobierno y creíamos tener ideas buenas y positivas para el país”, recordó.
Finalmente, aseguró que su Gobierno optó por rechazar esa posibilidad y asumir directamente las decisiones económicas necesarias. “Estábamos en condiciones de decirle Europa, aquí de rescate no hay nada y lo que vamos a hacer nosotros es la política que hay que hacer”, afirmó.
España sí solicitó en junio de 2012 asistencia financiera europea para recapitalizar su sistema bancario, mediante un programa específico que evitó un rescate general de la economía. El importe solicitado para este programa alcanzó los 41.300 millones de euros, según la documentación oficial del Gobierno español.
Rajoy defiende los ajustes económicos y recuerda las dos huelgas generales contra su Gobierno

La intervención también permitió a Rajoy reivindicar las decisiones que adoptó durante los primeros años de su mandato, cuando su Ejecutivo puso en marcha medidas de consolidación fiscal y reformas económicas que provocaron una intensa contestación social.
El expresidente defendió que los gobernantes deben priorizar las consecuencias de largo plazo de sus decisiones, incluso cuando estas generan protestas o pérdida de popularidad. “La mejor manera de tomar una decisión es cumpliendo con tu deber y haciendo lo que tienes que hacer”, sostuvo.
En ese sentido, recordó las huelgas generales convocadas durante su primer año de Gobierno y las críticas que recibió por sus políticas económicas. “Dos huelgas generales nos premiaron con dos huelgas generales por hacer lo que había que hacer. La bronca era continua”, señaló.
Rajoy vinculó aquellas decisiones con la posterior recuperación de la economía española y recordó que el país llegó a registrar un ritmo de creación de empleo de aproximadamente medio millón de puestos de trabajo anuales.
“Se comenzaron a crear 500.000 puestos de trabajo al mes. Digo, al mes, no, al año. 500.000 puestos de trabajo al año”, expresó, tras corregirse durante su intervención.
Finalmente, defendió que evitar las decisiones difíciles por temor a las consecuencias electorales puede perjudicar tanto al país como al propio Gobierno.
“Si tú, bien por miedo, bien por no meterte en follones, bien porque no te pongan verde, bien por no perder votos, no tomas las decisiones que hay que tomar, le haces un gran daño a tu país y es casi seguro que pierdes las próximas elecciones”, concluyó.













