

En octubre de 2024, la Real Academia de Ciencias tomó una decisión que nadie esperaba: otorgó el Premio Nobel de Física a dos investigadores cuyo trabajo no tenía nada que ver con partículas subatómicas ni con el cosmos.
Geoffrey Hinton y John Hopfield recibieron el galardón por haber creado, hace cuatro décadas, las estructuras matemáticas que hoy hacen posible la inteligencia artificial. El reconocimiento más alto de la ciencia les llegó acompañado de una paradoja: los mismos científicos que construyeron los cimientos de la IA son hoy sus principales críticos.
“No tenemos experiencia sobre lo que es tener cosas más inteligentes que nosotros”, declaró Hinton al conocer el fallo del jurado, por teléfono desde la conferencia de prensa del Nobel.
“Va a ser maravilloso en muchos aspectos, en áreas como la atención médica. Pero también tenemos que preocuparnos por una serie de posibles consecuencias negativas. En particular, la amenaza de que estas cosas se salgan de control”.

La advertencia de los dos Nobel de la Física sobre el desarrollo de la IA
Hinton lleva años comparando el momento actual de la IA con los primeros días del desarrollo nuclear. Hopfield ha señalado repetidamente que se está “jugando con fuego” sin una comprensión teórica completa de cómo funcionan estos sistemas.
El físico ha pasado gran parte de 2025 abogando por investigación independiente de los motivos corporativos, argumentando que si los únicos que entienden el funcionamiento interno de la IA son quienes tienen incentivos para desplegarla lo más rápido posible, la sociedad pierde su capacidad de implementar salvaguardas.
Hinton, por su parte, fue más concreto en sus predicciones. En una entrevista a la BBC, realizó un pronóstico que encendió el debate internacional: “Mi suposición es que, dentro de cinco o veinte años, habrá una probabilidad del 50% de que tengamos que afrontar el problema de que la inteligencia artificial intente tomar el control de nuestras vidas”.
En 2026, sus advertencias se han vuelto más específicas: habla de un “punto de inflexión” en el que la IA provocará una dislocación masiva de empleos en sectores tan complejos como la ingeniería de software o el derecho.

¿Por qué Hopfield y Hinton ganaron el Premio Nobel de Física?
Tanto Hopfield como Hinton construyeron sus modelos a partir de principios de la física estadística y la termodinámica, no de la informática clásica.
John Hopfield, físico teórico de la Universidad de Princeton, desarrolló en 1982 una red neuronal artificial que funciona como una memoria asociativa: puede almacenar patrones y recuperarlos incluso cuando la información de entrada está incompleta o alterada.
Para diseñarla, se inspiró en el comportamiento de los espines atómicos en materiales magnéticos, aplicando el concepto de energía mínima para que la red encontrara el patrón almacenado más cercano.
Geoffrey Hinton, de la Universidad de Toronto, fue un paso más allá. Desarrolló la Máquina de Boltzmann, un tipo de red neuronal que utiliza la ecuación del físico Ludwig Boltzmann para calcular la probabilidad de distintas configuraciones dentro de una red.
La clave fue la introducción de “nodos ocultos” que permiten a la máquina generar patrones internos a partir de los datos, aprendiendo sin instrucciones explícitas. Esas ideas son los cimientos directos de los modelos que hoy generan textos, imágenes y código.
Por qué la IA que predijeron tardó 40 años en llegar
La historia personal de Hinton es casi tan relevante como su ciencia. En los años 90 y 2000, cuando la IA era considerada poco prometedora, su persistencia lo llevó a seguir investigando en la Universidad de Toronto cuando nadie más apostaba por ello.
Décadas después, descubrió que esa tecnología podría generar un crecimiento económico global y transformar la vida cotidiana.
En 2023, renunció a su puesto como asesor en Google para poder hablar libremente sobre los riesgos de la IA sin considerar el impacto que sus declaraciones pudieran tener sobre la compañía.
“Dejé Google para poder hablar de los peligros de la IA sin considerar cómo esto afecta a Google. Google ha actuado de forma muy responsable”, escribió en su momento en X.














