

El consumo de alimentos ultraprocesados se asocia con un mayor riesgo de desarrollar distintas enfermedades crónicas y de muerte por cualquier causa, según un nuevo análisis internacional que reunió evidencia de 50 investigaciones previas. El trabajo examinó datos de casi nueve millones de personas y fue publicado este jueves en la revista Family Medicine and Community Health, del grupo British Medical Journal.
Los investigadores analizaron estudios realizados en América, Europa, Asia y Oceanía, con períodos de seguimiento de entre 2 y 32 años. Entre sus principales conclusiones, observaron que un mayor consumo se relaciona con más eventos cardiovasculares, cáncer, obesidad y sobrepeso, síndrome metabólico y diabetes, además de problemas de salud mental, enfermedades digestivas, hipertensión y mortalidad, informó la agencia de noticias EFE.
Qué enfermedades se relacionan con un mayor consumo
El análisis agrupado de la evidencia científica mostró que el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados se asoció con un:
- 31% más de riesgo de enfermedades digestivas.
- 27% más de riesgo de depresión y ansiedad.
- 24% más de riesgo de eventos cardiovasculares.
- 24% más de riesgo de síndrome metabólico y diabetes.
- 23% más de riesgo de obesidad y sobrepeso.
- 18% más de riesgo de muerte por cualquier causa.
- 12% más de riesgo de cáncer.
- 11% más de riesgo de presión arterial alta.
Los investigadores definieron los ultraprocesados como productos listos para consumir o calentar que fueron sometidos a un extenso procesamiento industrial. Según explicaron, suelen contener distintos aditivos, además de presentar un alto contenido energético, de azúcar y sal, mientras que aportan cantidades reducidas de fibra, proteínas, vitaminas y minerales.

Cada 100 gramos adicionales también modifican el riesgo
Una de las cuestiones que buscó determinar el estudio fue si existe un nivel de consumo seguro y dónde podrían situarse los posibles umbrales de riesgo. Para ello, los científicos revisaron exhaustivamente las bases de datos disponibles hasta finales de abril de 2026.
Los resultados mostraron que cada 100 gramos diarios adicionales de alimentos ultraprocesados se asociaron con un aumento del riesgo de distintos problemas. En concreto, se relacionaron con un 14% más de eventos cardiovasculares, un 4% más de cáncer, un 3% más de muerte por cualquier causa y un 2% más de síndrome metabólico y diabetes.
Además, cada incremento del 10% en la proporción de energía procedente de estos productos se vinculó con un 16% más de riesgo de síndrome metabólico y diabetes, según los datos analizados por el equipo internacional.

El posible efecto de los aditivos y la alteración del microbioma
Los investigadores plantearon que los efectos sobre la salud podrían estar relacionados con diferentes características de los ultraprocesados y no únicamente con un nutriente concreto. Las nuevas evidencias apuntan a que la combinación de varios aditivos podría producir un “efecto cóctel” en el organismo.
A su vez, los estudios de laboratorio revisados han mostrado que la composición física de estos productos, que se encuentra muy alterada respecto de los alimentos originales, puede afectar negativamente al microbioma intestinal y favorecer procesos como la inflamación y la resistencia a la insulina.
Dado que las enfermedades crónicas vinculadas con estos productos suelen aparecer en forma de ‘multimorbilidad’, los investigadores señalaron que reducir su consumo y sustituirlos por alternativas mínimamente procesadas podría ser relevante para la prevención de enfermedades crónicas y para mejorar la atención primaria.
















