

El mercado del alquiler en España continúa poniendo el acceso a una vivienda habitual bajo presión en Madrid y Barcelona. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) señala que en ambas ciudades ya casi no quedan pisos por menos de 700 euros al mes y que encontrar una vivienda completa comienza a exigir presupuestos cercanos a los 1000 euros mensuales.
El análisis, publicado este miércoles por la agencia de noticias EFE, toma como referencia a una persona con contrato indefinido que busca una vivienda completa para residencia habitual y cuenta con ahorros para afrontar los gastos iniciales. Según la organización, además del precio mensual, los inquilinos pueden necesitar ingresos de al menos 2000 euros netos al mes y varios miles de euros ahorrados para hacer frente a fianzas y otras garantías.
Madrid y Barcelona apenas tienen pisos por debajo de 700 euros
Según la OCU, en Madrid apenas se localizaron 13 viviendas con un alquiler inferior a 700 euros mensuales. En Barcelona, la oferta fue todavía más limitada: solo se encontraron 9 viviendas disponibles en toda la ciudad dentro de ese presupuesto.
La situación mejora al elevar el límite hasta los 1000 euros al mes, aunque la oferta continúa siendo reducida. En Madrid se localizaron 543 viviendas dentro de ese precio, mientras que en Barcelona fueron 150, de acuerdo con los datos recogidos por la organización de consumidores.

El alquiler temporal concentra buena parte de la oferta en Barcelona
El tipo de contrato también condiciona las posibilidades de encontrar una vivienda estable. En Barcelona, el 8 % de las viviendas identificadas por debajo de los 1000 euros corresponden a alquileres temporales, mientras que solo el 16% permite establecer una residencia habitual de carácter estable.
En Madrid, cerca de tres de cada diez viviendas disponibles por debajo de los 1000 euros corresponden a alquileres de corta estancia. Esto reduce todavía más la oferta efectiva para quienes buscan un inmueble destinado a residencia habitual.

Alquilar por 1000 euros puede exigir hasta 4000 euros de entrada
La OCU advierte de que muchos de los inmuebles disponibles exigen fianzas y garantías equivalentes a dos o tres mensualidades, además del pago del mes en curso. En una vivienda con un alquiler de 1000 euros, esto puede obligar al futuro inquilino a disponer de hasta 4000 euros antes incluso de recibir las llaves.
Ante esta situación, la organización reclama aumentar la oferta de vivienda destinada al alquiler asequible, mejorar la transparencia del mercado y reforzar la seguridad jurídica. También recuerda a inquilinos y pequeños propietarios la importancia de analizar todos los costes asociados al alquiler antes de firmar un contrato para evitar compromisos económicos difíciles de asumir.















