

Las almohadas están en contacto directo con la piel cada noche y, con el uso, van acumulando restos de sudor, grasa corporal y productos cosméticos. Ese es el motivo por el que, con el tiempo, adquieren ese tono amarillento tan difícil de eliminar con un lavado convencional.
La buena noticia es que existe un truco casero que varios expertos en limpieza coinciden en recomendar: una mezcla de bicarbonato de sodio y agua oxigenada. Lo han compartido en sus perfiles de Instagram las cuentas Droguería Hermanos Martín (@drogueriashermanosmartin), Hogar Diez (@hogardiez) y Andrea Caaveiro (@petitbyandrea).

El método de Hogar Diez: bicarbonato y agua oxigenada a partes iguales
Marta y Helena, de Hogar Diez, explican en su perfil un método que, según indican, sirve también para los colchones. El primer paso consiste en “mezclar bicarbonato y agua oxigenada a partes iguales” hasta obtener una pasta con la que cubrir por completo las zonas manchadas.
Una vez aplicada, recomiendan dejar actuar la mezcla unos 15 minutos. Pasado ese tiempo, aseguran que no hace falta frotar: basta con retirar el producto. Después, si la almohada admite lavado a máquina, puede meterse en la lavadora; si no, se aclara con un trapo húmedo y se deja secar al aire libre.
La recomendación de los expertos y el bicarbonato en el tambor
Los especialistas de Droguería Hermanos Martín proponen una variante centrada en el lavado. Su recomendación es usar el detergente habitual y añadir “un chorrito de agua oxigenada en la cajetilla del detergente”, un producto que consideran ideal para este tipo de manchas amarillentas.
A eso suman el bicarbonato de sodio, que, según explican, se introduce directamente en el tambor de la lavadora. Como paso extra antes de poner el ciclo, sugieren espolvorear también un poco de bicarbonato sobre la zona amarillenta de la almohada. Después, solo queda iniciar el lavado.
El truco de Andrea Caaveiro para la ropa
La tercera experta, Andrea Caaveiro, aplica una solución parecida, aunque con un matiz: la usa sobre todo para las manchas de sudor o desodorante en la ropa, especialmente en cuellos y puños. “Lo que mejor me funciona es poner jabón lavaplatos y agua oxigenada encima”, explica.
A continuación, trabaja la zona con un cepillo, frotando la mancha por el derecho y por el revés de la prenda. Luego la cubre con una capa de bicarbonato y deja actuar la mezcla unos 30 minutos, o más si la mancha es muy pronunciada, antes de meter la prenda en la lavadora con un ciclo normal.














