

Diseñar un dormitorio pequeño puede convertirse en todo un desafío, especialmente cuando se trata de ubicar correctamente la cama. El arquitecto Marcelo Seia confirma que su colocación no solo influye en la sensación de espacio, sino también en el descanso y el confort diario.
Según sus consejos profesionales dentro de un video de YouTube, una buena distribución transforma un cuarto reducido en un ambiente habitable, funcional y acogedor.

El lugar de la habitación donde nunca deberías poner la cama
El experto argentino, con amplia experiencia en el diseño de interiores, enfatiza que pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida en el dormitorio. Por eso, merece una planificación cuidadosa que priorice la comodidad por encima de simplemente “hacer entrar” los muebles.
Uno de los consejos más tajantes de Marcelo Seia es nunca colocar la cama debajo de una ventana. El cabecero quedaría muy expuesto a la luz directa y a las corrientes de aire, lo que afecta negativamente el descanso. No resulta cómodo ni saludable, ya que la luz y el viento pueden interrumpir el sueño y generar molestias constantes.
En habitaciones pequeñas, esta mala ubicación además reduce la privacidad y genera una sensación de inseguridad o exposición. El arquitecto recomienda priorizar siempre el confort térmico y lumínico para lograr un verdadero oasis de descanso.
La ubicación ideal de la cama dentro de una habitación pequeña
La posición recomendada es colocar la cama sobre la pared más larga y alejada de la puerta. De esta forma se garantiza mayor privacidad y una mejor disposición visual del ambiente. Al abrir la puerta, lo ideal es que se vean primero los pies de la cama y no directamente el cabecero, lo que resulta menos invasivo.

En dormitorios pequeños, una solución práctica y efectiva es apoyar un lateral de la cama contra la pared. Esto libera espacio en el lado opuesto, facilitando la circulación y permitiendo moverse con comodidad. De esta manera se gana sensación de amplitud sin sacrificar funcionalidad.
Las medidas mínimas para circular dentro de un dormitorio y ganar espacio
Según Seia, las medidas mínimas recomendadas son fundamentales. Para un dormitorio con dos camas, mesa de luz central y armario, se sugiere un mínimo de 3 x 3,35 metros. Para un dormitorio matrimonial más cómodo (con cama de 1,60 m, armario y cómoda), lo ideal es aproximarse a 3,80 x 3,50 metros.
La circulación alrededor de la cama es otro aspecto crucial. El arquitecto aconseja mantener entre 60 y 75 centímetros en cada lateral. Esta distancia permite tender la cama fácilmente, moverse sin dificultad y evitar la sensación de estrechez.
En habitaciones más grandes se pueden agregar baúles o bancos al pie de la cama, siempre respetando al menos 90 centímetros para circular con fluidez.
Consejos extra para optimizar el dormitorio pequeño
- Armarios cerca de la puerta: ubícalos lo más próximo posible a la entrada para evitar recorridos largos. Fondos mínimos: 60 cm para puertas abatibles y 70 cm para correderas. Alinear el armario con la pared de la puerta de entrada ayuda a ganar amplitud visual. Los frentes con espejos potencian la luminosidad. elmueble.com
- Ventanas y ventilación: colócalas preferentemente en el lado opuesto a la puerta para favorecer la ventilación cruzada. Opta por modelos corredizos y combina con cortinas tipo roller o blackout para controlar la luz y lograr oscuridad total.
- Materiales confortables: en el dormitorio se pueden usar acabados más cálidos como alfombras, moquetas o suelos de madera/vinílicos, ideales para caminar descalzo. La altura de techo recomendada está entre 2,70 y 2,80 metros en zonas templadas.












