

La Dirección General de Tráfico (DGT) sigue ampliando el control de la velocidad en las carreteras españolas con sistemas cada vez más eficaces. Uno de los ejemplos más destacados es la implementación de radares de tramo que vigilan distancias muy largas, obligando a los conductores a mantener una velocidad constante durante decenas de kilómetros.
Entre todos los nuevos detectores, el ejemplo más extremo tiene lugar dentro de la comunidad autónoma de Castilla y León, en donde se controlan más de 30 kilómetros continuos.

¿Qué son los radares de tramo y por qué son prioridad para la DGT?
A diferencia de los radares fijos tradicionales, que miden la velocidad en un punto concreto (provocando frenazos bruscos y acelerones posteriores), los radares de tramo calculan la velocidad media de los vehículos a lo largo de todo un recorrido. La DGT considera esta tecnología más justa y efectiva para garantizar el cumplimiento real de los límites de velocidad.
En la actualidad, España cuenta con 149 radares de tramo gestionados por la DGT (sin contar los de comunidades con competencias propias como Cataluña, País Vasco o Navarra). Esta cifra representa un importante crecimiento respecto a 2024, cuando existían 92. Cada año se incorporan casi 30 nuevos dispositivos de este tipo.
Aunque la mayoría controlan entre 1 y 5 kilómetros, la tendencia es ampliar las distancias. Actualmente, hay 16 radares de tramo que vigilan más de 11 kilómetros, y dos de ellos superan ampliamente los 30 km.
El radar de velocidad más exigente de España, que vigila por 30 kilómetros y está en Castilla y León
El récord nacional está en Castilla y León, concretamente en la carretera CL-615 de Palencia. Este radar de tramo opera en sentido creciente entre los kilómetros 34,61 y 67,51, cubriendo exactamente 32,895 km.

Une la capital palentina con la localidad de Guardo y obliga a respetar el límite de 90 km/h durante casi 33 kilómetros.
Además, la misma vía CL-615 cuenta con otro radar de tramo en sentido decreciente (entre los km 1,706 y 24,8), que controla 23,136 km y se posiciona como el tercero más largo del país.
Este tramo en Palencia es uno de los que más multas genera en España, precisamente por su gran longitud, que dificulta a los conductores mantener la atención constante.
El segundo radar más largo de España se encuentra en Navarra
El segundo puesto lo ocupa un radar recién instalado por el Servicio de Tráfico de Navarra en la autovía A-68, en sentido decreciente. Controla 30,544 km entre los puntos kilométricos 115,027 y 84,483, uniendo las localidades de Cortes y Tudela.
A diferencia del de Palencia, este se encuentra en una autovía con límite de 120 km/h y un trazado mayoritariamente recto, por lo que podría resultar menos sancionador, aunque su impacto se irá evaluando en los próximos meses.












