

El vicepresidente Amado Boudou sigue sumando preocupaciones en el marco de la causa Ciccone, que tramita el juez Ariel Lijo y en la que es uno de los principales imputados. Ayer, las declaraciones de Rafael Resnick Brenner y Guillermo Reinwick volvieron a involucrarlo en la operación que derivó en el levantamiento de la quiebra de la imprenta. Además, a partir de la declaración del ex jefe de asesores de la AFIP, Lijo llamó a indagatoria a Guido Forcieri, ex jefe de Gabinete de Boudou en el Ministerio de Economía.
Lo más jugoso del tercer día de indagatorias de la semana resultó el escrito que presentó Resnick Brenner, que reavivó la reciente disputa entre Boudou y la AFIP en torno a la responsabilidad de cada uno en la supuesta operatoria que derivó en el plan de facilidades de pago al que accedió Ciccone. En su indagatoria del lunes pasado, en sintonía con la estrategia de su defensa, el vicepresidente volvió a involucrar al titular del ente tributario, Ricardo Echegaray, responsabilizándolo de haber autorizado la moratoria. El jefe de la AFIP, imputado por el fiscal Jorge Di Lello, no fue citado a declarar por Lijo, quien de acuerdo a sus fundamentos cuando llamó a Boudou a declarar, considera que fue el ex ministro de Economía el que autorizó la resolución por escrito.
El ex jefe de asesores de AFIP contrarrestó ayer los dichos de Boudou al declarar que se reunió con José María Núñez Carmona, quien se presentó en nombre del Ministerio de Economía para tratar el plan de pagos de facilidades impositivas para la ex Ciccone. Según Resnick Brenner, fui convocado al Ministerio de Economía a una reunión con el jefe de asesores, doctor Guido Forcieri, y allí me presentó al doctor José María Nuñez Carmona, al cual dejó encargado en representación del Ministerio para el tratamiento del trámite. Luego de esa reunión, Boudou remitió una nota a Echegaray diciéndole que el Ministerio consideraba que el ejercicio de las competencias de la AFIP para el rescate de Ciccone responde a los lineamientos políticos generales de este Gobierno dadas las fuentes de trabajo generadas por la empresa y también por su importancia estratégica.
El ex asesor de la AFIP añadió que el expediente empezó a circular por cinco sectores internos del órgano, incluida la Subdirección de Asuntos Jurídicos, hasta que todas las áreas intervinientes coincidieron en la procedencia formal de lo solicitado por Ciccone para que se le concediera un plan de facilidades de pago. En ese sentido, defendió la decisión por el principio de la conservación de la empresa, el mantenimiento de las fuentes de trabajo y riqueza y porque era la única empresa encargada de la emisión de papel moneda.
No obstante, deslindó responsabilidades personales al señalar que de su parte nunca se elevó una propuesta de quita de deuda de Ciccone sino que se limitó a informar a Echegaray que tenía la facultad de hacerlo. También comentó que el trámite quedó paralizado luego de que en 2010 Alejandro Vandenbroele se presentara ante la AFIP y no dejara acreditada la personería de la ex Ciccone que decía detentar.
Ayer, además, declaró nuevamente Reinwick, quien antes lo había hecho como testigo y en esta oportunidad en condición de imputado. El yerno de Nicolás Ciccone reiteró que mantuvo encuentros con el vicepresidente y con Núñez Carmona, para evitar la quiebra de la imprenta, al tiempo que definió a ambos y a Vandenbroele, como tres mamarrachos.
A partir de los dichos de Resnick Brenner, Lijo decidió citar a declarar para el miércoles a Forcieri, quien hoy representa a la Argentina en el Banco Mundial, en Washington. El jueves, en tanto, deberán presentarse Núñez Carmona, mientras que el lunes, declarará nuevamente Nicolás Ciccone.











