Los dirigentes del PRO se vuelven a reunir en Casa Rosada esta tarde en Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los armadores Martín y Eduardo “Lule” Menem, las espadas políticas de Karina Milei que se pusieron al frente de la negociación para armar un frente de alianza de cara al 2027.
Se trata de Cristian Ritondo, jefe del partido amarillo en la provincia de Buenos Aires, y Fernando de Andreis, el secretario general del PRO y mando derecha del expresidente Mauricio Macri. Los diputados nacionales debutaron en esta mesa política conjunta hace dos semanas, tras el llamado entre Macri y Karina, y regresaron para profundizar en la negociación electoral este jueves a las 17.
La señal que busca dar la Casa Rosada es que el entendimiento dejó de ser solamente una conversación entre Macri y Karina Milei y empieza a transformarse en una negociación con interlocutores definidos, reuniones periódicas y una agenda que combina Congreso, territorio y elecciones.
En el primer encuentro, realizado el 13 de agosto, terminó con el compromiso de repetir la mesa cada quince días y con una definición política que funcionó como punto de partida: ambos espacios coincidieron en que la Argentina no puede volver al “populismo” y hablaron de “blindar el cambio”.
La idea es avanzar en dos carriles en paralelo. Por un lado, garantizar los votos para las reformas que el presidente Javier Milei considera prioritarias. Por otro, comenzar a dibujar un mapa electoral que permita evitar la dispersión de fuerzas que podría complicar la reelección presidencial y, especialmente, disputar con mayor fortaleza la provincia de Buenos Aires.
Como antesala de la reunión, la senadora Patricia Bullrich anunció durante la sesión de pliegos judiciales en la Cámara alta que en las próximas dos semanas comenzará a debatirse en la comisión de Asuntos Constitucionales la reforma electoral.
El detalle no es menor, puesto que desde el espacio amarillo hasta ahora fueron reticentes. El oficialismo busca seducir al PRO, que tendrá un peso decisivo en Diputados, con la inclusión del proyecto de Ficha Limpia y un acuerdo macro para el 2027 también podría inclinarlos a favor de suspender las PASO, que es el objetivo principal del Gobierno.
En la primera reunión, desde el PRO asumieron que van a buscar la “reelección del presidente Javier Milei”, una definición que, al margen de la interna que conlleva dentro del partido. No obstante, otros dirigentes se mostraron más cautos, y la presión interna porque el PRO presente su candidato propio para la presidencial todavía no se apagó.
El principal laboratorio del acuerdo será la provincia de Buenos Aires. Allí Ritondo aparece como uno de los principales negociadores del macrismo y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, es el principal elegido tanto del PRO como de LLA para encabezar como candidato a la gobernación.
La alianza ya se forjó para las legislativas del 2025, así como también lo hicieron en Entre Ríos, con Rogelio Frigerio, y en la Ciudad de Buenos Aires, donde el acuerdo con el jefe de Gobierno, Jorge Macri, todavía no asoma la misma certeza.
Chubut aparece como uno de los casos que sirven para medir hasta dónde puede llegar una eventual confluencia: el gobernador Ignacio “Nacho” Torres respaldó el acercamiento entre PRO y LLA, aunque puso una condición: que no se transforme en un simple acuerdo electoral.
“Los acuerdos tienen que venir de la mano de para qué nos juntamos”, planteó Torres. Y fue todavía más explícito al advertir que “el rejunte no tiene ningún tipo de sentido si es solamente para ganar una elección”. Para el gobernador, el modelo es la propia coalición que sostiene su gestión, donde conviven sectores del PRO, radicales, peronistas y libertarios alrededor de una agenda de desarrollo.
A favor tiene el oficialismo que, en esa negociación, cuenta con el respaldo de haber ganado en Chubut para las legislativas, mientras que el espacio de Torres (Despierta Chubut) quedó tercero.
Mientras PRO y LLA intentan ordenar una alianza, Horacio Rodríguez Larreta decidió ocupar el lugar de competidor externo en la Ciudad de Buenos Aires. El exjefe de Gobierno confirmó que será candidato en 2027 como jefe de Gobierno nuevamente, esta vez por el MID, y aseguró que ya comenzó a recorrer barrios porteños.
El MID porteño autorizó a su presidente en la Ciudad, Edgardo Alifraco, a avanzar en la conformación de una alianza electoral para respaldar su candidatura. El diputado Eduardo Falcone celebró la decisión y reivindicó al exjefe de Gobierno como el dirigente con mayor experiencia de gestión dentro de ese espacio.
Así, la Ciudad puede convertirse en el distrito donde más rápidamente se ponga a prueba la consistencia del acuerdo entre Macri y Milei. Una alianza PRO-LLA dejaría a Larreta intentando ocupar el centro del electorado porteño desde una construcción alternativa, mientras Jorge Macri buscará defender su gestión y los libertarios deberán resolver quién encabezará su propuesta.
El propio Larreta, en ese sentido, evitó plantearse como un dirigente “anti-Milei” y cuestionó las alianzas construidas únicamente desde la confrontación. Su apuesta es presentarse como una alternativa de gestión frente a la polarización.